Nuestro Blog

Hoy quiero hablarles de los diferentes tipos de apego. El tipo de relaciones que han tenido con nosotros en la infancia marca el tipo de personalidad y el tipo de relaciones interpersonales que tendemos a establecer con los demás en nuestra vida adulta.

Los tipos de apego en cada uno de nosotros pueden ser variados, incluso es posible que establezcamos diferentes con distintas personas. Si observamos las relaciones interpersonales de la gente, detectamos grandes diferencias en el modo cómo las valoran y cómo las viven:

• Unos se sienten felices teniendo muchos amigos; otros, por el contrario, prefieren tener pocos y profundos.
• A unas parejas les gusta hacer todo juntos; otras prefieren hacer las cosas cada uno por su cuenta
• Unos disfrutan hablando de cosas íntimas personales; otros prefieren hacerlo de cosas externas.
• Algunos padres tienden a dar mucha independencia a los hijos; otros viven muy agobiados y quieren programar todos los detalles en torno a su vida: estudios, amistades, horarios, etc.

Influye en estas diferencias, la importancia tan desigual que las familias dan al papel de los lazos afectivos y a la conducta de apego en los miembros de la familia.

La familia: la tribu que me define

Estructuras de Apego
Por tanto, las personas desarrollan estructuras diferentes de relacionarse con los demás, o estructuras de apego, de acuerdo con los comportamientos predominantes o más significativos para él, que ha recibido en su familia de origen. Pueden agruparse en torno a tres estructuras básicas:

1º A P E G O S E G U R O
Se consigue un apego seguro cuando los comportamientos de su figura de apego han sido adecuados, y se ha mostrado cercana y disponible teniendo en cuenta las necesidades del niño.

Cuando la figura de apego satisface adecuadamente las necesidades del niño produce tres efectos sumamente importantes.

Proporciona una base segura al niño. El niño se siente seguro y protegido, por eso experimenta pocos sentimientos de ansiedad o miedo.
Estimula al hijo a desarrollar un comportamiento autónomo.
Anima al hijo a explorar, a conocer cosas nuevas, a hacer cosas por sí mismo. Al niño le agrada explorar el mundo que le rodea y le gusta también relacionarse con otros. Sabe que, en caso de peligro, si necesita a su madre, ella acudirá enseguida a ayudarle.
Estas seguridades le permiten relacionarse sanamente entre iguales: hermanos, amigos, compañeros. El recibe lo que necesita y, por tanto, no le importa que también se les dé a sus hermanos, es capaz de compartir, sin envidias ni celotipias.

Resilencia: Superar la pérdida de un ser querido

2º D E S A P E G O
Cuando el niño no ha recibido suficientes refuerzos de apego, y ha vivido en un ambiente en el que se ha sentido frecuentemente solo, aislado y desprotegido, se instala en la lejanía afectiva con actitudes de desapego.

Cómo comprender a un hijo adolescente: (saber responder)

La estructura de desapego comienza a configurarse de esta forma en la infancia y se consolida posteriormente en la vida adulta. Entonces rehuirá la vinculación afectiva para protegerse de nuevos desengaños que golpearían sobre las viejas heridas no del todo cicatrizadas.

3º A P E G O A N S I O S O
La estructura de apego ansioso se origina cuando el comportamiento de apego de los padres ha sido inadecuado, inestable; no ha tenido líneas previsibles de comportamiento, fluctuando mucho en la prestación de cuidados. A veces, ha podido depender de circunstancias ajenas a la voluntad de los padres; por ejemplo, enfermedades y ausencias inevitables; pero, aunque así haya sido, el hijo no puede comprenderlo y puede dejar en él huellas profundas.

La justicia en las relaciones personales

La actitud de la persona en sus relaciones interpersonales en su vida adulta tiene relación con sus experiencias en la edad temprana. Estas experiencias le dejan una huella profunda que se reactiva especialmente siempre que la persona (niño o adulto) se sienta indefensa, esté enferma o en apuros.

Y tú, ¿sabrías decir qué tipo de apego es el tuyo??

Los bomberos acudieron rápidamente pero el incendio, alimentado con sustancias químicas, era demasiado poderoso como para poder apagarlo con celeridad. Se trataba de un desastre en toda regla que no solo representaba pérdidas millonarias sino que también convertía en cenizas el trabajo más reciente del inventor.

Sin embargo, se cuenta que Edison miraba las llamas con pasmosa tranquilidad, aunque no estaba en shock. Más tarde, su hijo refirió que había reaccionado ante aquel incidente con una gran ecuanimidad y hasta con sentido del humor.

Solo le dijo: “Avisa a tu madre y a todas sus amigas, nunca volverán a ver un incendio como éste”. E incluso le tranquilizó al captar su mirada inquieta: “No te preocupes, acabamos de deshacernos de un montón de basura”.

Más tarde el inventor le dijo al periódico The New York Times: “Aunque tengo más de 67 años, empezaré de nuevo mañana”. Y así fue, al día siguiente se puso manos a la obra y reconstruyó su laboratorio.

Al igual que Edison, todos atravesamos situaciones críticas en nuestras vidas en las que se pone a prueba nuestro carácter y fortaleza emocional. Puede ser una enfermedad, una relación de pareja difícil, la pérdida del trabajo o de una persona querida… En esos momentos, cuando la adversidad toca a nuestra puerta, nuestra actitud marcará la diferencia entre salir fortalecidos o sumirse en la desesperación y el sufrimiento.

Por supuesto, es más fácil decirlo que hacerlo. No es sencillo ser fuertes, ver las cosas desde otra perspectiva y tomar decisiones que nos permitan salir de ese agujero emocional. Es difícil mantener la fortaleza mental en situaciones en las que nos sentimos atrapados o bloqueados emocionalmente, cuando la adversidad supera nuestros recursos de afrontamiento y tomar decisiones implica romper con muchas de nuestras certezas. Sin embargo, hay una buena noticia: la fortaleza emocional no es algo con lo que se nace, se desarrolla a lo largo del tiempo.

alcanzar la fortaleza mental y emocional

¿Cómo desarrollar la fortaleza mental?

Encuentra tu motivo para vivir. Viktor Frankl soportó los horrores de los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial y descubrió que, en gran parte, quienes sobrevivieron fueron aquellas personas que tenían un propósito para seguir viviendo. Por eso, uno de los pilares de la fortaleza emocional consiste en tener un motivo para seguir adelante al que podamos aferrarnos en los momentos más difíciles. Sin ese motivo es fácil caer en las garras de la desesperación y claudicar.
Equilibra el pensamiento positivo y negativo. Ni el pensamiento positivo es tan positivo ni el negativo es tan negativo. Ambos son importantes: el pensamiento negativo nos permite anticipar lo que podría salir mal y planificar qué hacer, mientras que el pensamiento positivo nos mantiene motivados, nos da fuerzas y nos permite centrarnos en nuestra meta. La clave radica en encontrar el equilibrio porque cuando estamos atravesando por situaciones difíciles tenemos la tendencia a verlo todo negro y fijarnos solamente en los detalles que confirman nuestros peores pronósticos. En esos casos, debemos activar conscientemente los pensamientos positivos para que sirvan como contrapeso del pesimismo.
Sé compasivo contigo mismo. A menudo, cuando atravesamos situaciones difíciles, tenemos la tendencia a culpabilizarnos, lo cual nos hace sentir aún peor. Sin embargo, las personas fuertes emocionalmente son capaces de tratarse con amabilidad, respeto y compasión mientras asumen sus responsabilidades e intentan enmendar sus errores. Cuando cuidamos al niño interior que habita dentro de cada uno de nosotros, reducimos la intensidad de las emociones negativas y abrimos un resquicio para que las emociones positivas florezcan. Por eso es muy importante cuidar nuestro diálogo interior y aprender a tratarnos con gentileza y cariño.
Aprende a reírte de ti. Las personas con una gran fortaleza emocional suelen tener un carácter divertido y son capaces de reírse se sí mismas. No se toman las cosas como algo personal, lo cual les permite protegerse de los vaivenes emocionales. De hecho, el sentido del humor es uno de los rasgos que definen a las personas resilientes. No se trata del sarcasmo y la ironía dirigidos a ridiculizar a los demás, sino a ese humor inteligente dirigido hacia uno mismo que permite encontrar lo absurdo o incongruente en la desgracia, de manera que se despoje de su peso emocional negativo. Se trata de aprender a poner buena cara al mal tiempo, para ver la realidad desde otra perspectiva.
Equilibra las emociones con la lógica. Las emociones no son un enemigo a batir, pero a veces pueden empeorar la situación. Cuando se produce un secuestro emocional, dejamos de pensar con claridad y las emociones toman el mando. Para evitarlo, es conveniente prestarle atención al mensaje que transmiten los emociones pero también equilibrarlas con la lógica. De hecho, la fortaleza emocional consiste en detectar las emociones, comprender cómo pueden influir en nosotros y luego, gestionarlas de la mejor manera posible.
Cambia lo que puedes cambiar y acepta lo que no puedes controlar. Una de las características de personalidad de las personas emocionalmente fuertes es que tienen un locus de control interno. Eso significa que asumen la responsabilidad por sus acciones, pero no se culpabilizan. Son conscientes de que hay cosas que pueden cambiar y otras sobre las que no tienen ningún control. Esa diferencia les permite movilizar sus recursos psicológicos de manera más eficaz, manteniendo su equilibrio emocional.
Da un paso a la vez. A veces los problemas llegan juntos, se acumulan y terminan abrumándonos, hasta tal punto que nos conducen a una situación de bloqueo emocional. En esos casos, debemos respirar profundamente y dar un paso a la vez, con la vista puesta en nuestra meta.
cómo ser más fuerte mentalmente

Lo más importante es priorizar, siendo conscientes de que el primer paso no nos lleva donde queremos llegar, pero nos saca de donde estamos. Así logramos romper la inercia, nos ponemos en movimiento y potenciamos la sensación de empoderamiento, que es fundamental para salir fortalecidos de las situaciones difíciles.

Sabes cuándo te sientes mal, pero no quieres sentirte así, así que intentas no sentirte mal, pero eso es frustrante, y acabas en ese ciclo interminable de sentimientos negativos. ¿Es ese tu caso? Sí es así, la ciencia dice que sentirse mal consigo mismo cuando las emociones negativas te invaden no te ayuda a largo plazo. Más bien, la investigación ha demostrado la importancia de sentir las emociones cómo lo que son exactamente, en lugar de caer en la trampa de sentirse mal por sentirte mal.

Se ha demostrado que las personas que habitualmente aceptan sus emociones negativas experimentan menos emociones negativas, lo que se traduce en una buena salud psicológica. En este artículo de Psicología-Online, te contamos qué puedes hacer si en tu cabeza tienes el pensamiento de “me siento mal conmigo mismo: ¿qué puedo hacer?”

Si uno de tus pensamientos recurrentes es “me siento mal conmigo mismo, ¿qué puedo hacer?”, es posible que te estés enviando mensajes negativos sobre ti mismo. Mucha gente lo hace. Estos son mensajes que recibiste y con los cuales has ido construyendo tu autoestima desde pequeño a partir de muchas fuentes diferentes, incluyendo a otros niños, maestros, miembros de la familia, cuidadores, incluso de los medios de comunicación, y de los prejuicios y estigmas en nuestra sociedad.

Una vez que los has aprendido, es posible que estos mensajes negativos se hayan repetido una y otra vez, especialmente cuando no te sientes bien contigo mismo o cuando estás pasando por momentos difíciles. Puede que hayas llegado a creerlos, incluso puede que se haya empeorado el problema al inventar algunos mensajes o pensamientos negativos por tu cuenta. Estos pensamientos o mensajes negativos te hacen sentir mal sobre ti mismo y bajan tu autoestima. Algunos ejemplos de mensajes negativos comunes que las personas repiten una y otra vez a sí mismas incluyen:

“Soy un idiota”
“Soy un perdedor”
“Nunca hago nada bien”
“Nunca le agradaría a nadie”
“Soy un torpe”
La mayoría de la gente cree en estos mensajes, no importa cómo de falsos o irreales sean, aparecen inmediatamente en las circunstancias correctas, por ejemplo, si recibes una respuesta equivocada piensas “Soy tan estúpido”. Los mensajes tienden a imaginar lo peor de todo, especialmente de ti, y son difíciles de apagar o desaprender. Incluso, puedes pensar los mensajes negativos o decírtelos a ti mismo tan a menudo que apenas te des cuenta de ellos.

Me siento mal conmigo mismo: ¿qué puedo hacer? – Me siento mal anímicamente: ¿Cómo funcionan los mensajes negativos?

¿Cómo cambiar esos pensamientos negativos?
Préstales atención y lleva una libreta mientras haces tu rutina diaria durante varios días y anota los pensamientos negativos sobre ti mismo cuando los notes. Algunas personas dicen que notan más pensamientos negativos cuando están cansados, enfermos o en épocas de mucho estrés.

Técnica de reestructuración cognitiva
Además, intenta observar más de cerca los patrones de pensamiento negativos para comprobar si son ciertos o no. Es posible que desees que un amigo cercano o alguien profesional te ayude con esto. Cuando estés de buen humor y tengas una actitud positiva hacia ti mismo, hazte las siguientes preguntas sobre cada pensamiento negativo que hayas notado:

¿Es este mensaje realmente cierto?
¿Una persona le diría esto a otra persona? Si no, ¿por qué me lo digo a mí mismo?
¿Qué gano yo pensando esto? Si me hace sentir mal conmigo mismo, ¿por qué no dejar de pensar en ello?
También podrías preguntarle a alguien más, a alguien que te quiera y en quien confíes, si deberías creer en ese pensamiento sobre ti mismo. A menudo, el simple hecho de mirar un pensamiento o una situación bajo una nueva perspectiva ayuda.

Me siento mal anímicamente: pasos para mejorar
El siguiente paso en este proceso es desarrollar declaraciones positivas que te puedes decir a ti mismo para reemplazar estos pensamientos negativos cada vez que te des cuenta de que los estás pensando. No puedes pensar dos veces al mismo tiempo. Cuando estás pensando en un pensamiento positivo sobre ti mismo, no puedes estar pensando en uno negativo. Al desarrollar estos pensamientos, use palabras positivas como feliz, pacífico, amoroso, entusiasta…

Evita usar palabras negativas como preocupado, asustado, molesto, cansado, aburrido, no, nunca, no puede… No hagas una declaración como “No me voy a preocupar más”. En vez de eso, di “me concentro en lo positivo” o en lo que te parezca correcto. Sustituye “sería bueno que” por “debería”. Utiliza siempre el tiempo presente, por ejemplo, “Estoy bien, estoy contento, tengo un buen trabajo”, como si la condición ya existiera. Usa “yo”, “yo” o “tu propio nombre”.

Para controlar los pensamientos negativos, puedes hacerlo doblando un trozo de papel a la mitad del largo para formar dos columnas. En una columna escribe el pensamiento negativo y en la otra columna escribe un pensamiento Puedes trabajar para cambiar sus pensamientos negativos por pensamientos positivos de la siguiente forma:

Reemplazar el pensamiento negativo con el positivo cada vez que te das cuenta de que estás pensando en el pensamiento negativo.
Repetir tus pensamientos positivos una y otra vez a ti mismo, en voz alta siempre que tengas la oportunidad e incluso compartirlos con otra persona si es posible.
Hacer papelitos o señales en las que aparezcan pensamientos positivos, colgarlas en lugares donde las puedas ver con frecuencia, como en la puerta del refrigerador o en el espejo del baño, y repetir el pensamiento varias veces cuando lo veas.
Me siento mal conmigo mismo: ¿qué puedo hacer? – ¿Cómo cambiar esos pensamientos negativos?

Otros consejos para no sentirse mal emocionalmente
Lo primero que debes hacer es darte cuenta de que estás hablando negativamente de ti mismo. Si me digo a mí mismo “Nunca lo haré”, el resultado es que dejo de intentarlo, porque ¿por qué debería molestarme? Por lo tanto, esos pensamientos negativos impiden que hagamos cosas nuevas y prosperemos como personas, es decir, interfieren en nuestra vida.

Segundo, hazte una simple pregunta. Si escucharas a un niño decir estas palabras, ¿cómo responderías? Como adultos con responsabilidades y experiencias, nos olvidamos de ser amables y alentadores con nosotros mismos. Si bien hay un momento y un lugar para conversaciones duras que verifican la realidad, el diálogo diario que tenemos en nuestras mentes debe centrarse en lo que es posible, y no en excusas por lo que no creemos que podamos lograr.

Por último, habla con alguien que te ayude a poner las cosas en perspectiva. La mayoría de nosotros tenemos a alguien así. Típicamente son mayores con más experiencia en la vida, como abuelos, padres… No estás buscando cumplidos en esta conversación. En vez de eso, le estás pidiendo a esa persona que te recuerde el panorama general o un momento en que pensó que las cosas estaban mal pero que realmente no eran o resultaron ser una experiencia de aprendizaje significativo.

Poner los pensamientos negativos en contexto nos ayuda porque nuestras elecciones y errores raramente son tan malos como pensamos que son. Crear ese giro positivo es motivador y nos prepara para el éxito.

Las personas tenemos la tendencia a pensar que poseemos en todo momento las herramientas y las capacidades suficientes para controlarnos y solucionar nuestros problemas.
Así pues, a menudo resulta complicado llegar a la conclusión de que requerimos ayuda psicológica para restablecer nuestro óptimo estado mental.
¿Cuándo debemos pedir ayuda psicológica?
Hoy en día todavía impera el pensamiento que sólo esas personas más débiles, ineficaces, que padecen algún tipo de trastorno mental o que directamente están locas deben acudir al psicólogo.
Sin embargo, esto no es así, ya que un psicólogo puede ayudarte enormemente en cualquier momento de tu vida, independientemente de la gravedad de tus problemas.
A todas las personas nos toca vivir épocas o situaciones complicadas, en las que continuar con un buen estado psicológico y que nuestro funcionamiento mental no se vea afectado se hace más difícil de lo normal.
Si nos fijamos bien, es precisamente aquí donde interviene el trabajo de la psicología.
La psicología como ciencia y práctica profesional se focaliza en estudiar el comportamiento humano con el objetivo de descubrir cómo funcionamos las personas y desarrollar herramientas que puedan servir para mejorar.
Así pues, desde este punto de vista, la psicología te puede ayudar en cualquier momento, tengas problemas graves o no, porque en cualquier de los dos casos te brindará técnicas y conocimientos que te permitirán desenvolverte mejor en tu día a día y poseer más recursos para obtener un buen estado mental y una óptima calidad de vida.
Esto se explica porque cuando hablamos de “un buen estado psicológico” no hacemos referencia a un concepto dicotómico.
Es decir, el estado psicológico no se puede medir en correcto o incorrecto, ya que las variaciones pueden ser múltiples.
De este modo, es complicado o prácticamente imposible determinar cuál es el estado psicológico perfecto que puede conseguir una persona, ya que la subjetividad de un individuo puede ser tan variable que no permite establecer este tipo de términos.
No obstante, a pesar de que todos podamos beneficiarnos de ayuda psicológica, sí que existe una clara evidencia sobre quién necesita ir al psicólogo y cuando debe realizarlo.
El principal punto para determinar la necesidad de acudir a un profesional que te ayude a restablecer tu estado mental se manifiesta en esos momentos en los que la persona no es capaz de hacerlo por sí sola.
De este modo, una persona puede beneficiarse de un psicoterapeuta cuando quiere mejorar ciertos aspectos, pero necesitará hacerlo cuando es incapaz de conseguir un funcionamiento adecuado y un estado mental beneficioso por sí sola.
Sin embargo, el término de no ser capaz de conseguir un funcionamiento adecuado y un buen estado psicológico sin ayuda de un profesional, a la práctica, suele presentarse como muy difuso y poco clarificador.
Es decir, no hay un estímulo claro que nos indique ahora sí debes acudir porque tú sólo no puedes revertir tu situación.
10 signos de que necesitas ayuda psicológica
1-Tienes cambios de humor frecuentes
Los cambios de humor constituyen un síntoma que podemos experimentar todas las personas con mayor o menor normalidad.
De por sí, que un día estés más contento y otro día estés más decaído no tiene por qué constituir una alteración psicológica grave.
No obstante, estos cambios confeccionan una alteración importante que puede provocar niveles elevados de malestar y afectar de forma notoria en el funcionamiento.
De este modo, cuando los cambios de humor se producen de forma frecuente y constante se deben tratar y analizar con especial delicadeza.
Si notas que tus cambios de humor son muy fuertes y se provocan prácticamente a diario es conveniente que acudas a un profesional de salud mental para evaluar adecuadamente este síntoma.
La variación del humor se puede deber a múltiples factores: desajuste hormonales, alteraciones psicológicas, factores ambientales, etc.
Por lo tanto, cuando estos son de una intensidad y una frecuencia notable, es importante evaluarlos bien y realizar las intervenciones terapéuticas necesarias.
2-Eres incapaz de controlarte
Otro aspecto importante a la hora de determinar si requieres ayuda psicológica o no es la percepción sobre autocontrol.
La incapacidad de controlarse es un hecho más o menos fácil de detectar y puede indicar la necesidad de acudir a un psicólogo.
Cuando una persona no es capaz de controlarse significa que, ante ciertas situaciones, actúa y se comporta de una forma distinta a la que seguramente desearía cuando no experimenta este tipo de impulsividad.
De este modo, la falta de control puede originar mucho problemas tanto intrapersonales como de relación con otras personas.
Todos podemos perder el control antes ciertas situaciones extremas pero, por lo general, estos suele suceder en situaciones muy específicas y con muy poca frecuencia.
Cuando la pérdida de control se presenta más a menudo indica que el estímulo que ha motivado la ausencia de autocontrol no recae tanto en los factores externos, sino en factores internos.
Por lo tanto, perder el control con facilidad indica que alguno de nuestros aspectos psicológicos no funciona con normalidad.
Si acudimos a un psicólogo, él nos podrá ayudar a desarrollar las habilidades necesarias para recuperar un adecuado funcionamiento y adquirir el autocontrol que nosotros no somos capaces de conseguir.
3-Tienes síntomas corporales
Muchas psicopatologías van acompañadas de una gran gama de síntomas corporales que provocan sensaciones desagradables.
Normalmente, una ligera alteración psicológica no suele causar síntomas corporales y cuando lo hace, estos suelen presentarse con una intensidad bastante baja y normalmente no acusan a nuestro funcionamiento normal.
Sin embargo, cuando aparece una psicopatología más grave, los síntomas corporales que puede originarse suelen ser mucho más notorios, se suelen experimentar con mucha más intensidad y suelen causar una elevada sensación de malestar.
De este modo, padecer dolores, sensaciones de ahogo, palpitaciones, mareos, sudoraciones, temblores, fatiga excesiva, pinchazos, náuseas, escalofríos o sensaciones de este tipo, es posible que exista una alteración psicológica grave que los esté originando.
Si padeces este tipo de síntomas tan molestos, combinados con estados mentales de nerviosismo o sentimientos de tristeza, es conveniente que acudas a un psicólogo para evaluar adecuadamente el alcance de tus alteraciones.
4-Tienes demasiados pensamientos negativos
El contenido que alberga nuestra mente es un factor a tener en mucha consideración al identificar posibles alteraciones psicológicas.
Las personas tenemos, a lo largo de nuestra vida, tanto pensamientos positivos como pensamientos negativos de forma habitual.
Un estado psicológico óptimo no se basa en poseer sólo pensamientos positivos, ya que los pensamientos negativos también cumplen una función en nuestro estado mental.

Sin embargo, en ese momento en el que los pensamientos negativos son mucho más abundantes que los pensamientos positivos, se debe contemplar la posibilidad de que se trate de un fenómeno pernicioso.
Si notas que en tu mente sólo hay pensamientos negativos y te cuesta mucho ver el lado positivo de las cosas o reconocer estímulos agradables, probablemente requieras ayuda psicológica.
Estos se explica porque cuando confeccionamos un estilo determinado de pensar este puede ir prolongándose hasta llegar al punto que no se puede cambiar fácilmente.
De este modo, si empezamos a tener pensamientos negativos de forma recurrente y durante mucho tiempo, podemos configurar una forma de pensar regida por estos principios.
Además, los pensamientos tiene un elevado potencial para producirnos emociones y sentimientos, por lo que si pensamos de forma negativa constantemente, podrán aparecer fácilmente sentimientos de tristeza o insatisfacción.
5-Eres incapaz de razonar con claridad
Cuando aparecen los nombrados sesgos cognitivos, las personas perdemos nuestra capacidad para razonar con claridad.
Estos sesgos cognitivos se basan en dirigir nuestro pensamiento hacia una dirección previamente establecida, de tal modo que cada vez que percibimos e interpretamos una cosa lo hacemos hacia esa dirección y no somos capaces de racionalizarlo con calma.
Este hecho puede provocar que enfoquemos nuestra vida entera hacia un punto de vista determinado, y perdemos capacidad para interpretar y pensar de una forma saludable.
Si notas que te cuesta mucho cambiar de opinión, tu pensamiento va siempre dirigido hacia una dirección y te cuesta razonar con claridad, probablemente necesites acudir a un psicólogo para revertir esta situación.
6-Tienes problemas para dormir
Un síntoma que suelen producir la gran mayoría de alteraciones psicológicas son los problemas para dormir.
De este modo, las dificultades para conciliar el sueño manifiestan una alteración mental que impide relajarse y descansar de una forma adecuada.
Además, la relación entre alteración psicológica y problemas para dormir es bidireccional.
Es decir, mientras un estado mental inadecuado puede provocar problemas para descansar adecuadamente, la falta de sueño suele agravar la alteración psicológica y aumentar el malestar general.
Así pues, si durante un periodo prolongado de tiempo eres incapaz de conciliar adecuadamente el sueño, sería conveniente que acudieras a un psicólogo.
El descanso es una necesidad básica que tenemos las personas, por lo que revertir la situación cuando tenemos problemas de este tipo suele ser de vital importancia.
7-Las emociones te sobrepasan
cómo controlar tus emociones
Todo pensamiento crea una serie de emociones, pero del mismo modo cada emoción debe ser procesada por nuestra mente.
Cuando no somos capaces de hacer este ejercicio y somos incapaces de extraer un pensamiento y una conclusión concreta sobre las emociones que tenemos, estas pueden sobrepasarnos.
Cuando nos sobrepasan las emociones nuestro funcionamiento suele verse afectado, ya que nuestra mente pasa a estar controlada por este tipo de sensaciones en vez de por nuestro pensamiento.
Además, no ser capaz de adaptar e interpretar adecuadamente nuestras emociones origina altas sensaciones de malestar.
Así pues, si notas que tus emociones se apoderan de ti habitualmente, seguramente necesites ayuda psicológica para aprender a controlar mejor tu sentimientos.
8-Estás en una situación límite
A veces la vida puede llevarnos a situaciones extremas en las cuales no sabemos desenvolvernos adecuadamente.
Cuando esto sucede, no significa que estemos padeciendo una alteración psicológica, sino que simplemente nos vemos inmersos en una tesitura sin recursos necesarios para gestionarla.
Si permanecemos en situaciones límite sin saber salir de ellas durante mucho tiempo, nuestro estado mental puede verse altamente afectado, por lo que suele ser recomendable acudir a algún tipo de ayuda psicológica que nos facilite el proceso.

Si acudimos al psicólogo en estas situaciones, contaremos con más recursos para gestionar adecuadamente todos los elementos, solucionar los problemas que estén presentes y proteger nuestro estado mental.
9-Tus intentos de arreglarlo no han funcionado
Distímia Trastorno distímico
Un elemento clave que debe aplicarse en los 8 signos que hemos comentado anteriormente es la incapacidad de arreglarlo adecuadamente.
Las personas podemos presentar algunos de los síntomas que acabamos de describir o vernos envueltos en situaciones complicadas, pero ser capaces de arreglarlo a través de distintas estrategias.
Sin embargo, cuando nuestros intentos de arreglar las situaciones personales o de eliminar los síntomas que presentamos no funcionan, la necesidad de recibir ayuda psicológica se hace patente.
Así pues, analiza qué has hecho para arreglar tus problemas. Si estos no han funcionado será conveniente que acudas a un psicólogo.
10-Tu estado te está afectando notablemente en distintos ámbitos
chico adolescente triste
Finalmente, el último elemento para delimitar la necesidad de ayuda psicológica consiste en especificar hasta que punto nos está afectando nuestro estado.
Si las alteraciones que presentamos están afectando a distintos ámbitos deberemos acudir a un psicólogo.
Si notas que tu estado está afectando a tu relación con tus hijos, con tu mujer o con otros familiares, está disminuyendo tu rendimiento laboral, está involucrando tus amistades o te impide disfrutar de cosas que previamente disfrutabas, es necesario que acudas a un psicólogo.
Si no lo haces, tu estado irá empeorando y al mismo tiempo irá afectando a todos los ámbitos que confeccionan tu vida.
¿Y tú qué tipo de ayuda psicológica necesitas? ¿En qué otro tipo de situación te encuentras?

Hace muchos años, una querida amiga -a tono de broma- me dijo: “Lo peor de este mundo es estar menopáusica cuando tus hijos viven su adolescencia”. El paso de los años y el divorcio de algunos amigos comprobó que mi amiga tenía razón, excepto en un detalle: sí hay algo peor que la menopausia y los adolescentes y eso es tu esposo viviendo la crisis de los 50 años.

El divorcio de parejas de adultos cuya edad está alrededor de los 50 años con frecuencia presenta estos tres factores: la menopausia en la madre, andropausia en el padre, e hijos adolescentes. Reconocer y aceptar lo que está sucediendo puede ayudar en gran manera a superar esta etapa de vida y no quedar divorciado en el intento.

A continuación te presento algunas de las cosas que pueden suceder y que, de saberlas, las podrás prevenir, detectar y darle la atención necesaria para lograr el éxito matrimonial que todos deseamos.

1. La crisis masculina
Para muchos varones, llegar a los 50 años puede resultar algo complicado. De repente tienen la impresión que se han vuelto viejos y que les queda muy poco tiempo para disfrutar su vida. Algunos caballeros de manera repentina deciden hacer ejercicio, verse bien, comienzan a usar cremas y poner más atención a su cuidado personal, buscan vestirse de manera más juvenil y hacer cosas que haría un hombre mucho más joven.

Repentinamente comienzan a fantasear con una vida más alegre, más dinámica y novedosa. El matrimonio y su esposa les resultan monótonos por lo que algunos viven inclusive algunas experiencias amorosas fuera del matrimonio, mismas que les hacen vivir emociones y renovadas energías que les hacen sentir jóvenes, atractivos y sexualmente capaces. Sin darse cuenta, han caído en la trampa y los verdaderos problemas ahora inician con fuerza.

2. La crisis femenina
Por otro lado, la mujer comienza a experimentar la pérdida de estrógenos, se ve a sí misma vieja pues las arrugas aparecen, las manchas de la edad se notan más, la cabellera empobrece y el deterioro físico puede llegar a obsesionarla. Si a todo esto se le suma que la libido se reduce y la ansiedad aumenta, una bomba de sentimientos está a flor de piel y explota frecuentemente donde menos se le espera.

Los esposos están viviendo aparentemente mundos diferentes y pelean con frecuencia, se dejan de hablar o simplemente se distancian sin darse cuenta que están pasando un cambio en sus vidas y que, si lo enfrentaran juntos, nunca llegaría a ser una crisis.

Te invito a leer: Menopausia, o que todo hombre debe saber

3. Los hijos adolescentes
¡Ésta es la cereza del pastel! Con decir la palabra “adolescente” queda claro que ese hogar es casa de locos, porque cada quien atiende sus intereses, exige sus derechos, su espacio, su libertad, tiene sus propios miedos y anhelos. Todos miran hacia fuera de casa y olvidan que los problemas locales tienen soluciones locales. Así es, los problemas que cada quien presenta tienen solución en el hogar.

Advertisement

Puedes leer también: Adolescentes agobiadas, madres desesperadas

Recomendaciones de los expertos -los que siguen felizmente casados-
Los que han pasado por esta etapa, recomiendan para toda la familia poner en práctica lo siguiente:

Mucho dominio propio

Sentarse a pensar y hablar continuamente con la pareja

Eliminar el egoísmo y pensar en el otro

Advertisement

Descansar

Amar sinceramente

Tener actividades y metas juntos

Todos debemos recordar constantemente por qué nos casamos con nuestra pareja y traer a la memoria con frecuencia todas las cosas buenas que hemos vivido juntos. Olvidarnos de buscar la juventud que ya no tenemos y aceptar con agrado nuestro irremediable proceso de envejecimiento.

La edad madura no nos quita, nos da. Ahora podemos tener más tiempo, más recursos económicos y, conforme pasen los años, llegarán los nietos y las verdaderas experiencias gloriosas de haber formado familias. No te desesperes, la crisis que sea, pasará. Lo importante es que al final no te sientas ni te quedes solo, cuando está en tus manos estar rodeado de amor y familia.

¿Por qué su relación de pareja es tan monótona y aburrida?
¿Puede observar en usted, que todo lo que es nuevo en su vida trae un poco de alegría, pasión y algunas sorpresas inesperadas? ¿No es así que usted espera vivir su relación de pareja, su relación con la persona a la que quiere?

¿Es esta la forma en que vives? ¿Es así como quiere vivir?

¿Quiere una solución para hacer como todos los demás, una solución temporal por hábito, o le gustaría saber o entender algo permanente sobre la monotonía y el aburrimiento?

Como monotonía es un estado de ser, entonces una solución para ser es el medio permanente para liberarse de la monotonía y es a partir de un nuevo estado de ser, que se puede hacer algo nuevo y tener una vida feliz, apasionante, según lo que usted elija.

Lo que usted vive no es lo que el otro vive
Es probable que usted se encuentra en un estado aburrido y el otro no. Por eso es importante no creer que el otro se aburre y así obligarlo a hacer algo con usted o para usted, eso no es amor.

Usted puede encontrar que su pareja es monótona, pero el otro, tal vez no. Recuerde que pueden existir dos verdades simultáneamente.

¿Por qué la vida matrimonial es tan monótono después de un tiempo juntos? Usted compra cosas, se va de vacaciones juntos, usted va a un restaurante, cine, usted se da regalos el uno al otro, pero todos estos artificios superficiales proporcionan un cierto placer de corta duración, ¿no es así?

Luego usted va al Internet en busca de cosas, diferentes trucos o astucias para salir de esta vida monótona, aburrida, y sin embargo es el mismo proceso, a pesar de los diferentes productos.

Y el hábito se instala buscando todavía esos pequeños placeres de corta duración y como consecuencia, el impacto se convierte en rutinario y monótono.

Usted debe cambiar su concepto, su proceso de diversión, pero antes de cambiarlo, usted debe entender el que usted está usando actualmente, de manera habitual, inconscientemente, ya que el produce su monotonía.

Las apariencias no son el proceso
Su hábito consiste en poner la importancia en el resultado y no en el proceso que produce este resultado. Si usted no cambia el proceso, si no es consciente, entonces usted experimentará continuamente los mismos resultados, incluso si el aspecto es diferente. Esa es la ilusión.

¿Puede ver que usted parte de un estado de ser monótono, hace algo que usted cree que es agradable, placentero y continúa todavía a tener ese estado de ser monótono?

Lo han hecho creer que los problemas se resuelven al nivel del hacer, pero en realidad, es al nivel del ser, en el proceso de creación, que se produce un cambio real. Nos imaginamos los estados de ser ante todo, eligiendo conscientemente la experiencia o el “hacer” más adelante, para producir el estado de ser imaginado.

Este proceso de creación consciente es su verdadera naturaleza, en contraposición con el condicionamiento de su educación, que creó una obediencia inconsciente durante su juventud.

Usted se preocupa, se inquieta sólo de los resultados, esta es la ilusión que causa tanto sufrimiento, en vez de entender que usted es ese proceso de creación consciente. Y si usted lo es, usted no va a ir muy lejos para utilizarlo y crear la vida que desea o la relación que desea.

Observemos juntos el proceso de creación
Por ejemplo, usted decide cambiar su restaurante, las apariencias son las diferentes, pero el proceso es el mismo.

Este proceso comienza con un sentimiento incómodo, creado inconscientemente por usted mismo a través de esta vida monótona, esta seguridad. En lugar de entender esta monotonía, usted evita comprenderla, comprender que usted es monótono. Este es un estado de ser.

Usted reacciona de inmediato buscando una solución para hacer a partir de este estado de ser que se llama la monotonía. Usted es esa monotonía, es su sentimiento, su verdad. Esto es lo que lanza la creación y producirá el estado de ser en sentimiento.

Pero al no aceptar esto, al negarlo, teniendo miedo de enfrentarse a el, de hacerse frente a usted mismo, usted le da más fuerza. Esto no es consciente, eso se desarrolla en lo más profundo de usted, en sus creencias.

Usted cree que debe hacer, que debe lograr algo para que ella desaparezca. Y efectivamente, usted hace algo que se llama “solución” reaccionando de inmediato para encontrar un medio conocido que se llama “restaurante”.

Sin embargo, usted cree que cambiando de restaurante, usted va a salir de la monotonía… probablemente a corto plazo durante el tiempo que está en el restaurante, pero después del restaurante, una vez en casa, su monotonía no ha desaparecido. ¿Con qué frecuencia se siente de esta manera?

En su lugar, usted continúa a crear un hábito de hacer cada vez más soluciones temporales, en lugar de pasar a un estado de ser permanente.

Usted desea hacer algo a partir de un sentimiento de monotonía, entonces todo lo que experimenta y todo lo que usted tendrá permanente será el resultado de este estado de ser monótono del principio de la creación.

¿Qué estado de ser le gustaría sentir, vivir concerniente a su vida de pareja? Usted comienza con su estado de ser monótono en lugar de comenzar con un estado de ser agradable, apasionante, o el que usted le interesa.

¿Cómo cambiar su estado de ser antes de hacer?
Esta es probablemente la pregunta más importante de la vida. ¿Cómo cambiar su estado de ser de monotonía antes de hacer algo?

Es a través del conocimiento intuitivo, la imaginación o el sentimiento, que usted puede cambiar su estado de ser. Usted no puede “hacer” algo para cambiarlo. Por lo tanto, si usted lee libros, mi artículo, textos para esto, entonces nada va a cambiar.

Por mi parte, cuando quiero cambiar un estado de ser, me hago preguntas que mi memoria no puede responder. Me imagino siendo eso, sintiendo eso, haciendo algo mientras que yo siento eso. Pensando en lo que estoy pensando. Simplemente me observo sin juzgarme.

Me hablo a mí mismo con agradecimiento antes de elegir crear o hacer algo. Todo es perfecto.

¿Me pregunto que es la monotonía? ¿Cómo surgió en mi vida? Lo acepto como es y me gusta, porque yo soy el creador de mis estados de ser.

Y es entonces, como la monotonía me revela todos sus secretos sin buscarlos, sin desearlos, sin esperarlos. En ese momento, sin pensar, me siento diferente de la monotonía, tengo otro estado de ser que entra en existencia y las ideas empiezan a fluir en mí.

Yo no huyo en una solución y así evitar verme monótona. Así es como todos nosotros hemos sido condicionados. Este es el error de todos de no aceptar la vida tal como es y a partir de eso, conseguir un nuevo estado de ser y luego hacer la experiencia de manera consciente.

Amo mis creaciones, que sean incómodas o no, ellas me permiten crear algo más, si ellas no producen lo que yo buscaba ser. Especialmente las que han creado sentimientos dolorosos, sufrimientos. Ellas son las que me dicen que tengo mucho para recordarme quién soy y evolucionar en la conciencia y la experiencia.

Yo soy lo que elijo ser antes de hacer cualquier cosa.

Sea como si lo fuera y usted lo vivirá

¿Es que la monotonía es el resultado de una falta de pasión, de creatividad en su relación de pareja?
¿Ha sido usted condicionado a que el otro le de lo que necesita para vivir, para ser feliz y no de dar a los demás y a ti mismo?

Cómo ser feliz, apasionado, dichoso cuando usted está constantemente a la espera de un resultado?

¿No es esto la monotonía? ¿No es esto una relación aburrida? Lo es para usted, pero probablemente no para el otro, si es activo y creativo! Y usted quiere que cambie y sea como usted?

¿Quiere controlar a la otra persona para asegurar sus deseos? ¿Ha olvidado lo esencial, que la pasión, el amor, la felicidad, la alegría no son resultados temporales, sino estados de ser permanentes?

¿Es una persona que habla mucho de que la vida es aburrida y monótona, pero sin crear, sin hacer algo para usted y para la otra persona, para tu pareja?

¿Está viendo a los demás y busca la manera de que estas le den cosas agradables con el fin de satisfacer su monotonía? ¿Esa monotonía que ha creado usted mismo?

Pero todo esto no proviene de usted, usted ha sido condicionado desde la infancia a vivir en el miedo, la culpa, dejando su vida en manos de otros. Usted ha, sin darse cuenta, dejado a ese mundo adormecerlo en las ilusiones.

¿Qué ha dejado hacer a ese mundo en contra de usted?
¿Dejó a ese mundo hacerle cree que la pasión se pierde con el tiempo y que sólo está reservado a sus jóvenes años de enamorado?

¿Ha dejado ese mundo adormecerlo en la ilusión de que la seguridad es un estado de ser buscado en una relación de pareja?

¿Ha dejado ese mundo decirle lo que el amor es en logar de observar que su naturaleza al nacer, era el amor perfecto y que sólo era suficiente expresar esa naturaleza libremente?

¿Ha dejado que ese mundo le muestre imágenes de amor, apariencias engañosas en lugar de mirar su verdadero comportamiento en sus relaciones, cuando nadie lo está mirando.

¿Ha dejado a ese mundo que lo sabe todo, que busca tener razón, pero sin ninguna sabia aplicación, en vez de escuchar lo que usted puede saber y así encontrar sus propias respuestas en usted?

¿Ha dejado a ese mundo negar su poder de creación obligándolo a no aceptar y no entender sus sentimientos, sus emociones, su conocimiento intuitivo, su unidad y así olvidar quién es?

¿Ha dejado a ese mundo juzgarlo culpabilizándolo con el fin de controlarlo mejor y convertirse en imitadores o esclavos al servicio de las personas racionales e inconscientes, al servicio de las personas que necesitan a otros para actuar con el fin de lograr sus satisfacciones egoístas?

Todo lo que el mundo ha hecho, es utilizarlo con el fin de satisfacer su deseo sin tener en cuenta el suyo mientras que usted era un niño. Lo que es con toda evidencia, tácticas para lograr sus satisfacciones egoístas.

Esos adultos que no tienen confianza en ellos, buscando dominar, intimidar a los niños, porque es más fácil controlarlos cuando los seres humanos son jóvenes y aman incondicionalmente.

Y un día, usted se convierte en un adulto y sin darse cuenta, actúa como ellos.

¿Cómo liberarse de la monotonía en una relación de pareja?
En primer lugar, quién es monótono en la pareja? Casi siempre es la persona que no hace acciones y que habla juzgando o criticando al otro de este sentimiento que ella vive.

Entonces, ¿Qué le gustaría ser de forma permanente?

Luego imagine lo que sería si lo fueras.

Por último, ofrezca a la otra persona lo que quiere para usted a través de un proyecto, de una empresa o cualquier otra creación. Haga a los demás lo que le gustaría que le hicieran a usted. Ofrezca a los demás lo que le gustaría para usted. Sea con los demás como le gustaría que fueran con usted.

¿Por qué no crear un proyecto apasionante solo o con la otra persona, si ésta también encuentra aburrida la relación?

Todos los que han dicho que el amor es dar y recibir se equivocan, porque esa es una manipulación egoísta de parte de ellos para recibir algo por el miedo y culpa.
Todos los que han dicho que el amor es dar y recibir se equivocan, porque el amor no tiene ninguna condición de intercambio ni ninguna situación ganancia-ganancia.

Todos los que han dicho que el amor es dar y incluirse en los que la reciben sin tener expectativas tienen una observación bastante justa.

Si usted se olvida de usted mismo en el amor, entonces eso no es amor, es sólo una construcción mental para dominarlo, controlarlo y no amarse.

Todas las personas por naturaleza somos extrovertidos o introvertidos, sin embargo a lo largo de nuestra vida tendemos a adoptar más características de uno que de otro. Existen personas que pueden tener mucho de ambos, es decir, pueden ser introvertidas o extrovertidas con algunas personas y con otras todo lo contrario. Por ejemplo, una persona que se muestra normalmente introvertida con las personas que acaba de conocer y a las que no les tiene mucha confianza, sin embargo puede ser que en su grupo más intimo de amigos sean una persona totalmente extrovertida. Aunque lo más común es que la persona opte por la introversión o extroversión en la mayoría de las situaciones.

Mucho sabemos acerca de las personas extrovertidas ya que son las que más se hacen notar en la sociedad y de hecho el que lo sean es casi siempre valorado como algo sumamente positivo dejando de lado en ocasiones a las personas introvertidas cuando no tiene porque ser así. Pero en realidad, ¿quienes son las personas introvertidas? En este artículo de Psicología-Online, vamos a explicarte de manera detallada cuales son las características de una persona introvertida y a darte a conocer las ventajas que tiene la introversión.

Ventajas del perfil de una persona introvertida
Introvertido: significado psicológico
Cuando hablamos de introversión nos referimos a una característica o rasgo de la personalidad en donde las personas que las adoptan tienden a centrarse mucho más en su mundo interno que en el externo.

Es decir, los introvertidos suelen ser personas autoreflexivas a las que les gusta conectar seguido consigo mismas, conocerse con mayor profundidad, se fijan más en sus propias actitudes, sentimientos y pensamientos que en los de los demás y por lo tanto en general se conocen mejor a ellos mismos. La introversión no es lo mismo que la timidez extrema o fobia social ya que las personas introvertidas disfrutan mucho de encontrarse a solas con ellas mismas, se sienten bien de tener un círculo de amigos pequeño y no tienen problema a la hora de comunicarse con los demás cuando lo consideran necesario.

Por el contrario, cuando una persona padece de timidez extrema o fobia social, lo que más desea es estar en contacto con las demás personas, sin embargo su deseo es igual de grande que su temor y ansiedad por hacerlo, lo cual no le permite estar tranquila y en paz consigo misma. Las personas con fobia social sufren por sentir que no pueden relacionarse como ellas lo desean con los demás, los introvertidos disfrutan de la soledad y el relacionarse con menos personas.

Características de una persona introvertida – Introvertido: significado psicológico

¿Qué es una persona introvertida? Principales características
Para poder hacer un correcto perfil psicológico y comparar un individuo introvertido y extrovertido, es imprescindible hablar de las principales características de una persona introvertida:

Tienden a ser mas reservados en cuanto a su vida íntima y personal. Es decir, no fácilmente van a contarle a una persona que acaban de conocer algún acontecimiento importante en su vida ya que lo reservan únicamente para ellos mismos o para las personas más cercanas a ellos.
Prefieren tener un encuentro mas tranquilo e íntimo con sus amigos que irse de fiesta o a algún evento en donde haya una multitud de gente.
Disfrutan de su tiempo a solas y saben aprovechar cada instante de él.
Tienden a aislarse de vez en cuando ya que lo consideran como una necesidad y para ellos es una manera de recargar energía.
Les gusta más tener un círculo de amigos pequeño pero muy unido a tener muchas amistades y llevarse con distintos grupos sociales.
Se suelen conocer bastante bien a ellos mismos y saben cómo ser felices con uno mismo.
Generalmente son más silenciosos y no les gusta llamar la atención.
Saben escuchar realmente a los demás y disfrutan de hacerlo.
No se dejan influenciar fácilmente por los demás.
Disfrutan de estar inmersos en su propio mundo y de hacer reflexiones constantemente acerca de ellos mismos y de lo que acontece a su alrededor.
Suelen hacer muchos ejercicios de introspección.
Características de una persona introvertida – ¿Qué es una persona introvertida? Principales características

Ventajas del perfil de una persona introvertida
Lo contrario a lo que la mayoría de las personas puede pensar, las personas introvertidas cuentan con una serie de ventajas por el solo hecho de serlo.

Introvertido y extrovertido: ¿cuál es mejor?
Es importante tenerlo en cuenta porque la sociedad en general tiende a elogiar y reconocer únicamente a las personas extrovertidas y no se dan cuenta que en realidad los introvertidos también tienen un potencial enorme que hay que saber aprovechar. Es por ello que a continuación te mencionaremos cuales son las principales ventajas y características de una persona introvertida:

Se conocen muy bien a ellas mismas por lo que son personas que generalmente saben lo que quieren y hacia donde quieren dirigir su vida.
Saben escuchar a otras personas con atención, cosa que no se les suele dar muy bien a muchos extrovertidos ya que ellos prefieren tener siempre la palabra.
Se consideran personas muy confiables, por lo que son excelentes confidentes y amigos. Esto es una gran ventaja ya que no necesitan hacer mucho para que otra persona confíe rápidamente en ellos.
Suelen ser personas muy creativas e innovadoras debido a que viven constantemente inmersos en un mundo de ideas que parece no terminar.
Generalmente son más independientes debido a que prefieren trabajar y resolver sus asuntos sin buscar de manera excesiva la ayuda de otras personas.
Muestran tener un gran equilibrio emocional debido a que se conocen muy bien a ellos mismos y saben como gestionar sus emociones.
Pueden llegar a ser excelentes líderes debido a que al comprenderse y conocerse bien a ellos mismos, pueden hacer lo mismo con los demás y ayudarlos a sacar lo mejor de ellos. Esto provoca que se genere un alto grado de empatía y los trabajadores se sientan valorados y escuchados.

Podríamos definir la familia como la unión de personas que comparten un proyecto vital de existencia que se supone duradero, en el que se generan fuertes sentimientos de pertenencia a dicho grupo, en el cual existe un compromiso personal entre sus miembros y se establecen intensas relaciones de intimidad, reciprocidad y dependencia.
No obstante, no siempre las relaciones de pareja acaban bien, y muchas veces ambos miembros se ven en la necesidad de divorciarse por el bien común. Pero… ¿qué pasa con los hijos? En este artículo de Psicología-online te hablamos sobre la familia: el divorcio y los hijos.

Qué es la familia: definición e implicaciones del concepto
Desde que nacemos, la familia se constituye como el principal grupo de apoyo y de sostenimiento. Se comienza con la conducta de apego nada más nacer, y termina con la posibilidad que nos brinda la familia de acceder a los recursos que nos ofrece la sociedad. En este sentido, podemos decir que el grupo familiar cumple una serie de funciones con respecto a sus hijos, que serían las siguientes:
• Asegurar su supervivencia, su crecimiento y su socialización en las conductas básicas de comunicación, diálogo y simbolización.
• Aportar a sus hijos un clima de afecto y apoyo sin los cuales el desarrollo psicológico sano no sería posible.
• Aportar a los hijos la estimulación necesaria para relacionarse de una forma competente con su entorno físico y social, así como la capacidad para responder a las demandas y exigencias planteadas por su adaptación al mundo que les toca vivir.
• Tomar decisiones con respecto a la apertura hacia otros contextos educativos que compartirán con la familia la tarea de educación del pequeño.

El divorcio: definición y tipos
Es en los años sesenta cuando se comienza a tener una estimación aproximada del número de divorcios tanto en Europa como en Estados Unidos. Desde entonces y hasta ahora se calcula que las separaciones parentales han crecido alrededor de un 300% y, cómo no, las grandes víctimas de estas decisiones suelen ser los niños.
El divorcio y los hijos
Se puede considerar la separación o divorcio parental como un acontecimiento traumático y estresante para los niños y que, dependiendo de la actitud que manifiesten los padres ante él, puede traer consecuencias de uno u otro tipo. Con ello nos referimos al conflicto conyugal que suele estar presente en la gran mayoría de separaciones matrimoniales y que supone un factor de riesgo alto en el desarrollo de psicopatologías en la infancia. Sin embargo, hay que tener en cuenta que este riesgo al cual apuntamos depende, en gran medida, del tipo de relación y del número de conflictos que el matrimonio desarrolle durante el proceso; así como la forma en la que los progenitores comunican la decisión a sus hijos.
Tipos de divorcio
El fin de un matrimonio supone un duro proceso, tanto para la pareja como para el resto de la familia, pero aquí los hijos son los más vulnerables, puesto que ven tambalearse ese concepto de grupo de apoyo que supone el seno familiar y del que hemos hablado en la introducción del artículo. Todo ello es debido al gran cambio estructural y personal que supone una separación y como consecuencia, según Fernández Ros y Godoy Fernández, se podrían establecer cinco tipos de divorcio con consecuencias diferentes cada uno:
• La separación matrimonial o divorcio psíquico: que supone el distanciamiento emocional entre la pareja, ya estén ambos de acuerdo o la decisión sea tomada de forma unilateral.
• El divorcio legal: el establecido ante la ley y en el que se deben tomar medidas con respecto a los bienes, los hijos, etc.
• El divorcio de comunidad o social: que supone el distanciamiento de los miembros de la pareja del entorno social que hasta entonces compartían.
• El divorcio de propiedad: en lo referente al reparto de bienes acaecidos en la pareja.
• El divorcio de dependencia: entendiendo como tal un cambio evidente de roles desempeñados de aquí en adelante.
Estos cinco tipos de divorcio tendrán repercusión en los niños, ya sea de una forma directa o indirecta teniendo en cuenta las etapas de crisis que sus padres tengan que afrontar y la resolución de las mismas con respecto a la relación posterior al divorcio entre los miembros que componen la familia.
Cómo comunicar la separación parental a los hijos
El proceso de comunicación de la separación conyugal a los hijos no es un paso nada fácil. En primer lugar, nunca hay que dudar en tomar esta decisión y de poner a los pequeños al corriente del cambio evidente que va a sufrir la situación familiar. Eso sí, es muy importante para los padres que hagan adaptaciones de su discurso teniendo en cuenta la edad de sus hijos: la información debe de ser verídica pero nunca agresiva para ellos. Es un gran error considerar que el ocultar la realidad de la separación a los pequeños los beneficiará en algún caso, ya que por lo general no hace más que exacerbar la confusión, inseguridad y la desconfianza con respecto a los padres. Lo ideal sería comunicar a los niños la decisión del divorcio con un tiempo de margen antes de que el padre no custodio abandone el hogar (unas dos o tres semanas), pero tampoco se debe de alargar la convivencia juntos mucho más tiempo, ya que sino los niños pueden interpretar la situación como de reconciliación o vuelta atrás.
El clima ideal
El clima ideal para proceder al proceso de comunicación sería una situación de calma y en la que todos los miembros estén presentes: el delegar la responsabilidad de la comunicación de la situación en uno de los progenitores no hará más que aumentar el grado de incertidumbre y confusión en los pequeños, ya que en raras ocasiones suelen coincidir al cien por cien las versiones de la pareja rota. Es imprescindible hacer ver a los niños que la decisión se ha tomado de forma conjunta y mostrar ante ellos una comunicación fluida evitando tensiones, enfrentamientos y, sobre todo, descalificaciones al otro. También resulta imprescindible que los pequeños tengan claro que no está en sus manos el cambio de esta situación; poner en relieve que la decisión está consensuada y que no hay vuelta atrás. No se deben dejar esperanzas albergadas ni puertas abiertas, los pequeños tienen que empezar desde el minuto cero a asumir la nueva situación y a enfrentarse a ella de una forma óptima.
No dar detalles
Jamás se debe involucrar a los niños en los detalles de la ruptura, sobre todo si hablamos niños de corta edad. Con dar una explicación general será suficiente, ya que sino causaríamos una implicación más alta en los pequeños con respecto a las causas de la separación y, por tanto, un mayor daño emocional. Además, es necesario dejar claro el tipo de relaciones que se van a romper (amor, compromiso conyugal) y que el vínculo paterno filial y fraternal siempre va a existir pase lo que pase con el matrimonio.
Dejar que los niños se expresen
Una vez dada la noticia, es primordial dejar a los niños un tiempo para expresar lo que sienten y para responder a sus dudas o preguntas de la forma más asequible posible. Debemos ser comprensivos con las reacciones que puedan tener y, sobre todo, que ellos perciban calidez y apoyo para poder expresar sus miedos e incertidumbres con la nueva situación. De aquí en adelante, el trabajo de ambos progenitores no va a ser fácil, ya que deben encontrar de algún modo un equilibrio a la hora de educar a los hijos en la nueva realidad: jamás deben de mostrar una actitud victimista ante ellos ni sobreprotegerlos en exceso, aunque bien es cierto que un desarraigo y aislamiento excesivos tampoco serán beneficiosos.
El impacto psicológico de la separación conyugal en los hijos
El impacto psicológico que la decisión de la separación parental puede tener en los hijos depende de numerosos factores, entre ellos la edad. Dependiendo de la edad evolutiva de los pequeños la capacidad de comprensión de la situación será diferente y, por tanto, su reacción también.
Edad preescolar
A día de hoy no está clara la etapa en la que los hijos son más vulnerables a este proceso, pero numerosos autores apuntan a la edad preescolar como la más crítica, sobre todo teniendo en cuenta el nivel de desarrollo moral y personal de los pequeños de esta etapa. Es precisamente en este estadio cuando los niños suelen presentar más sintomatología de ansiedad, miedo al abandono y autoculpabilización. Son evidentes, también, alteraciones en el juego y en el concepto familiar, reflejado en las producciones artísticas. Podemos observar, asimismo, regresiones en el comportamiento del pequeño (chuparse el dedo, habla infantil, relajación de esfínteres, etc).
Edad escolar
En la etapa escolar la sintomatología puede encontrarse más cercana a la depresión que a la ansiedad, aunque no se descarta comorbilidad en ningún caso. Pueden hacerse patentes temores al abandono, así como problemas evidentes de comportamiento mostrados con ambos padres, comportamientos que tienen como finalidad manifestar una reacción ante la nueva realidad que les toca vivir y que, en cierto modo y dentro de unos límites, se deben permitir en los inicios. Es importante que los hijos (ya sea en la etapa que sea) puedan expresar sus emociones y frustraciones ante una decisión que les afectará pero que está fuera de su control.
Preadolescencia y adolescencia
La preadolescencia y adolescencia son etapas de cambio a nivel emocional y psicológico en los hijos, y es por ello que pueden considerarse complicadas a nivel de reacciones y afrontamiento de la nueva situación. Pueden darse problemas de ansiedad, agresividad e, incluso de identidad; aunque, por otra parte, puede producirse una retirada de la situación tomando como eje de apoyo al grupo de iguales. Son edades de vulnerabilidad a la depresión y a sentimientos o intentos de suicidio si no logran empatizar con las circunstancias que presentan los padres como motivantes del divorcio.

Líneas generales de intervención
La intervención propuesta desde el ámbito de la psicología a las separaciones parentales puede proponerse desde varias áreas de actuación:
• La edad del niño: en primer lugar, existe una susceptibilidad de realizar una intervención ante los problemas emocionales y psicológicos que se generan en los hijos como consecuencia de la nueva realidad familiar. En este caso tendríamos en cuenta lo comentado en párrafos anteriores con respecto a la edad del niño y la sintomatología que presenta en cada caso. Durante este proceso es imprescindible la asistencia y apoyo de los padres en todas las fases del tratamiento, así como de otras figuras familiares de relevancia que puedan aportar algo en el mismo.
• La presencia familiar: en segundo lugar, cabe la posibilidad de proceder a una intervención en el núcleo familiar, si las reacciones y comportamientos que presenta el hijo están afectando a su relación con uno o ambos progenitores. En este caso, la presencia de todos los miembros de la familia se torna imprescindible y todos pasarían a ser pacientes identificados en el proceso.
• Mediación familiar: en tercer lugar, y en casos más extremos, podría ser necesaria una mediación familiar. Se cree necesario este recurso cuando existen conflictos graves entre la pareja disuelta, que conforman un clima de hostilidad continuo que hace imposible una relación cordial a la hora de tratar temas relacionados con los hijos. Es por eso que se considera una intervención basada primordialmente en el manejo de conflictos, teniendo como figura mediadora a un psicólogo que ayudará a ambas partes a acercar posturas y a buscar y priorizar el bienestar de los pequeños.

El sentimiento de culpa es una emoción muy destructiva que lacera nuestras posibilidades de crecer como persona y continuar avanzando en la vida. Las situaciones que lo desencadenan son múltiples pero el factor que lo mantiene vivo es siempre el mismo: no somos capaces de perdonarnos. Afortunadamente, existen algunas estrategias que te permitirán afrontar este problema.
¿Cómo dejar de sentirse culpable por todo?
Aquí tienes algunas claves para dejar de sentirte culpable por cualquier cosa:
Busca las causas de la culpa y actúa en consecuencia. En realidad sentirse culpable no es del todo negativo, puede ser una señal que nos permita aprender de nuestros errores y crecer. Si nos sentimos culpables porque le hemos dicho algo ofensivo a alguien o porque le dedicamos demasiado tiempo al trabajo y muy poco a la familia, la culpabilidad es un signo de alarma que nos indica que debemos detenernos en el camino y reflexionar sobre lo que estamos sintiendo. Esta sería una “culpa sana” pues conduce a un cambio positivo, obviamente, siempre y cuando ajustemos nuestro comportamiento.
Asume tu cuota de responsabilidad. En este punto, más que hablar de culpa, una palabra que tiene un significado cultural altamente negativo, sería mejor hacer referencia a la responsabilidad. Analiza la situación: ¿hasta qué punto tu comportamiento o palabras han influido? ¿Qué podías hacer para evitar el daño? ¿Te comportaste de forma consciente o has cometido un error sin querer? A menudo en la base de la culpa se encuentra la creencia de que podemos controlarlo todo pero en realidad el grado de incertidumbre que existe a nuestro alrededor es altísimo y hay muchos factores se escapan de nuestras manos.
Acepta el error y aprende de él. No tenemos la posibilidad de cambiar el pasado pero podemos transformar el presente. Todos nos equivocamos, hay quienes cometen errores mayores y otros menos graves, pero lo verdaderamente importante es aprender de ellos para no volver a tropezar dos veces con la misma piedra. En vez de sentirte culpable por lo que has hecho, intenta encontrar alguna manera para reparar el daño. Si no hay forma de subsanar el error, simplemente continúa adelante con la certeza de que no lo volverás a cometer.
Habla de tus sentimientos. En vez de negar el sentimiento de culpa y todos los sentimientos negativos que suelen estar asociados a él, deja que te embarguen. No intentes esconderlos porque solo lograrás pasarlos a un segundo plano pero continuarán ejerciendo una poderosa influencia sobre ti. Lo ideal sería que hablases con otras personas sobre cómo te sientes, probablemente estas te darán nuevas perspectivas sobre la situación que no habías considerado antes y que darán pie a reflexiones más profundas.
Perdónate. Se trata del paso más complicado pero es fundamental para poder seguir adelante. Un ejercicio muy útil para perdonarse y dejar de sentirse culpable es imaginar que tenemos dentro de nosotros a un niño pequeño. ¿Qué le dirías? De seguro no le recriminarías constantemente haciendo crecer la culpa, lo más probable es que le dieras cariño y le dijeras palabras de aliento. Por tanto, cada vez que te descubras rumiando la culpabilidad, trátate como si fueses un niño pequeño que necesita comprensión y apoyo.
Busca ayuda psicológica. Si no puedes dejar de sentirte culpable, a pesar de intentarlo, busca la ayuda de un psicólogo. Técnicas como EMDR, la hipnosis o EFT seguro que te ayudarán a procesar de otra forma lo que pasó y dejarlo ir. La ayuda de una persona experta y ajena a tu vida, que no te juzgará y que comprende que errar es de humanos y que todos tenemos nuestras” miserias”, te hará ver las cosas de forma más objetiva y te ayudará a perdonarte.
Cómo dejar de sentirse culpable constantemente
Sentirse culpable constantemente impide a la persona vivir el presente y avanzar en la vida. No malgastes tu tiempo lamentándote por lo que ya pasó.

Estamos acostumbrados a fantasear con el amor ideal. Aquel romance de aventura y pasión que llega a completar nuestra vida. Pero la verdad es que vivir un amor de pareja es mucho más que las imágenes sonrientes que vemos en la mayoría de las películas.
Una vez superadas las imágenes de cuentos de hadas que tenemos sobre el amor de pareja, es posible llegar a la madurez emocional de comprender que amar es una decisión.
Sí, necesitas sentir química, compartir experiencias, atracción etc. Sin embargo, a largo plazo el amor de pareja es una decisión. También debes tener en cuenta que el amor está compuesto de distintos lenguajes y comprender el de tu pareja es un punto muy importante.
Tú tienes el poder de fomentar diariamente el amor.
Pero,
¿Cómo fomentar el amor de pareja?
¿Cómo mantener la motivación para decidir amar a tu pareja?
¿Y cómo asegurarte de no ser solo tú quien decide amar cada día?
A continuación tienes las respuestas a estas preguntas y varios consejos para mejorar tu relación de pareja.
Decide concentrarte en lo mejor de tu pareja
Tu pareja tiene cientos de aspectos positivos. Tiene virtudes, capacidades, atributos, fortalezas, etc. y tú puedes escoger concentrarte en ellos.
¡Y mucha atención!

No me refiero a perdonar o pasar por alto todas las fallas.
Me refiero a escoger tus batallas y decidir qué tiempo e importancia darás a cada una de ellas.
Reflexiona sobre lo siguiente:
Cuando tu pareja hace algo bueno, ¿se lo resaltas con la misma intensidad como cuando hace algo malo?
¿Agradeces con la misma emoción con la que exiges?
Preguntas simples, pero lastimosamente ignoradas con frecuencia.
Entonces, si hoy tomas la decisión de amar, empieza por valorar a tu pareja y hacérselo saber.
Valora los instantes que comparten, el beso al despedirse, la sonrisa encontrada y su forma de hacer las cosas. Resalta todo lo positivo que vives junto a tu pareja y decide concentrarte en ello.
Eso sí, lee con atención; debes concentrarte en lo positivo que tienes con tu pareja, en lo real.
¡No en lo idealizado!
Si ya has leído antes varios de mis artículos recordarás que siempre resalto la importancia de concentrarse en la realidad y no en fantasías ideales. Y por eso hoy lo resalto una vez más.
Sé sincero contigo mismo, mira tu realidad con objetividad.
Todas las relaciones de pareja tienen sus aspectos positivos y sus no tan positivos. Y así como tienes la oportunidad de concentrarte en lo positivo de la relación, también tienes la responsabilidad de detener una relación dañina.
Así que si estás viviendo en una relación tóxica te sugeriré salir de ella. Decide amarte y colócate en un entorno en el que vayas a recibir el mismo amor que te das a ti misma.
Por otro lado, si objetivamente reconoces que tienes una relación positiva y tomas la decisión de amar cada día, entonces puedes escoger concentrarte aún más en lo positivo.
Si estás viviendo una relación positiva te sugeriré que demuestres frecuentemente cuánto la valoras y que decidas fomentar diariamente el amor.
¿Cómo mantener la motivación para hacerlo?
Te lo diré a continuación:
Ten una vida para compartir el amor de pareja
El segundo aspecto importante para mantener la decisión de amar a tu pareja está en mantener la motivación para hacerlo.

¿Creías que se trata de levantarse cada día con el mágico entusiasmo de demostrar amor a tu pareja?
Porque no es así.
Si bien tu pareja es parte importantísima en tu vida, no lo es todo.
Tú no vives sólo para amar a tu pareja y tu día a día no se trata sólo de tu pareja. Tu misión es cada día construir tu propia vida, construir aquello que vas a compartir con tu pareja.
Amar es una decisión, pero empieza por ti.
Así que ten pasión por tu vida, descubre cada día algo nuevo, construye tus metas, se una persona interesante. Y con todo aquello que tú tienes para dar, decide compartirlo con la persona que amas.
Trabaja por ti, decide construir lo mejor de ti y decide ser un ser completo.
¡Y mucha atención con este aspecto!
Porque no deberás cargar la responsabilidad de tu éxito y de tu felicidad sobre tu pareja.
En realidad no debes entregar el poder de tu felicidad ni a tu pareja, ni a ninguna otra persona, u otro factor externo. La vida que construyas es responsabilidad tuya y serás tú quien decida qué compartir y con quien hacerlo.
Nada ni nadie llegará a tu vida a entregarte lo que tanto deseas ni estará obligado a darte la felicidad que aspiras tener. Comprende que únicamente tú podrás construir la vida que quieres para ti.
Ahora bien, mientras más control y satisfacción tengas sobre tu vida, mayor será la motivación que tengas para vivir feliz. Y de eso se trata todo esto, de tener tu propia felicidad para compartirla con tu pareja.
La pasión que sientas por tu vida será tu motivación. La vida que tú construyas para ti es la base para sentirte satisfecha contigo misma. Por lo tanto, amor y la atención que te des a ti misma, será el ejemplo con el que guiarás tu relación de pareja.
Y así, mientras más feliz estés, mientras más deseos de salir adelante tengas y mientras más estés dispuesto a hacer por ti, más tendrás para compartir con tu pareja.
¿Como transmitir toda esta vida que deseas compartir con quien amas?
Te lo diré a continuación:
Comunica sin tabúes
Amar es una decisión y, en el amor de pareja, el compromiso exige que ambos decidan lo mismo.
¿Cómo asegurarte de que ambos mantienen el mismo compromiso?
Comunicándolo sin tabúes.
Y por favor, no olvides que para tener una comunicación asertiva de pareja, ambos deben expresar y escuchar. No sólo comunicar como desahogo, sino también aprender a ser receptores de lo que tu pareja desea, necesita, piensa y siente. Habla de todo.
Expresa cuánto valoras a tu pareja. Dile lo que más te gusta y cómo puede enamorarte cada día. Comunica tus necesidades, no esperes que tu pareja adivine y entienda todo lo que ocurre dentro de ti. Si deseas que te entienda, entonces comunica lo que sientes y lo que necesitas.
Habla más de tus pasatiempos, de algo nuevo que descubriste, de aquello que es interesante para ambos y menos de las cosas pendientes de hacer.
Comparte la vida que construyes día a día hablando de tus metas, de tus temores y porqué no, de las barreras que estás decida a superar.
Habla de todo aquello que les unió desde un principio. De los factores más esenciales que los convirtieron en pareja y de aquello que aún tienen por descubrir juntos.
Y por supuesto, habla más de cosas positivas y reduce las quejas y pesimismos.
Como te lo dije antes, tú tienes el poder de decidir en qué quieres concentrarte. Tú decides qué valor y tiempo quieres dedicar a cada adversidad que llega a tu vida. Tienes el poder de decidir qué valor dar a lo positivo que tienes en tu vida y con tu pareja.
Tú y sólo tú tienes el poder de decidir qué es lo mejor para ti.
Amor de pareja: Un resumen para ti
Amar es una decisión. En el amor de pareja, ambos tienen el poder de decidir aquello que es lo mejor para la pareja.

Pueden decidir amarse cada día, demostrar cuánto valoran al otro y agradecer por las cosas positivas que viven en el día a día.
Como pareja, pueden escoger compartir lo mejor de sí mismos con el otro. Tienen el poder de construir una vida por la que sientan pasión y decidir entregar lo mejor de sí mismos para construir la vida de pareja.
Para que el compromiso diario de amar tenga bases sólidas y se adapte a la evolución de la relación, es necesario comunicar. Expresar y compartir deseos, sueños, miedos, necesidades, sentimientos, todo.
La responsabilidad de decidir y el compromiso de amar es de la pareja, de ambos por igual.
Reflexiona sobre este artículo y compártelo con tu pareja. Seguro se convertirá en un tema interesante sobre el cual hablar entre vosotros.


Contacto

Ayuda 100% confidencial, profesional y con calidez humana.
Lic. Miguel Ángel Pla
Correo: direccion@miguelpla.com
Teléfonos:
Consultorio (81) 8143-0123
Celular 811-165-9270
Esquina Ave Sertoma y Ave la Clínica Hospital San Lucas
Segundo Piso Consultorio 202
Entrada por Ave Sertoma, frente al estacionamiento del Hospital San José

Para su mayor comodidad tenemos dos opciónes de consulta:
Consulta Presencial y Consulta Telefónica

Nombre
Correo
Teléfono
Mensaje

Su mensaje fue enviado exitosamente.
Error! Por favor revise los campos.
MIGUEL PLA PSICOTERAPUETA © DERECHOS RESERVADOS 2014