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Miguel Ángel Pla

Psicoterapeuta – Coach Personal y Ejecutivo

direccion@miguelpla.com

Citas al: (81) 83784710

 

“Te escojo”. Éste es el fundamento de las relaciones verdaderas y duraderas.

Desafortunadamente, la mayoría de la gente no ha aprendido a construir sus relaciones sobre la premisa, “Yo te escogí”. Su premisa para la relación es, “Tú me escogiste”.

Si todas nuestras relaciones están basadas únicamente en nuestro impulso natural de devolver amistad por amistad, vamos a tener problemas. Los gustos son un estado condicional, cambia. Hacer del “tú me escogiste” el fundamento de una relación la destina al cambio, y seguramente al colapso, en el minuto en el que el gusto de la persona cambie de blanco.

Una relación sana y duradera solo se puede construir entre dos personas que se escogen entre sí y toman plena responsabilidad de esa elección. Esta decisión debe basarse en quién son, qué quieren y qué se comprometen a hacer como individuos.

Las personas poderosas se responsabilizan de sus propias vidas y decisiones. Las personas poderosas escogen con quién quieren estar, qué van a perseguir en la vida y cómo van a hacerlo.

La fuerza que define e impulsa a una persona sin poder es la ansiedad. La vida asusta cuando no tienes poder, cuando vives en un mundo en el que crees que la mayoría de las cosas y personas son más poderosas que tú.

Las personas sin poder tienen una profunda necesidad de reprimir y aliviar su permanente temor, temor a la pérdida, al dolor, a la muerte, al abandono y a mucho más. Necesitan a otras personas para que compartan su poder con ellos, porque no tienen ningún poder propio. Necesitan protección de parte de los demás y se responsabilicen de sus vidas.

Mientras que, las personas poderosas no intentan controlar a los demás. Saben que no funciona y que no es su tarea. Su tarea es controlarse a sí mismos…

La decisión de una persona poderosa permanecerá sin importar lo que la otra persona haga o diga.

Para poder arrepentirse de una mentira de falta de poder, tendrás que identificar las mentiras que crees y la influencia que esas mentiras tienen en tu vida. Una vez que identificas esas mentiras, renuncias a ellas y rompes el acuerdo creado con ellas.

No permitas que la falta de poder y la mentalidad de víctima te roben más. Eres una persona poderosa que puede tomar decisiones poderosas. Escoger amar es la decisión más poderosa que puedes hacer y tiene una recompensa mucho mayor de lo que puedes imaginar.

 

Miguel Ángel Pla

Psicoterapeuta – Coach Personal y Ejecutivo

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La comunicación expone lo que está pasando dentro del corazón humano.

Si tu corazón, tu realidad interna, está gobernando por el temor, entonces vas a telegrafiar eso a través de tu lenguaje corporal, expresiones faciales, palabras y tono. Por el contrario si tu corazón está gobernado por la fe, la esperanza y el amor, liberarás esta realidad a través de lo que dices y de cómo lo dices.

Si tu corazón está gobernado por el temor, entonces gran parte de lo que comunicas va estar diseñado, de hecho, para esconder lo que verdaderamente está pasando por dentro. Te retraes, pretendes que algo no te hace daño, o actúas como si estuvieras feliz aun cuando tu corazón se está rompiendo en el intento de evitar el dolor que puede infringir ser “auténtico”.

También es posible que a ti jamás te enseñasen cómo interpretar y traducir el lenguaje de tus pensamientos, emociones y deseos en palabras y mucho menos comunicárselo a los demás.

Hazte 2 preguntas:

  • Si nunca llegaste a aprender a valorar y entender lo que está pasando en tu interior, ¿cómo puedes valorar y entender lo que está pasando en el interior de otra persona?
  • Si no te conoces a ti mismo, ¿cómo puedes llegar a conocer a otra persona, alguien que tiene una experiencia y perspectiva completamente diferente, y valorar la verdad de lo que es?

La respuesta a ambas es sencilla, No puedes.

Los comunicadores pasivos intentan convencer al mundo de que todos los demás son más importantes que ellos. Su creencia central es, “Tu importas y yo no”. Cuando te enfrentas a una decisión conjunta en una relación, la persona pasiva insiste en que los pensamientos, sentimientos y necesidades de la otra persona importan más.

Las personas pasivas justifican el hecho de devaluarse definiéndose como siervos pacientes y sufridores que mantienen la paz y jamás crean problema alguno. Piensan que está bien no tener necesidades ni requisitos.

Si soy un comunicador pasivo, mentiré porque tengo miedo de lo que harás si te enteras de que tengo necesidades.

El comunicador agresivo. Su creencia central es “Yo importo pero tú no”. Los comunicadores agresivos saben cómo conseguir lo que quieren.

El estilo de comunicación pasivo-agresivo es el más sofisticado, así como el más escurridizo de los estilos de comunicación basados en el temor. Es lo peor del pasivo y lo peor del agresivo.

Manipulan y controlan a los demás a través de un engaño activo y formas de castigo sutiles pero mortíferas.

La comunicación asertiva es “Tu importas y yo también”

Los comunicadores asertivos se niegan a tener relaciones o conversaciones en las que ambas personas no tengan un valor alto e igual. Este proceso realza su capacidad de valorar y entender lo que les comunica la otra persona sobre su propio corazón.

No tienen miedo a ser poderosos ni de permitir que otras personas sean poderosas dentro de una relación o conversación.

Pueden establecer límites consistentes alrededor de la conversación para que ésta siga siendo respetuosa y requieren que ambas partes participen en iguales términos.

Cuando te comprometes a convertirte en el mejor comunicador que puedes llegar a ser, te comprometes con la conexión y a ser una persona verdaderamente poderosa. No solo cambiará tu relación con tu corazón para mejor, sino que tus relaciones con los demás se verán transformadas.

Recuerde algo: Hablar no es comunicarse

 

Miguel Ángel Pla

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El coaching interior comienza cuando experimentamos un estado de conciencia plena o de alerta interior.

Uno de los beneficios específicos que esto procura es conectar más plenamente con su información mente-cuerpo.

Para esto,  puede aprender un proceso sencillo de tres etapas que denominamos sintonizar.

  1. Permítase acceder a la propia experiencia:

Para conseguirlo, debe dejar de lado las conductas aprendidas que “ignoran” el malestar o la enfermedad. Tiene que fomentar poco a poco su habilidad para observar y discriminar entre diferentes tipos de información sensorial, así como importantes portadores de información del mundo interior y exterior.

  1. Aprender a reconocer el propio sistema de señales:

¿Suele tener una sensación de malestar, o dolores de cabeza, cuando las cosas no van del todo bien? ¿Se siente vivo y lleno de energía cuando se le presenta algo positivo, o quizás experimente una sensación de paz? Aprenda a prestar atención ya  entender estos mensajes y el significado que tienen para usted. Si actúa según una sensación de este tipo, ¿Siente que la sensación de ansiedad aumenta o disminuye?

  1. Aprender a observar diferencias más pequeñas y sutiles:

Cuando se percate de las diferencias y los cambios, aprenderá a sintonizar los mensajes. Le proporcionará la información necesaria para orientarse en su búsqueda.

Sí… al principio, aprender a sintonizar exige tiempo, pero a medida que se convierte en un hábito la información con que puede contar es más fácil de obtener y es todavía más amplia.
Comience el día de hoy a ir detectando estos 3 puntos mencionados y a medida que vaya reconociendo las respuestas que existen en su interior irá sintonizando su interior.

Miguel Ángel Pla

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Amor es la palabra más importante en el idioma español y la más confusa.

La necesidad de sentirse amado es una de las principales necesidades emocionales del ser humano. Por amor, cruzamos mares y soportaremos dificultades inerrables. Sin amor, las montañas son imposibles de escalar.

La palabra amor satura la sociedad humana, también debemos estar de acuerdo en que es la palabra más confusa. La usamos de miles de formas “amo los pájaros”

Amamos los animales, la naturaleza, las personas. Si todo eso no es bastante confuso, también usamos la palabra amor para explicar la conducta: “Lo hice por amor”.

El propósito de esto es enfocarnos en esa clase de amor que es esencial para nuestra salud mental y emocional.

La necesidad emocional es la más básica que la de amor y afecto, la necesidad de sentir que tiene un sitio y que le aman.

La necesidad de amor, no es solo un fenómeno de la niñez. Esa necesidad continua en la adultez y en el matrimonio. La experiencia de estar enamorado llena por un tiempo esa necesidad, pero es inevitable que sea una solución momentánea ya que tiene una duración limitada y previsible.

Esto es fundamental para nuestra naturaleza…

Algo en nuestra naturaleza clama por el amor de otro. La soledad es devastadora.

Es importante mantener lleno el tanque del amor ya que es importante también para el matrimonio para mantener el nivel. Cualquier que sea la calidad de su matrimonio ahora, siempre puede ser mejor.

Las personas se comportan en forma diferente cuando tienen llenos sus tanques de amor.

Comienza por llenar el tuyo y llenar el de los demás.

Miguel Ángel Pla

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¿Cómo adquirimos el hábito de cuidar de nosotros mismos y de saber realmente escucharnos?

Desde luego, no será repitiéndonos que se trata de algo que tenemos que hacer. ¿Cuántos otros deberes se convierten en tareas ingratas para las que, por algún motivo, nunca encontramos el tiempo necesario? Si tiene que obligarse a sí mismo para hacer algo es que no tiene el corazón puesto en ello. Su mente ha tomado una decisión que usted intenta oponerse.

Piense por un momento en algo que le parezca muy fácil de llevar a cabo de manera habitual.

Algo con lo que disfruta mucho porque tiene el corazón puesto en ello.

Queremos que la sintonización se parezca a esto, es decir, es necesario que tanto la cabeza como el corazón estén en ello.

¿Se trata sencillamente de identificar circunstancias que lo conviertan en algo natural y fácil, y luego arreglárselas para situarse a sí mismo en esas circunstancias, o de darse cuenta de cuándo ya está situado.

Cuando usted se proponga crear la habilidad de sintonizar consigo mismo, aproveche cualquier cosa que lo convierta en algo fácil y natural. Cuando conduzca por un camino que le sea familiar y se ponga a divagar mentalmente, observe lo fácil que ha sido saltar de una idea a otra, o soñar o reflexionar.

En momentos como ésos ya se encuentra sintonizado consigo mismo. Tómese el tiempo para constatar qué onda es. Ésta es una manera natural e inmediata de aprender y estimular el coaching interior, a saber, prestar atención a la información que se proporciona a sí mismo y cómo se la proporciona, para luego preguntarse qué le está señalando y cómo podría beneficiarse de ello.

Por lo tanto, hay dos maneras de conectar con uno mismo:

  • Puede hacerse deliberadamente, cuando se desea o cuando se necesita y permanecer alerta y sintonizado
  • Servirse de los momentos “accidentales” o que ocurren de modo espontáneo.

 

Enfócate en la conexión hacia tu persona, se producirá aquella magia y resultará algo totalmente fácil y natural.

 

Miguel Ángel Pla

Psicoterapeuta – Coach Personal y Ejecutivo

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Todas las mentes están unidas, por lo tanto toda curación puede considerarse como auto curación. Una vez que aceptemos nuestra paz interior, ésta pasará a otros. Toda la curación es interna porque no puede dañarse el amor con algo que parece estar separado o ajeno.

Todas las mentes están unidas en el amor

Considera por un momento el concepto de que hay una mente universal que todo lo une, una sola inteligencia que prevalece y considera también su corolaria, y que no hay dos mentes totalmente separadas.

Si yo, como mente, estoy unido con todas las demás mentes tengo una influencia en las demás lo quiera o no. Sin embargo, si creo que puedo separarme por completo de la mente, simplemente estoy engañándome a mí mismo.

Los pensamientos o emociones que tuviera basados en la creencia de poder separarse de la vida, nunca afectarán la vida. En otras palabras, nuestras ideas negativas no cambian la realidad y esta es la razón principal por la que los sentimientos de culpa no tienen fundamento y no nos ayudan.

Nuestro cuerpo es una máquina de enseñanzas. Reflejará en sus pantallas los sentimientos y pensamientos que le programamos. La mente es el punto de entrada para todos los programas y lo que vemos reflejado en el cuerpo es lo que introducimos en nuestra mente. Nuestro cuerpo exhibirá pensamientos conflictivos, ansiosos o pacíficos, amorosos y felices. No tiene elección en esto pero nosotros sí.

 

 

Este concepto muchas veces puede provocar culpa y confusión en el ego.

Primero, el ego no cuestiona sus propios juicios, críticas y condenaciones sobre lo que le sucede en el cuerpo.

Segundo, asume que el remedio es esta autocensura.

Tercero y último, cree que sólo él puede corregir el enfoque de la mente.

El temor y el arrepentimiento nunca son parte de la curación actitudinal, son una preocupación por el pasado. Un error debe verse como tal. Al examinarlo debemos de llegar a nuestros pensamientos de perdón, comprensión, amor, gratitud y paz.

El cuerpo refleja los contenidos de nuestra mente. Si nuestra mente está en paz, también lo estará nuestro cuerpo. Sin embargo, un estado mental pacífico no puede forzarse, porque la fuerza no es pacífica.

La paz interna pasa a otros

Nuestro ego, la parte temerosa de nuestra mente, quiere conflicto y separación, el alimento de su supervivencia. La paz y la quietud interna son enemigos mortales del ego. La paz viene de experimentar nuestra unidad con los demás. El amor y la paz están tan intercalados que nunca pueden estar separados.

Recordemos cada día, cada minuto, cada segundo y recordémoslo sobre todo por la mañana, cuando nos levantemos, que cuando aceptamos la paz para nosotros mismos, los demás reciben un cierto grado de paz. Ésta es la manera en la que se transformará el mundo, no atacando a  aquellos que favorecen el ataque.

 

Las condiciones corporales no bloquean la verdadera comunicación

La práctica directa y consistente del amor, traerá todas las pruebas de esta verdad que se pueden desear y, después de un tiempo, todos los argumentos de que las mentes no están en comunicación parecerán tontos.

“DENTRO DE LA CURACIÓN ACTITUDINAL ESTÁ EN LA CURACIÓN INTERNA Y NO EN LA CURACIÓN EXTERNA”

Miguel Ángel Pla

Psicoterapeuta – Coach Personal y Ejecutivo

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Todos estamos cansados a veces; cansados de intentar hacer crecer un negocio, de tratar una enfermedad, de criar a un hijo difícil.

Incluso podemos estar haciendo lo que nos gusta, ya sea viviendo en la casa de nuestros sueños o teniendo un buen empleo pero si no tenemos cuidado podemos perder nuestra pasión y permitir que llegue el cansancio.

Póngase a reflexionar y conteste: ¿Qué hace usted cuando la batalla ha durado más tiempo del que se pensó?

La palabra cansado significa “perder el sentimiento del placer, no sentir el disfrute que antes se sentía”.

Puede sucedernos a cualquiera de nosotros que hemos estado luchando por algo durante un largo periodo. El problema es que cuando usted se permite llegar a estar cansado, será tratado a abandonar: abandonar el crecimiento, abandonar a estar firme.

No nos cansemos de hacer el bien porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos…

Si usted se viste de una nueva actitud permanecerá firme y dirá: “He llegado demasiado lejos para detenerme ahora”, si no se da por vencido, verá cumplirse la promesa.

En lugar de quejarse por lo larga que está siendo la batalla deberá de decir: “Esto también pasará, sé que no es permanente”. Cuando usted está desalentado, ve el problema en lugar de ver la posibilidad, habla sobre el modo en que es el lugar del modo en que puede llegar a ser.

¿Cree que con esto usted logrará crear soluciones?

Necesita que palabras de fe y victoria salgan de su boca: “Puede que esto sea difícil pero soy capaz”

Entienda que todos nos cansamos, todos nos sentimos agotados. De hecho, si nunca ha tenido ganas de abandonar, entonces sus sueños han sido demasiado pequeños.

No significa que estemos sentados, siendo pasivos y complacientes sino que debemos de esperar con expectativa, sin quejas, sin desaliento, sin hablar de todas las razones por las que no saldrá bien.

De seguro usted se ha mortificado por el futuro como: ¿Cómo voy a lograrlo la semana que viene o el próximo mes? Déjeme decirle que esa preocupación agotará sus fuerzas, agotará su energía, agotará su pasión y agotará su victoria.

Lo único que hace la preocupación es abatirnos y evitar que disfrutemos de la vida así que en lugar de preocuparse por su futuro, levántese cada mañana y diga para sí: “Puedo hacer esto un día más”

Le pido que permanezca fuerte, no se canse. Siga creyendo, esperando y haciendo lo mejor que pueda.

Recuerde: Usted afronta la mayor presión cuando está cerca de su victoria.

 

“Si no desmayas, recibirás la recompensa”

 

Miguel Ángel Pla

Psicoterapeuta – Coach ejecutivo

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Cuando nuestra atención se enfoca en dar y unirse con los demás, el temor desaparece y aceptamos la curación de nosotros mismos.

Aunque hacemos intentos por ser pacientes y amables, después retiramos nuestro amor cuando los esfuerzos no nos son reconocidos como quisiéramos. El verdadero dar no requiere un sacrificio, pero un enfoque conflictivo de dar debe verse honestamente si queremos saber lo que es la felicidad constante.

Todos nos enfrascamos en nuestros problemas, sin importar si son físicos, emocionales o financieros y de repente nos llaman para ayudar a alguien en una situación crítica. Hasta que pasa la crisis nos damos cuenta de que nuestros problemas habían desaparecido de nuestra conciencia durante el tiempo en el que nos concentramos en ayudar a los demás.

La verdadera curación no es una manipulación del interior. Es un cambio de percepción, no un cambio de circunstancias aunque puede estar acompañada de ellas.

Cuando nos concentramos en dar también recibimos, porque las ansiedades personales comienzan a disiparse de nuestros pensamientos. Cuando reconocemos que dar es lo mejor, nos beneficiamos por completo, pues obtenemos tranquilidad interna.

La mente simplemente no puede centrarse en nuestra desdicha cuando es inundada por el deseo de curar y dar felicidad, incluso si no desaparece lo que causa daño.

La práctica del amor es idéntica a la práctica de la paz, sería destructivo convertir el control de la mente en una batalla más. La tierra fértil de la que sale el amor espontáneamente es la auto liberación del conflicto. Es mucho mejor estar en paz que aumentar la tensión de los procesos mentales en nombre del amor. Una buena regla para la conducta mental es: piensa en lo que te haga realmente feliz.

Es importante recordar que el propósito de bendecirnos en silencio no es tratar de cambiar alguna enfermedad física, sino recordarnos que el amor es el vínculo de conexión entre todos nosotros. La transmisión de amor de nosotros a otra persona tiene un efecto invisible y realmente profundo.

¿Entonces? ¿Estamos claros? El regalo que damos a los demás se mantiene en el contenido silencioso de nuestra mente y no sólo en nuestras palabras o hechos. Da sin esperar algo a cambio, lo demás vendrá por añadidura.

Miguel Ángel Pla
Psicoterapeuta – Coach Personal y Ejecutivo
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Un amor sin valores que lo guíen es un amor a la deriva, desorientado. Debemos de analizar con la cabeza fría si la relación afectiva en la que estamos vale la pena o no.

Los siguientes valores guía te servirán para ubicar el amor en un sitio mejor y más gratificante. La ausencia de cualquiera de ellos hace insostenible cualquier relación, por más buena voluntad que tengan los implicados. Estos principios representan valores centrales, exigencias fundamentales, dentro de las cuales debe moverse el amor de pareja para construir una relación estable y satisfactoria. Por eso, ninguno de ellos es negociable, o al menos no debería serlo para alguien que se ama a sí mismo.

•    Primer valor: de la fusión/comunión al amor solidario
“Mi media naranja” querer ser uno, donde hay dos, ¿Habrá mayor obstinación? Es apenas obvio que en semejante amalgama de personalidades no haya nada que dividir, ni partición de bienes ni de cuerpos. No habrá “yoes”, no habrá individualidades.

Estar unidos afectivamente implica tener un lazo, un vínculo que por más estrecho que sea, mantiene la diferencia. Si eres “una unidad” con tu pareja, te perdiste. Debes buscarte a ti mismo en el revoltijo afectivo y pasar del “ser de” al “estar con”. Es cuestión de dignidad y respiro.

Pertenecer a la pareja es volverse totalmente semejante a ella y renunciar a la propia singularidad. Si estás enamorado/a no perteneces a tu pareja solamente participas en una relación.

La relación comunitaria se basa en lo que tenemos en común y no en una concordancia absoluta. El amor de dos es un intercambio de información, emoción, ternura. En el canibalismo afectivo ya no tendrás nada que compartir porque todo está dicho. Por eso, el amor/fusión, tarde o temprano, termina deslizándose peligrosamente hacia el más pesado aburrimiento.

Te propongo adoptar el valor de la solidaridad en lugar de la absorción emocional. La solidaridad implica actuar a favor de alguien cuyos intereses se comparten, es decir, al defender los suyos, defiendes también a los tuyos.

•Segundo valor: De la generosidad al amor recíproco.
Les guste o no a los dadores compulsivos debe existir un intercambio básico para que el amor de pareja pueda funcionar.

El amor recíproco va más allá del puro “dar”, que caracteriza a la generosidad, y propone una relación basada en el “dar” y “recibir”. La generosidad es moralmente superior pero la reciprocidad es el motor de la vida en pareja.
No es posible aceptar una relación desigual, si queremos mantener un amor constructivo y saludable.

•Tercer valor: De la obligación al amor voluntario.
La relación amorosa no puede ser una exigencia. No se trata de estar con quien se debe estar, sino de estar con quien se quiere estar.

Así como el sentimiento amoroso no se obliga, tampoco puede imponerse a una persona vivir con alguien si no desea hacerlo o no le conviene.

Es mejor un amor sin la carga de los “debería” sin deudas adquiridas. “Quiero estar contigo porque me nace, con la menor cantidad posible de preceptos y disposiciones”.

El amor sano no es una tabla de mandamientos sino un proceso vital de descubrimiento y crecimiento personal. Amas a una persona cuando respetas su capacidad de crearse a sí misma.

¿Entonces? En un amor inteligente y maduro, básicamente ético, la responsabilidad asumida libremente pesa más que el deber tajante, el querer amar, más que el deber amar.

Miguel Ángel Pla

Psicoterapeuta – Coach Personal y Ejecutivo

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Individualismo irresponsable: “No te amo, porque me amo”

La egolatría suprime el espacio afectivo. Al individualista irresponsable le importa muy poco el mundo y los demás. Está concentrado en sí mismo y solamente desea promover sus intereses, así sea a expensas del prójimo. Su regla es: “Sálvense quien pueda”

El único compromiso que conoce es el de su propia supervivencia.

Tal vez te preguntes: ¿Qué es lo que lo motiva? El éxito personal, ser único y especial. Al estar concentrado en sí mismo, niega la solidaridad, la reciprocidad, el respeto y la compasión/empatía.

Obviamente tratar de construir una pareja saludable con una persona con estas características es imposible. De hecho, estos individuos violan sistemáticamente los derechos humanos de su pareja, de manera abierta o sutil.

 

El individualista responsable: “Quererte queriéndome a mí mismo”

Este individualismo no olvida ni niega los derechos de los demás. Recomienda querer para los otros lo que se quiere para sí.

Se trata de congeniar lo tuyo con lo mío, de hacer compatibles las diferencias. Yo lo llamo “un egoísmo sabio” porque una actitud responsable hacia sí mismo también sirve a los demás. Si pensamos así, ya no hay diferencia entre el interés propio y el interés de la comunidad.

El cuidado de uno mismo pude servir como ejemplo o modelo para el cuidado de los otros. El amor propio abre más espacio al amor, lo hace más maduro, más respetuoso. El individualista es responsable y busca fines nobles y positivos.

La autoestima es un requisito imprescindible del amor de pareja.

Ponte a pensar unos minutitos: ¿Podrías amar a alguien que se odiara a sí mismo?

“El individualismo libre es aquel que sabe preservar su individualidad de todo lo que amenaza con borrarlo”. Todo, amor incluido.

¿Actitud defensiva con la pareja? No, si no hace falta, si no hay amenazas reales a tu  integridad física o psicológica.

El buen amor se construye mediante la gestión eficaz de dos narcisismos que se aman y no sobre la base de un amor totalmente apegado.

Ser para el otro + Ser para sí + Ser para nosotros


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