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El maltrato físico es un problema con el que la sociedad actual se ha ido sensibilizando cada vez más, debido en gran parte a las diferentes campañas destinadas a su prevención. Por otro lado, parece que el tema del abuso psicológico está quedando en un segundo plano, quizá porque no implica una amenaza directa para la salud del afectado y además resulta más difícil de identificar. El hecho de que algunos componentes del maltrato psicológico llegan a percibirse como algo relativamente normal por la sociedad, también dificulta su detección temprana.

De este modo, muchas personas no son conscientes de que están siendo víctimas de maltrato psicológico o que lo están ejerciendo sobre sus parejas. No obstante, este tipo de violencia puede causar secuelas psicológicas graves en quien lo sufre, dado que tiene un impacto importante en la persona, provocando problemas de autoestima, sentimientos de inferioridad, culpa, ansiedad, irritabilidad, depresión, incluso trastorno por estrés postraumático, etc. De hecho, diferentes estudios apuntan a que dicho impacto suele ser igual o mayor al causado por el maltrato físico.

¿EN QUÉ CONSISTE EL MALTRATO PSICOLÓGICO?
«El amor es el olvido del yo». Con estas palabras Henri Amiel describía uno de los sentimientos más poderosos y ansiados, obviando el hecho que cuando se está enamorado, el amor propio suele quedar en un segundo plano. Algo, que tristemente podemos acabar pagando con nuestra dignidad, integridad personal y equilibrio emocional, porque resulta que dar no siempre implica recibir. Y porque hay formas de ¨amar¨ que lejos de ser altruistas, consiguen anularnos como personas. A continuación, vamos a ver las manifestaciones más comunes del maltrato psicológico.

Una de las más características es el control excesivo. En este caso el agresor trata de ejercer control sobra la forma de relacionarse y comportarse de la pareja, imponiendo su opinión en cuanto a la forma de vestir de esta, sus horarios, las personas que deben formar parte de su círculo más cercano, etc. A menudo esta forma de maltrato es motivada por los celos y llevada a cabo mediante el control de los medios de comunicación de la víctima, revisando sus mensajes o comentarios en las redes sociales.

Por otro lado, tenemos el control financiero que consiste en restringir el acceso del cónyuge al dinero común, de modo que este tenga que justificar sus gastos y pedir permiso cada vez que necesite dinero. La persona que ejerce el maltrato puede establecer premios o castigos monetarios en función de la conducta de su pareja o prohibirle que trabaje, incluso cuando es necesario para el porvenir de la familia. De este modo se consigue generar dependencia en la victima y someterla, dificultando su emancipación.

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Otra de las formas que adopta el maltrato psicológico es el abuso verbal. Se trata de humillar o rebajar a la pareja mediante el empleo de insultos o comentarios sarcásticos que acaban desvalorándola. Burlarse de sus ideas y creencias o ponerla en evidencia en público, de modo que esta es descalificada y ridiculizada, son otras de sus expresiones. El maltratador también puede servirse de amenazas que suelen estar relacionadas con suicidarse, hacer daño a seres queridos por víctima, separarse de ella, llevarse a los hijos, etc.

Además, puede tratar de intimidar a la pareja mediante el empleo de gestos amenazantes, gritos, enseñar armas o atentar contra sus propiedades, etc. Y para disminuir la probabilidad de que la víctima solicite ayuda, suele intentar aislarla, empujándola a reducir el contacto con el círculo de amistades y la familia. Normalmente, procura que queden los dos solos cada vez más a menudo, contando que con el tiempo las relaciones con otras personas se irán desvaneciendo. Así, con frecuencia la parte afectada acaba encontrándose sola y sin apoyo.

Por último, podemos decir que los comportamientos característicos del abuso emocional están encaminados a demostrar a la víctima que es incapaz de cumplir con sus roles de madre, esposa, profesionales, etc. Las decisiones importantes son tomadas por el agresor, sin tener en cuenta la opinión de la otra parte, como forma de exhibir su superioridad. Es importante señalar que el maltrato psicológico no precede necesariamente al físico, sin embargo, es igual de alarmante, sobre todo cuando se ejerce de forma sistemática.

Maltrato psicológico en pareja
Esto ocurre con más facilidad cuando la víctima trata de negar lo sucedido o justificar el agresor, asumiendo la culpa de su comportamiento. En ocasiones, cuando no empatiza con el maltratador, puede decidir no comunicar su situación, debido a la imposibilidad de defenderse. Dada la gravedad del problema, es recomendable buscar ayuda psicológica para minimizar las secuelas del abuso, restablecer la estabilidad emocional y recuperar el autoestima. Esperamos que este artículo sobre el maltrato psicológico en la pareja os permita identificar más fácilmente sus manifestaciones y evitarlas.

La personalidad egocéntrica y el conjunto de conductas egocéntricas suelen estar vinculadas a ciertos patrones comportamentales, como la ambición, la arrogancia o el exhibicionismo.

Ser capaz de reconocer los rasgos de personalidad y las manifestaciones conductuales de la personalidad egocéntrica te dotará de recursos para identificar a este tipo de personas.

Personalidad egocéntrica: 15 rasgos para detectar el egocentrismo
Habitualmente, las personas egocéntricas emplean esta característica como una barrera psicológica que les impide actuar teniendo en cuenta las consecuencias de sus acciones en los demás. Frecuentemente, el origen de este rasgo puede encontrarse en su experiencia familiar, generalmente en un entorno integrado por padres de poca afectividad, que proyectan en el niño sus deseos de grandeza y omnipotencia.

Pero, ¿cómo es exactamente la personalidad egocéntrica? Los siguientes 15 rasgos son característicos de las personas egocéntricas.

Autoimagen distorsionada
1. Falsa autoconfianza
A pesar de que la imagen externa del egocéntrico puede aparentar una gran confianza en sí mismo, la realidad es otra. Las personas egocéntricas suelen ser, en realidad, inseguras. Según el psicólogo alemán Erich Fromm, esto se debe a un mecanismo de defensa (1991). Proyectan una autoconfianza artificiosa y parecen convencidos de todo lo que dicen, es por ello que pueden resultar persuasivos y ser capaces de actuar como si tuvieran una gran autoestima.

2. Exceso de autoestima
Se observa que se valoran excesivamente a sí mismos. No obstante, el investigador D.M. Svarkic sostiene que esta actitud puede indicar justo lo contrario: una autoestima frágil que intentan compensar mediante esfuerzos para ser respetados, reconocidos y admirados por las demás personas.

3. Los sentimientos de grandeza
La persona egocéntrica cree ser poseedora de grandes talentos y habilidades especiales, y piensa que sus problemas y necesidades solo pueden ser atendidos por personas con gran capacidad y prestigio. El entorno de la persona egocéntrica suele emplear algunas expresiones para referirse a esta actitud, como por ejemplo “se cree un/a divo/a”.

4. Ambición y expectativas desmedidas
A consecuencia de sus sentimientos de grandeza, las personas egocéntricas pueden estar focalizadas constantemente en sus fantasías de poder, éxito, amor, sexo, etcétera. No es raro que piensen que en cualquier momento su vida profesional eclosionará y se convertirán en millonarios.

5. Distorsión de la realidad
El egocéntrico solo acepta la realidad que encaja con sus ensueños de grandiosidad. Tiende a no dar crédito o simplemente rechaza aquellos aspectos de su vida que ponen en tela de juicio su prestigio y su imagen de persona perfecta y admirable.

Poca empatía
6. No es capaz de reconocer los sentimientos de los demás
La pobre manifestación de sentimientos y gestos afectivos hacia las personas de su entorno (mostrarse sensible le haría sentirse inferior) contrasta con la necesidad del egocéntrico de ser admirado, halagado y respetado. Se muestra poco sensible ante los demás.

7. Dificultad para valorar las características personales de las persona de su entorno

Este punto genera una falta total de compromiso, empatía y afectividad entre la persona egocéntrica y sus allegados.

Hipersensibilidad a la evaluación de los demás
8. Reacciona de forma excesiva ante las críticas que recibe
Aunque pueda no expresarlo de forma directa, el individuo con personalidad egocéntrica es muy proclive a sentirse ofendido ante cualquier crítica (Kohut, 1972). Considera que los demás no tienen suficiente nivel o autoridad para juzgarle, y que probablemente las críticas se deban a la envidia que despierta. Suelen mostrarse excesivamente susceptibles.

9. Se compara con los demás y siente envidia
Le preocupa sentirse valorado como mejor que los demás. De forma indirecta, la persona egocéntrica expresa sentimientos de envidia, ya que no es capaz de aceptar el éxito ajeno. Tampoco son capaces de aceptar la ayuda de otra persona. Este último punto es paradójico, puesto que a pesar de que necesitan recibir elogios y respeto por parte de los demás, se muestran incapaces de aceptar ninguna clase de ayuda.

Dificultades en las relaciones interpersonales
10. Exhibicionismo
La personalidad egocéntrica también se manifiesta en ciertas actitudes como la motivación por el placer de sentirse halagado y admirado. Esto suele observarse en el deseo excesivo de esperar ser recompensado con halagos por los demás, y también una necesidad permanente de acaparar la atención. Por este motivo suelen mostrar mucha tendencia a ocupar cargos de repercusión pública, a partir de las cuales puedan ser objeto de atención y admiración (Akhtar y Thompson, 1982).

11. Sentimiento de tener derecho sobre otras personas
Esto implica que la persona egocéntrica se cree con derecho a recibir un trato preferente y ciertos privilegios respecto a los demás. Esto se manifiesta en las muestras de orgullo, vanidad y en los momentos en que se exige que se le otorguen ciertos privilegios y prebendas.

12. Maquiavelismo
El Maquiavelismo se define como la tendencia a utilizar a las demás personas en beneficio propio. Este comportamiento refuerza en la persona egocéntrica fuertes sentimientos de envidia, y solo se interesa por las demás personas en la medida en que puede emplearlas para obtener algo a cambio.

13. El control sobre los otros (manipulación)
La personalidad egocéntrica precisa de una alta cuota de poder para poder compensar el sentimiento de inseguridad de fondo. El individuo egocéntrico trata de forzar a otras personas a que les ofrezcan su admiración incondicional a través del control sobre sus ideas, acciones o comportamientos; a través de la manipulación o el chantaje emocional.

14. Distorsión en la expresión verbal
Es habitual referir esta característica como “egocentrismo del lenguaje”. El objetivo fundamental del lenguaje basado en el yo es tratar de impresionar e incrementar su propia autoestima. La función comunicativa del lenguaje pasa a un segundo plano. El estilo comunicativo se caracteriza por una focalización constante en uno mismo, y por ser incapaz de escuchar al interlocutor.

15. Solitario y pesimista
La persona egocéntrica, por último, se caracteriza por sufrir sensaciones de vacío existencial y tristeza. La soledad es uno de los peajes de la personalidad egocéntrica, puesto que poco a poco van siendo rechazados por las personas próximas (amigos, familiares, compañeros).

Las familias disfuncionales o tóxicas son muy diversas, cada familia es un mundo. Sin embargo, podemos encontrar algunos factores comunes que se pueden observar en la mayoría de familias tóxicas.

A modo general, en una familia tóxica existe un patrón de conductas dañinas que no respetan la individualidad de cada miembro de la familia, fomentando un clima incómodo e inestable. En el siguiente artículo hablaremos sobre la familia tóxica: características y cómo alejarse.

Como hemos advertido al inicio de este artículo, cada familia es un mundo y, a pesar de que es normal que existan conflictos familiares, es complicado definir un núcleo familiar como tóxico. Por ello, vamos a basarnos en una interesante teoría psicológica para encontrar las características de una familia tóxica.

Donald Meltzer, psicoanalista estadounidense, habla de cuatro tipologías de grupo familiar[1]:

Familia aglutinada
Exagerada tendencia a ir “todos a una” y falta de identidad propia. El individuo tiene poca importancia. Puede aparecer el efecto claustrofóbico, creando la sensación de que uno no puede salir de esta estructura familiar. Mente cerrada y basada en la desconfianza: “Nosotros somos los buenos, los otros los malos”.

Familia Uniformada
Tendencia a la sumisión, se niegan a las diferencias. Las interacciones dentro de la familia son rígidas. Abunda la autoridad y la exigencia. Hay mucho control y poca reflexión.

Familia Aislada
En la familia aglutinada y la uniformada lo importante era el grupo, en esta la importancia recae en el individuo. Predomina la individualidad, por lo tanto, se da un deterioro de la identidad grupal. Las interacciones dentro de la familia son superficiales.

Familia integrada
Existe un equilibrio entre individuo y grupo. Los roles son flexibles y se fomenta la capacidad reflexiva. Cada uno puede pensar de forma diferente y no por ello deja de ser de la familia. Se aceptan las diferencias y la crítica.

Son las primeras en las que abunda la toxicidad, fruto de la dificultad para expresar con libertad nuestros sentimientos y opiniones, conversar o mostrarnos tal y como somos. La familia integrada sería el grupo familiar más sano.

Familia tóxica: características y cómo alejarse – ¿Qué es una familia tóxica? Tipos de grupo familiar según Meltzer

Características de una familia tóxica
Una familia conflictiva provoca sentimientos negativos que inciden en el desarrollo personal y el bienestar psicológico de cada miembro de la familia. Cómo ya hemos comentado, cada familia es un mundo y por lo tanto tiene sus características únicas. Sin embargo, hay algunas conductas y actitudes que generan disfuncionalidad en una familia:

Abuso o violencia familiar. El impacto psicológico en una persona que recibe abusos es muy grave (baja autoestima, sentimientos de inutilidad, culpa…). La violencia intrafamiliar es un problema muy grave que debe ser solucionado de inmediato.
Exceso de control. Un control excesivo impide que la persona controlada desarrolle de un modo saludable y independiente. Lo que conlleva a generar dependencia y conductas evitativas y emocionalmente desadaptativas.
Conflicto constante. Que exista el conflicto es natural y saludable para evolucionar. Sin embargo, cuando el conflicto es muy frecuente e intenso acaba generando desgaste entre los miembros de la familia.
La adicción al alcohol u otras drogas de uno o varias personas de la familia. Una adicción puede provocar muchas dificultades económicas y emocionales en una familia.
Falta de comunicación. La falta de comunicación genera sentimientos de incomprensión.
Alto nivel de exigencia y expectativas. Necesidad de que los hijos estén a la altura de las expectativas de los padres.
Baja responsabilidad de los padres. En ocasiones los padres son inmaduros y tienen poca responsabilidad y hacen que los hijos tengan que asumir un rol adulto de forma demasiado anticipada, hecho que no es nada saludable.
Familia tóxica: características y cómo alejarse – Características de una familia tóxica

Cómo alejarse de una familia tóxica y egoísta
Siempre que sea posible intenta poner de tu parte para solucionar el conflicto y mejorar el clima familiar. Sin embargo, si ya lo has intentado todo y sigues sufriendo por el hecho de estar dentro de una familia tóxica, debes empezar a tomar medidas para cuidarte, mantener tu salud mental y equilibrio emocional:

Pon límites. No dependas de la aprobación de tu familia, tus decisiones son tus decisiones. Y tu decides si compartirlo con tu familia o no.
No intentes cambiar a una persona tóxica. Acepta que tu familiar nunca cambiará si él no quiere. Es mejor tomar la decisión de priorizar tu bienestar en lugar del de los de tu alrededor.
Pon cierta distancia. Poner distancia física puede ayudar a recuperar el control de tu vida.
No pierdas el respeto. Evita los conflictos y no actúes de forma impulsiva. Afronta los conflictos de un modo saludable y más calmada dejando enfriar los sentimientos para actuar sin herir a nadie.
Deja de responder al conflicto. Cuando respondemos al conflicto (un abuso, manipulación o queja) nos nutrimos de ese conflicto.
Expresa lo que sientes con alguien de confianza. En lugar de reprimir tus emociones, busca la manera de exteriorizarlas.
Pasa tiempo con personas que te hagan sentir bien. Relaciónate con personas que te den afecto.
Tomar distancia de familiares tóxicos puede despertar emociones difíciles de gestionar. Si sientes que no puedes hacerlo solo/a, no dudes en pedir ayuda a un profesional.

Sentirse deprimido o presentar un conjunto de síntomas depresivos es normal ante algunos sucesos negativos que viven las personas. Es una respuesta natural motivada por las circunstancias que experimenta la persona.

Sin embargo, cuando la tristeza, desánimo o apatía extrema tienen una duración excesiva sin causa aparente es cuando podemos decir que se sufre “depresión”.

Esta clase de alteraciones mentales son complejas, así que en las próximas líneas veremos varias explicaciones que ayudan a entender los Trastornos Depresivos.

¿Qué son los trastornos depresivos?
La depresión afecta física y mentalmente al modo de sentir y pensar del individuo, pudiendo provocar deseos de alejarse de la familia, trabajo y amigos. Además, puede causar ansiedad y otros trastornos psicológicos.

Es frecuente encontrar en algunos testimonios de pacientes la pérdida del interés y la incapacidad para disfrutar las actividades habituales, manifestando poca motivación.

Además, son muchos los pacientes que piensan que tener depresión es quedarse en cama llorando y sin ganas de nada, razón por la cual no se ven identificados con este concepto a pesar de ue en realidad pueden ser diagnosticados con algún trastorno depresivo. Y aunque hay síntomas que son característicos de esta clase de alteraciones psicológicas, existen diferencias de una persona a otra.

Para Marta Garrido González psicóloga especialista en Psicólogos Málaga PsicoAbreu, la depresión es un trastorno emocional que aparece por pensamientos irracionales. Estas creencias, actitudes y pensamientos se crean a partir de las experiencias vividas y por el aprendizaje de la persona.

A menudo, las personas que sufren depresión piensan que si el entorno no está como desean (es decir, la falta de algún ser querido, una ruptura de pareja, no conseguir un determinado puesto de trabajo, etc.) es normal encontrarse deprimido y que la vida no tenga sentido.

Sin embargo, esto ocurre por la forma de afrontamiento de la persona y por depositar su felicidad en factores externos a sí mismas, sin darse cuenta de que la felicidad no depende de lo que nos ocurra, sino de cómo nos lo tomamos.

¿Qué diferencias hay entre sentir tristeza y tener depresión?
El término depresión es confuso ya que se utiliza de forma cotidiana para describir cuando la persona se encuentra baja de ánimo, cuando es muy negativa, o en procesos de duelo, entre otros motivos.

Es evidente que todas las personas pasan por situaciones difíciles a lo largo de su vida y esas les pueden causar tristeza. Sin embargo, esto no tiene que significar que se sufra de depresión.

Las características de la tristeza normal son las siguientes:

La intensidad y duración es proporcional al estímulo que lo ha provocado.
La atención de la persona se centra en la necesidad de espacio y poner en su lugar todas las emociones encontradas.
Aceptación y aprendizaje.
A continuación veremos un ejemplo de caso en el que aparecen síntomas similares a los de la depresión pero no llegan a constituir una verdadera patología psiquiátrica.

En una ruptura de pareja la persona que ha sido dejada puede no comprender por qué vuelve a ser soltera, y siente que amaba a esa persona y que no sabe vivir sin ella, piensa en todo el tiempo vivido juntos y en el futuro que ya no será junto a esa persona.

A nivel psicológico la persona siente dolor emocional, negatividad hacia el futuro, etc. Puede querer encerrarse en casa, llorar e incluso hacer muchos planes sin disfrutar.

En estos casos, los síntomas son los mismos que en la depresión, pero proporcionales al suceso.

Por otro lado, las características de la depresión son las siguientes:

Puede no haber suceso que desencadene el estado emocional depresivo.
Intensidad y duración desproporcionadas.
Le afecta a todas las áreas de su vida.
Un ejemplo de depresión puede ser el siguiente:

En el caso anterior; imaginemos que la persona se encierra y mantiene sus pensamientos negativos durante semanas, llevándole esto a perder la seguridad en sí mismo, a tener la sensación de fracaso y a sentir malestar constante.

Cuando la persona tiene depresión la tristeza es constante y provoca sentimientos de inutilidad y pérdida del placer. La depresión es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por una alteración cognitivo-afectiva, influyendo negativamente en todas las áreas de su vida. En casos extremos, hay personas que no ven sentido a la vida, y empiezan a pensar en el suicidio.

Síntomas de la depresión
La depresión provoca síntomas a nivel cognitivo, físico y conductual.

Aparecen un conjunto de síntomas que afectan a la esfera afectiva, mostrando tristeza constante, decaimiento, irritabilidad, malestar emocional, frustración, disminución de la actividad diaria habitual, etc. Los psicólogos del equipo PsicoAbreu afirman que los síntomas físicos son los que habitualmente llevan a las personas a buscar ayuda psicológica.

1. Síntomas motivacionales y conductuales
Son la apatía, la indiferencia, disminución de la capacidad para el disfrute, estado de ánimo deprimido. Levantarse de la cama, ir al trabajo o a la escuela, en definitiva, hacer cualquier tarea cotidiana, resulta complejo para una persona que se encuentra en este estado.

Estos pacientes suelen aislarse del entorno, disminuir la frecuencia de las relaciones sociales y tener dificultades para resolver problemas.

2. Síntomas emocionales
Los síntomas emocionales más destacables son la pérdida de confianza en uno mismo, la apatía y desgana, el sentimiento de culpa, los pensamientos suicidas provocados por su presente horrible y su futuro (teóricamente) peor, la preocupación excesiva, etc.

3. Síntomas físicos
Los síntomas físicos son una característica habitual en las personas que padecen depresión. Un porcentaje alto de pacientes que acuden a la consulta presentan problemas de sueño (insomnio). Otros síntomas son la fatiga, la pérdida del apetito, disminución de actividad y deseo sexual, etc.

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Causas de la depresión
A pesar de los estudios realizados para encontrar el origen de la depresión, aún no se conocen cuáles son los mecanismos causantes de la misma. Sin embargo, existen factores que influyen. Son los siguientes.

1. Personalidad
Las personas propensas a desarrollar depresión suelen ser individuos más inseguros, con baja autoestima, perfeccionistas, autoexigentes…

2. Factor ambiental
Cuando la persona afronta algún problema económico, o familiar, laboral, etc.

3. Factor biológico
Aquí se encuadran las alteraciones cerebrales o alteraciones en neurotransmisores (la no comunicación correcta en las neuronas del cerebro).

Tipos de trastornos depresivos
La depresión se puede clasificar en diferentes subtipos dependiendo del grado, intensidad y duración. Los episodios depresivos difieren por la gravedad, es decir, el impacto que tienen sobre la vida de la persona.

1. Depresión Mayor
En este subtipo los síntomas depresivos son muy intensos y aparecen en episodios que pueden durar semanas o meses. El episodio depresivo se define por la aparición de síntomas durante un periodo continuado que afecta a todas las áreas de la vida.

2. Distimia o Trastorno Distímico
La persona padece estados depresivos prolongados con una duración de dos o más años, y no incapacitan a la persona, aunque sí le impiden que desarrolle su vida con normalidad.

Los síntomas más usuales son la pérdida del placer generalizado, el pesimismo, la desesperación, la baja autoestima, la irritabilidad, el aislamiento social, los problemas de concentración y de memoria… Es uno de los trastornos depresivos más habituales.

3. Depresión psicótica
Se produce cuando la depresión está acompañada por alguna forma de psicosis, como discordancia con la realidad, delirios o alucinaciones.

4. Trastorno afectivo estacional
La depresión aparece durante el invierno, cuando disminuyen las horas de luz solar y en los cambios de estación.

5. Depresión postparto
Se produce cuando una mujer sufre un episodio de depresión grave dentro del primer mes después del parto.

6. Trastornos Bipolares
Es un trastorno sufrido por personas que tienen episodios de manía y de depresión.

El paciente tiene altibajos en el estado de ánimo. Cuando se encuentra en la fase de manía suele manifestar sentimientos de grandiosidad o elevada autoestima, disminución de la necesidad de dormir, actividad excesiva en las diferentes áreas de su vida (amorosa, laboral, social), actividades de alto riesgo potencial… y en la fase depresiva sus síntomas son opuestos.

La inseguridad es un estado psicológico que nace de la baja autoestima y de la falta de confianza en uno mismo y puede llegar a ser un gran impedimento en nuestra vida cotidiana. Las personas inseguras tienen dificultades en muchos ámbitos de su día a día: en el trabajo, en las relaciones sociales, estudios… Y es que sentirse que uno no es suficiente nunca es un peso muy grande del que debemos librarnos.

En este artículo encontrarás toda la información que necesitas sobre la inseguridad personal y emocional: causas, síntomas y cómo superarla. De este modo, podrás conocer con todo detalle este estado mental para poder combatirlo. ¡Presta atención y toma nota para superar la inseguridad!

Definimos la inseguridad personal como un estado en el que no somos capaces de confiar en nuestras propias destrezas y sentimos que no respondemos a las expectativas que nos imponemos. La inseguridad personal y emocional suele estar muy relacionada con una baja autoestima y una imagen negativa de nosotros mismos. A su vez, la autoestima baja puede ser provocada por diversos factores.

¿Por qué somos personas inseguras?
Entre algunas causas de la inseguridad personal y la baja autoestima, destacamos las siguientes:

Estilo de apego inseguro: durante los primeros años de vida, definimos nuestro autoconcepto a partir del afecto y del apego que recibimos de nuestros padres y/o cuidadores. Un tipo de apego negativo está relacionado con la inseguridad emocional y la baja autoestima.
Presión externa: en la sociedad actual, vivimos constantemente presionados a cumplir un sinfín de expectativas que, en muchas ocasiones, llegan a ser una carga psicológica muy importante.
Expectativas demasiado altas: como hemos comentado en el punto anterior, obligarnos a cumplir unas metas demasiado exigentes puede provocarnos mucha frustración si no las alcanzamos todas. Como consecuencia de dicha frustración, nos sentimos mal con nuestro desempeño y eso provoca un alto nivel de inseguridad personal.
Experiencias negativas o traumáticas: otra de las causas más frecuentes de la inseguridad en uno mismo es el hecho de haber pasado por un suceso traumático como puede ser una relación de abuso, o maltrato psicológico.
Es interesante comentar que existen estudios donde se determina que el género también condiciona la inseguridad. En dichos estudios, se observa cómo existen diferencias significativas entre adolescentes mujeres y hombres en los siguientes aspectos:

Las mujeres tienen una autoestima más baja en general y presentan un bajo autoconcepto físcico y emocional, mientras que los hombres tienen peor autoconcepto familiar y académico [1].
Inseguridad personal y emocional: causas, síntomas y cómo superarla – Inseguridad en uno mismo: principales causas

Inseguridad emocional y personal: síntomas
Ahora que hemos definido la inseguridad y comprendemos su origen es importante saber cómo identificarla. En psicología, solemos utilizar herramientas para medir la autoestima, como el test de autoestima de Rosenberg. Sin embargo, ¿qué significa ser una persona insegura?

10 síntomas de inseguridad según la psicología
Podemos saber si tenemos inseguridad emocional identificando algunas de las señales y síntomas que enumeraremos a continuación:

Indecisión o dificultad para tomar decisiones
Necesidad de aprobación constante por parte de los demás
Miedo al abandono o al rechazo
Temor al cambio y a los retos, dificultades para adaptarse a una nueva situación
Nivel de exigencia muy alto
Pensamientos negativos sobre la propia imagen
Dificultades en las relaciones sociales
Sentimientos de envidia y celos, este síntoma se ve más pronunciado en personas inseguras en una relación
Baja tolerancia a la frustración
Estilo de comunicación pasivo, sin expresar las necesidades y sentimientos propios
Si consideras que tienes bastantes síntomas que coinciden con el listado anterior, es importante que te plantees algún tipo de tratamiento, terapia o ejercicios para superar la inseguridad emocional y personal.

Inseguridad personal y emocional: causas, síntomas y cómo superarla – Inseguridad emocional y personal: síntomas

Cómo superar la inseguridad
Ahora que ya conoces la definición de inseguridad emocional y personal, sus causas y síntomas. Ha llegado el momento de saber cómo dejar de ser inseguro. Para ello, la psicología propone diferentes líneas de tratamiento:

1. Terapia para definir el autoconcepto
Una de las soluciones para superar la inseguridad de raíz es redefinir la imagen que tenemos de nosotros mismos. Si en nuestro caso, la inseguridad emocional tiene su origen en la infancia, es importante cambiar la valoración personal y el autoconcepto mental. Pensar en quienes somos independientemente de lo que en nuestra educación nos han comunicado parece complicado, pero con la ayuda de un terapeuta es un ejercicio posible y muy eficaz.

2. Reestructuración cognitiva
Este ejercicio basado en la terapia cognitiva puede ser muy efectivo para combatir la inseguridad. En esta terapia, se recogen frases y pensamientos que tenemos sobre nosotros mismos, y se reestructuran enfocándolos de una manera más positiva.

Por ejemplo: “voy a suspender este examen, no he estudiado lo suficiente y no soy una persona inteligente” Para reestructurar este pensamiento debemos cuestionarnos la validez del pensamiento “llevo una semana preparándome el examen, ¿realmente no he estudiado?” o “debería valorar más mis capacidades intelectuales en vez de criticarme tanto”
Es muy importante aprender a identificar el tipo de diálogo interno que tenemos. No solemos darnos cuenta de los comentarios negativos que somos capaces de decirnos.

3. Estrategias de comunicación asertiva
Como hemos explicado anteriormente, uno de los síntomas de la inseguridad personal y emocional es un estilo comunicativo pasivo. Este tipo de comunicación se caracteriza por no exponer nuestros pensamientos y emociones por miedo a ser juzgado.

La comunicación asertiva se basa en poder expresar sin ofender a los demás pero sin tener miedo de expresar tus derechos y comunicar tus necesidades. Si quieres saber más, aquí te ofrecemos algunas dinámicas de comunicación asertiva.

4. Entrenamiento en habilidades sociales
Una vez hemos tratado de solucionar nuestros pensamientos y estilos de comunicación, podemos trabajar las habilidades sociales. Una persona insegura emocionalmente suele relacionarse con temor y miedo al rechazo. Por ello, trabajar las habilidades sociales desde la inteligencia emocional puede ser un ejercicio muy eficaz para superar la inseguridad en todos los aspectos de nuestra vida.

Si consideras que estos problemas te impiden llevar una vida normal, es importante que acudas a un psicólogo especialista para que te ofrezca herramientas adecuadas a tus necesidades.

La comunicación personal siempre apela al contexto relacional de sus protagonistas. Más allá del hecho de ser hombre o mujer, conviene poner el punto de atención principal en la persona. Cuanto más conoces a una mujer, más sencillo te resulta establecer temas de conversación interesantes puesto que, en esencia, no existe una respuesta universal que sea válida para todos los casos.

Cada mujer, al igual que cada hombre, es un ser individual con su propia historia, carácter, expectativas, intereses y preferencias. ¿Cómo comunicarse mejor con una mujer? te damos ideas que pueden servirte de ayuda.

A continuación, te damos cuatro sugerencias para lograr este propósito de inteligencia emocional.

1. Dale espacio en tu vida
Para cuidar la comunicación, es indispensable encontrar tiempo para esa persona. El grado de implicación afectiva depende no solo de tus sentimientos, sino también, de la etapa en la que te encuentras. Sin embargo, si quieres crear un vínculo con esa persona, hazle espacio en tu vida. La palabra es un vehículo para lograr este objetivo.

2. Escucha
Cuando una mujer comparte información contigo, en la mayoría de los casos, no quiere que le aconsejes, simplemente, desea que le escuches. Eso significa poner atención en esa conversación, vivir ese momento sin la prisa que surge de la anticipación mental (esto ocurre cuando empiezas a enumerar aquellas tareas pendientes de realizar). Aprende a estar presente en cada instante de tu vida.

3. Evita los prejuicios
Es conveniente que en cualquier tipo de vínculo interpersonal, los protagonistas se expresen desde la libertad y la naturalidad de esa historia, evitando cualquier tipo de estereotipo limitante. Por tanto, observa y escucha para conocer a esa persona tal y como es. Este conocimiento es el principal recurso de entendimiento puesto que, en ese caso, te posicionas ante esa persona desde la verdad de su ser, sin condicionarte por cómo te gustaría que fuese. Los prejuicios en la sociedad y en las relaciones interpersonales pueden afectar de una manera muy limitante.

4. Empatía
Piensa en aquello que te une a esa persona y te resultará más sencillo establecer esta cercanía. A su vez, la empatía nace de la introspección. Cuanto mayor es tu nivel de autoconocimiento, más real es la empatía que mantienes con ella.

De este modo, a través de estas ideas, puedes reforzar la confianza que tienes con ella (si este es también su deseo). Descubre aquí cómo practicar la empatía en tu vida.

Cómo comunicarse mejor con una mujer – 4 consejos para comunicarte mejor con una mujer en una relación

¿De qué hablar con una chica? 7 temas de conversación
El catálogo de ideas puede ser ilimitado, hablar con una mujer no debería suponer un reto por lo que se refiere a los temas de conversación. En este artículo, te damos siete sugerencias.

1. Viajes
No solo puedes comentar algunos de los viajes que has realizado en el pasado, también puedes interesarte por conocer sus experiencias de turismo, así como posibles proyectos para descubrir nuevos destinos.

2. Rutina
La rutina, un término que a veces se utiliza con una connotación negativa, en realidad, puede nutrirte con un amplio catálogo de observaciones, anécdotas y comentarios que quedan enmarcados en el plano del día a día. De hecho, los temas de conversación más próximos a la rutina son propicios para alimentar esa relación desde la realidad del tiempo presente.

3. Opciones de entretenimiento
Cine, teatro, programas de televisión, canales de YouTube, conciertos de música, deporte, literatura, arte o planes para el próximo fin de semana pueden enmarcarse en esta clasificación de temas de conversación.

4. Historia de vida
Cada ser humano es un pequeño universo cuyas estrellas adquieren la forma de recuerdos que constituyen las memorias de su vida. Recuerdos de infancia, momentos de adolescencia o vivencias de la etapa universitaria también pueden nutrir las conversaciones.

5. Felicidad
Existen temas universales como la alegría y la felicidad que constituyen una motivación interna para hombres y mujeres. Por ello, este deseo tan humano también puede ser objeto de reflexión filosófica en el marco de conversaciones cotidianas en las que se crea un clima de sinceridad para hacer preguntas y responder cuestiones que tocan el corazón y la mente.

6. Intereses comunes
Por ejemplo, si a ti te encanta la música clásica y a esa chica también, podéis encontrar una amplia variedad de temas en torno a esta cuestión puesto que el simple hecho de hablar sobre una pasión común, produce deleite emocional.

7. Cuestiones sobre la relación
El diálogo también puede girar en torno a cuestiones que tienen que ver con la relación misma puesto que cuando dos personas se conocen, también observan su propia realidad.

Cómo comunicarse mejor con una mujer – ¿De qué hablar con una chica? 7 temas de conversación

Cómo hablar con una mujer si soy tímido
Te ofrecemos los siguientes consejos para comunicarse mejor con una mujer:

Sinceridad. La honestidad es un principio que puede guiar tu vida en todas las esferas. También en el diálogo para fomentar la autenticidad en este lazo afectivo.
Déjate conocer. Esta relación no solo será próspera si tú muestras interés por conocerle a ella, sino también, si tú también te dejas conocer y te muestras como eres.
Deja en un segundo plano el teléfono móvil en algunos de los momentos que compartes en común. De este modo, te centras realmente en la conversación con ella. La adicción el teléfono móvil puede ser muy perjudicial para la relación.
Curiosidad. Incluso aunque conozcas a esa persona desde hace mucho tiempo, siempre puedes seguir descubriendo nuevos detalles porque está en un proceso de evolución constante. Al igual que tú.
Organiza planes de conversación en los que la palabra es la protagonista del encuentro.

Las rupturas de pareja no suelen ser fáciles. El final de una relación puede poner tu mundo patas arriba desencadenando una gran cantidad y variedad de emociones. Algunas personas aceptan rápidamente el final de una relación y siguen hacia delante, pero otros no son capaces y acaban sufriendo los síntomas de una depresión. La persona puede sentir que su corazón está roto y cómo si estuviera fuera del mundo, asilado.

A pesar de que es una fase muy dura para la persona, con tratamiento adecuado se puede superar, lo importante es no ignorar los síntomas durante un tiempo prologando. En este artículo te contamos cómo superar la depresión tras una ruptura.

Como los síntomas depresivos pueden variar entre moderados y graves, es difícil saber si la tristeza o el duelo son reacciones normales ante una ruptura o son un signo de que algo más está ocurriendo, como puede ser una depresión.

Es normal experimentar una fase duelo cuando has sufrido una pérdida, pero eso no quiere decir que cada emoción que se siente sea una reacción normal. Hay síntomas sanos e insanos tras una ruptura. Conocer las diferencias entre estos síntomas puede ayudarnos a determinar si estamos experimentado depresión o no.

Algunos síntomas que podríamos considerar como reacciones normales podrían ser:

Enfado y frustración
Tristeza y llanto fácil
Miedo
Insomnio
Pérdida de interés en actividades
Si estos síntomas forman parte de las reacciones “normales” a la ruptura tu estado de ánimo irá mejorando poco a poco a medida que vayas adaptándote a tu nueva vida. La cantidad de tiempo que cada persona necesita para ir mejorando poco a poco depende cada uno y sus circunstancias, hay que tener paciencia. Aunque la tristeza y otras emociones negativas son reacciones normales que se experimentan tras una ruptura, es importante reconocer cuando esas reacciones constituyen una depresión.

Síntomas de depresión por una ruptura de pareja
Mientras sentirse triste o tener dolor tras una ruptura es normal, deberás acudir a un profesional si los síntomas no empiezan a mejorar en unas semanas o si incluso van a peor. Para ser diagnosticado de depresión debes experimentar al menos 5 de los siguientes síntomas durante un periodo de al menos 2 semanas:

Sentirse triste, vacío o sin esperanza la mayor parte del día durante varios días
Pérdida de interés en actividades que antes eran gratificantes
Pérdida de peso y de apetito o aumento del apetito y de peso
Dormir muy poco o en exceso
Habla y movimientos significativamente más lentos
Sentirse sin energía la mayor parte del tiempo
Baja autoestima
Dificultad para concentrarse o tomar decisiones
Pensamientos relacionados con la muerte incluso ideación suicida
La depresión puede ocurrirle a cualquier persona tras una ruptura, pero algunas personas presentan más riesgo, como por ejemplo aquellas que presentan una historia familiar de depresiones u otros estados del ánimo. Otros factores pueden contribuir a la depresión tras una ruptura como cambios hormonales, la pérdida de trabajo o de un ser querido.

Cómo superar la depresión por una ruptura – Diferencia entre tristeza o depresión por una ruptura sentimental

Cómo superar una ruptura de pareja: tratamiento
Para saber exactamente cómo superar la depresión tras una ruptura de pareja, deberías acudir a un especialista si los síntomas no comienzan a mejorar en dos o tres semanas.

Tratamiento psicológico
La terapia cognitivo conductual e interpersonal son dos de las principales terapias que se emplean en personas con depresión. La terapia cognitivo conductual consiste en cambiar los pensamientos negativos y cambiarlo por otros más adaptativos, ya que superar la relación implica que no tengas pensamientos obsesivos sobre la otra persona, ni tampoco que te preguntes una y otra vez qué fue lo que falló. En ocasiones, también es recomendable emplear técnicas de relajación u otras herramientas de modificación de conducta.

Tratamiento psicofarmacológico
Basándose en los síntomas, el profesional prescribirá antidepresivos que ayudarán a afrontar las emociones experimentadas. Estos incluyen:

Inhibidores selectivos de recaptación de serotonina: fluoxetina (prozac) y paroxetina (paxil)
Inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina: duloxetina (cymbalta) y venlafaxina (effexor)
Antidepresivos tricíclicos: imipramina (tofranil) y nortriptilina (pamelor)
Inhibidores de monoamino oxidasa: tranilcipromina y fenelzina
Asegúrate de que comprendes los riesgos que conlleva tomar antidepresivos. Algunas medicaciones pueden causar efectos sexuales secundarios, incremento del apetito, insomnio y ganancia de peso.

Habla con tu médico si tus síntomas no mejoran o empeoran o si presentas efectos secundarios muy graves, ya que puede realizar un ajuste de dosis o un cambio de medicación.

Cómo superar la depresión por una ruptura – Cómo superar una ruptura de pareja: tratamiento
Consejos para superar una ruptura amorosa en mujeres y hombres
Algunas formas de afrontar la depresión que no forman parte de la ayuda profesional son:

Realizar ejercicio físico: la actividad física puede fortalecer el sistema inmune y aumentar tu energía. El ejercicio también incrementa la producción de endorfinas, lo que hace que tu estado de ánimo mejore. Lo recomendable sería realizar 30 minutos de actividad física al menos tres veces a la semana.
Mantenerse ocupado: explora nuevas actividades e intenta mantener tu cabeza ocupada. Si te sientes deprimido, salir a caminar, leer un libro o empezar un nuevo proyecto en tu vida podrían servirte de ayuda.
Dormir las horas necesarias: tener un buen descanso puede ayudarte a mejorar tu estado mental y a afrontar de una mejor forma la ruptura
Cómo superar la depresión por una ruptura – Consejos para superar una ruptura amorosa en mujeres y hombres

Cómo salir de la depresión por ruptura: la importancia de una red de apoyo
Superar una ruptura amorosa puede resultar más fácil cuando contamos con el apoyo de familiares y amigos. No tienes que atravesar esa fase tú solo. Rodearte de gente positiva, que te anime te vendrá muy bien. Si te sientes solo o asustado, llama a alguna persona de confianza y haz planes con ella.

Evita personas negativas que te juzguen o critiquen, ya que pueden empeorar tu depresión y hacer aún más difícil la ruptura.
También puedes luchar contra la soledad y la depresión tras una ruptura haciendo nuevos amigos y volviendo a contactar con aquellos con los que has perdido el contacto. Cualquier actividad social que te resulte gratificante es adecuada, bien sea apuntarse a clases de idiomas, música, danza…, unirte a un club, hacer voluntariado, etc.
Incluso si tu depresión no es lo suficientemente grave como para necesitar psicoterapia, unirte a grupo de autoayuda puede ser una gran herramienta para superar la depresión tras una ruptura. Ahí conocerás a gente que se encuentra en la misma situación que tú o que la ha experimentado, además podrás aprender técnicas para afrontar esas emociones.

Amar y querer son dos sentimientos muy similares, tanto es así que con frecuencia se pueden utilizar en el mismo contexto. Por ejemplo, una persona puede decirle a su pareja que le quiere o que le ama y ambas son fórmulas que sirven para demostrar el amor sincero por el otro. En cambio, para demostrar dicho afecto por los familiares o amigos se utiliza de forma más frecuente el mensaje “te quiero”. El querer también puede extenderse a objetivos personales e incluso a cosas materiales como cuando afirmas que quieres comprarte un objeto determinado o cuando afirmas que quieres cumplir un deseo. Para aclarar mejor este tema, vamos a descubrirte cuáles son las diferencias entre amar y querer para que tengas claro cuándo utilizar cada término de forma correcta.

¿Te quiero o te amo?
Si quieres conocer las diferencias entre amar y querer te animamos a que leas a continuación pues analizamos cada uno de los términos de forma detallada.

Qué significa “Te amo”
El amor es un sentimiento más profundo que el querer, cuando una persona ama de verdad a otra, ama sin condiciones. Es un sentimiento desinteresado en el que lo que de verdad importa es el bien del otro. Pero cuando en una relación se usa la palabra de “Te amo” lo que se está haciendo con el lenguaje es usar una función intensificadora, es decir, usamos esta expresión para superar la barrera del simple “Te quiero” y dar un paso más allá, más profundo y verdadero con un “Te amo”.

¿Crees que nunca has amado a nadie? En este otro artículo te damos las causas por las que nunca te has enamorado.

Qué significa “Te quiero”
El caso de querer es un tanto diferente. De hecho, el propio verbo de “querer” ya implica el deseo de poseer algo o a alguien y, por tanto, tiene una connotación más personal. Sin embargo, dentro del universo del amor y el cariño, querer a alguien significa tener sentimientos bonitos hacia esa persona, que se trata de alguien muy importante para ti al que le quieres todo el bien del mundo.

Es por este motivo que es más habitual decirle “Te amo” a una pareja que no a un familiar o amigo que, para expresar nuestros sentimientos, se suele usar la palabra “Te quiero”.

Diferencias entre amar y querer – ¿Te quiero o te amo?

Cuál es la diferencia entre amar y querer a una persona
Por tanto, ahora que ya conoces qué es cada término, es el momento de detenernos en las diferencias entre amar y querer. Tenemos que remarcar que son dos palabras que tienen significados muy parecidos, sin embargo, su uso se realiza de forma diferente según lo que queramos expresar:

Amar a alguien es tener un sentimiento muy profundo y sincero hacia esa persona. En cambio, querer a alguien es un sentimiento, también muy intenso, pero que no se sitúa en un plano tan romántico como el del “amor”
Básicamente, la diferencia de los dos usos es meramente subjetiva: los dos términos se refieren a la misma emoción pero, el término de “amar” se vincula más a relaciones amorosas de pareja y el del “querer” a relaciones familiares o de amistad
El verbo “querer” también puede relacionarse con un deseo más egoísta y personal ya que implica que tienes el deseo de poseer algo o a alguien: “Quiero un coche”. Sin embargo, cuando lo usamos en un plano puramente amorosa, este verbo adquiere una connotación más amable y menos egoísta. Decir que quieres a tu madre en ningún caso implica una relación egoísta sino que tienes sentimientos puros y sinceros hacia ella
Tal y como vemos, no existen diferencias muy significativas entre amar y querer, básicamente, estos términos se usan en diferentes situaciones de la vida y para hablar de tipos de amor diferentes: el de pareja y todos los demás.

El deseo de amar y de ser amado, el anhelo de ser correspondido por otra persona puede hacer que como consecuencia de la ilusión, la persona se quede estancada en una historia que repite el esquema de “ni contigo, ni sin ti” o una historia en la que más allá de las posibles evidencias, la relación nunca se concreta. Entonces, la persona vive con la ansiedad de no saber exactamente qué vinculo afectivo tiene con la otra persona o qué puede esperar.

Existen situaciones de ambigüedad que muestran un amor a medias. Un amor que solo está en el corazón de uno de los protagonistas de una historia ya que el otro, tiene una película totalmente distinta. Y es ahí donde se produce el desengaño, al tomar conciencia de que la otra persona no está en el mismo punto, ni camina al mismo ritmo.

Todo aquel que ha vivido una situación de este tipo en algún momento de su vida sabe que esta circunstancia resulta agotadora en sí misma y que la paciencia tiene un límite. Cabe comentar que es muy sano que la paciencia se agote en estas situaciones, porque eso nos ayuda a darnos cuenta de que estamos cansados y no queremos perder más el tiempo en una historia que nos devuelve tan pocas satisfacciones y tantos desencantos.

Un amor a medias es aquel en el que la historia no avanza y en el que las expectativas personales y la realidad no encajan como en un espejo. La realidad produce el dolor de la inseguridad constante al no poder poner palabras claras que describan la historia de una forma objetiva. Cuando una relación se enfría, lo primero que hay que hacer es detectar las razones de esta situación y valorar si se puede seguir adelante. Puede ser un paso muy doloroso, sin embargo, es algo necesario para avanzar en nuestras vidas.

Toma distancia
Es cierto que la ambigüedad de una de las partes no ayuda a la otra a clarificar sus sentimientos. Por esta razón, para no alimentar este juego psicológico, es prioritario aprender a tomar distancia en algún momento y alejarse, de este modo, podemos ver las cosas con mayor claridad. Es importante trabajar la independencia emocional para evitar caer en una dinámica de relación tóxica en la pareja, si algo no funciona es por alguna razón y resulta poco útil forzar algo que no parece llevar a buen puerto.

No te conformes con un amor a medias – Qué hacer cuando una relación ya no funciona

Esperar al amor de tu vida
Es importante comentar que podemos ser felices sin un tipo de compañía romántica a lo largo de nuestras vidas. Sin embargo, resulta agradable pensar que hay algo más allá del amor a medias que estamos viviendo. Conformarnos con una relación en la que no nos sentimos nada satisfechos/as no sirve de nada si vemos que, en algún momento de nuestro camino, nos podemos cruzar con el amor de nuestra vida. Saber esperar en el amor no es una tarea sencilla, no obstante, puede ser la mejor decisión si lo que queremos es compartir nuestras vivencias con alguien que valga la pena.

Jamás sabremos quién puede ser el amor de nuestras vidas hasta que no pase el tiempo y experimentemos con esa persona vivencias que jamás hubiéramos creído posibles. Es por ello que la paciencia en el amor es fundamental para lograr tener una relación fuerte y estable.

No te conformes con un amor a medias – Esperar al amor de tu vida

Nunca te conformes con un amor a medias
Una persona es mucho más que alguien al servicio de los caprichos y la atención de alguien que no le merece, debemos evitar caer en una dinámica de dependencia y toxicidad basadas en una relación sin amor real, sin fundamento. Desde que somos pequeños se nos ha enseñado a vivir en pareja, a buscar nuestra media naranja cuando, en realidad, cada uno de nosotros/as somos naranjas enteras. Empezar a cultivar nuestra individualidad es el primer paso para salir de una relación de amor a medias, aprender que merecemos algo más que las migajas del amor es algo imprescindible para sanar las heridas del alma y del corazón.

Una mala relación no solamente implica un amor a medias, en ocasiones, también nos encontramos con maltrato psicológico en la pareja e incluso físico, en estos casos es importante aprender a salir de ello y detectar las conductas de la otra persona que nos puedan hacer daño. Si lo vemos necesario, podemos consultar a un especialista para que nos ayude a salir de esta situación y nos de herramientas para que podamos superar esta mala experiencia.

De todo se aprende y de los baches siempre se puede sacar algo bueno. En este caso, después de salir de una relación de amor a medias, habremos aprendido a diferenciar una dinámica errónea de una buena relación. Además, es posible que hayamos aprendido a querernos un poco más independientemente de si tenemos pareja o no.

El desamor puede provocar una angustia, un vacío interior que produce ansiedad. El miedo a no ser correspondido en el futuro, el temor a la soledad o la tristeza de entregar el corazón y no ser aceptado, produce una herida interna cuyo dolor se suaviza con el paso del tiempo. La ansidad por desamor duele pero se supera. Si estás viviendo una situación de este tipo piensa que cada día es una jornada de sufrimiento que restas en tu proceso de recuperación.

Lo más importante es que intentes continuar con tu vida, rompiendo el contacto con esa persona que te recuerda esa herida que quieres olvidar. Céntrate en otras personas, implícate en tus proyectos de trabajo, organiza algún viaje, haz cosas que te ilusionen.

En primer lugar, aunque existen personas que idealizan el hecho de tener pareja como si ese estado vital fuese sinónimo de no tener problemas, lo cierto es que cada etapa del amor tiene sus luces y sus sombras.

Por otra parte, tienes que enfocar tu mente (en cualquier etapa de la vida) en los planes a corto plazo porque nadie sabe qué puede pasar dentro de cinco años. Solo ganas nerviosismo, angustia e intranquilidad al jugar a ser adivino de tu futuro. No pierdas tu tiempo actual haciendo hipótesis sobre tu vida y aprovecha tu oportunidad de ser feliz ahora.

Ten una vida social activa y participa en los planes con amigos y familiares. El verdadero problema del desamor surge cuando la persona, víctima de su dolor, se encierra en sí misma y se aísla de los demás. También puedes buscar nuevas formas de conocer gente. Por ejemplo, puedes pedir a alguno de tus amigos que te presente a alguien, puedes hacer amigos en el trabajo o en un curso.

Cómo calmar la ansiedad por un desamor – Cómo calmar la inquietud

Deja de hacerte preguntas
El ser humano tiene el deseo de conocer todas las respuestas a las preguntas sobre su vida, sin embargo, también tenemos que aprender a avanzar sin conocer la respuesta de todas esas preguntas. Así sucede en un desamor donde existen aspectos que trascienden a la voluntad individual de los protagonistas.

En algunos casos, la respuesta a esas preguntas se va desvelando con el paso del tiempo, conforme avanzas en tu camino de la vida y descubres que a pesar de ese desamor, siguen siendo muchas las sorpresas y las cosas bonitas que surgen en tu rutina y por las que merece la pena vivir.

Aprende a amarte más
En la mayoría de las ocasiones, la causa principal de sufrimiento en un proceso de desamor reside en una baja autoestima que produce inseguridad. Por tanto, el primer paso para reconquistar tu bienestar es volver a conectar contigo mismo. Ojalá que el diálogo interior que mantienes contigo mismo sea cariñoso, positivo y amable. Si no es así, cambia esas palabras y el tono de crítica para transformarlo en autoamor.

Que otra persona no te corresponda del mismo modo no te quita valor a ti como persona. Y esto es algo que debemos tener muy claro en este tipo de situaciones para no infravalorarnos por esta circunstancia.

Puede que este desamor te recuerde a otro que habías vivido previamente, y entonces, la angustia se convierte en una especie de burbuja marcada por historias previas. Sin embargo, cada desamor es diferente. Céntrate en el ahora pero intenta averiguar si existe algún tipo de patrón de comportamiento en tus relaciones que se repite de forma frecuente.

Una de las mejores terapias en un desamor es pasear y reforzar el contacto con el entorno natural. Respirar aire puro. Recargar el alma con la buena energía de ese entorno que contiene tanta paz y serenidad.

Llorar es una de las formas de expresión emocional y de canalización del dolor que más alivio produce. No reprimas las lágrimas, expresa lo que sientes. No temas ser vulnerable porque ahí reside tu verdadera fortaleza.

Si guardas algún tipo de recuerdo material de esa persona, por ejemplo, cartas o fotografías, guárdalas en una caja en el trastero. Cuando haya pasado el impacto de la emoción, te sentirás más preparado para decidir si quieres conservar esos recuerdos o, por el contrario, quieres romperlos.

Identifica cuál es el momento del día más complejo para ti, ese instante en el que el dolor se agudiza. Ante la perspectiva del desamor, para muchos enamorados, el momento más triste es el inicio del nuevo día que representa la incertidumbre de la añoranza.

Cómo calmar la ansiedad por un desamor – Aprende a amarte más

Consejos de alimentación
Con frecuencia, la angustia por desamor se ve agravada por unos hábitos de alimentación poco saludables. En medio de esa angustia afectiva, surge una mayor tendencia a comer dulces. Sin embargo, este exceso de azúcar produce un bajón posterior.

Incluye más frutas y verduras en la cesta de la compra. El modo en el que te alimentas influye en cómo te sientes. En un desamor es normal estar menos enérgico, sin embargo, si a eso le sumamos una dieta que no cubre las necesidades nutricionales del afectado, el malestar empeora.


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