Dejar de fumar

Fumar es un problema de salud pública muy importante en nuestros días. La Asociación Americana del Cáncer ha dado algunas sugerencias para llevar a cabo la deshabituación, uno de los primeros puntos es que la persona esté motivada a dejar el hábito de fumar. Si la persona ya tiene el deseo de dejar del cigarrillo, ya lleva la mayor parte del éxito que se puede apoyar mediante terapias conductuales e incluso, en algunos casos, farmacológicas.

El tratamiento farmacológico incluye generalmente reemplazos de la nicotina, sustancias que la persona recibe a través de parches o de goma de mascar e incluso ya existe un spray de nicotina en algunos países. El objetivo de recibir la nicotina por reemplazos es el evitar que la persona sufra la abstinencia. Sin embargo, hay que calcular la dosis individual para cada sujeto, hay diferentes dosis de parches, esto con el fin de evitar que no sienta intoxicación, la idea es que cuando el sujeto se ponga el parche no debe de fumar, y si llega a tener un deseo muy alto de hacerlo, tendría que quitarse el parche, fumar el cigarrillo y volver a poner el parche para que no tenga sobredosis de nicotina.

La gente que fuma y que además tiene alguna alteración médica, debe sopesar lo bueno y lo malo de fumar o de ponerse el parche, obviamente que el parche no le va a hacer más daño que el cigarrillo, sin embargo, hay que tener cuidado con las enfermedades del corazón, con las personas que tiene diabetes, o quienes tienen una lesión ulcerosa o hipertiroidismo ya que podrían llegar a tener una descarga de ansiedad por la misma presencia de la nicotina.

¿Cómo hacer para dejar de fumar a través de la terapia conductual? Lo más importante, como ya se mencionó, es que usted esté decidido a dejar de fumar y que le ponga una fecha límite. En ese momento usted empieza a prepararse dejando los cigarros automáticos  por cigarros de abstinencia ¿Cuál es la diferencia? El cigarro automático es aquel que fuma sin pensar, en ocasiones enciende uno o dos y los ha ido dejando por ahí en los ceniceros, dicho de otra manera, el cigarro automático es el que usted fuma sin percatarse que lo ha hecho. En cambio, el cigarro de abstinencia, es cuando usted ha tenido un periodo donde ha bajado la dosis de nicotina en sangre por estar en algún lugar donde no le permiten fumar, por ejemplo subirse a un avión o estar dentro de alguna instalación libre de humo y cuando usted sale lleva una enorme ansiedad por fumar.

Para quitar el cigarro automático usted debe hacer lo siguiente: piense antes de fumar, que sea de una manera pensada y para ello sugiero que su cajetilla de cigarros la envuelva en un papel y la junte con dos ligas, de tal manera que se forme un paquete, entonces, tiene sus cigarrillos y tiene permiso para fumar siempre y cuando esté pensando en esto, por ejemplo, si usted tiene deseos de fumar, usted saca su cigarrillo y dice: ¿tengo realmente deseo de fumar este cigarrillo? Posiblemente no tenga ganas de fumar aunque sea un cigarro automático y puede esperar algunos minutos, hasta que pase el momento de ansiedad y en ese momento usted va a empezar a ver que en un día o dos usted va a disminuir quizá el 50% de sus cigarrillos. De 20 cigarrillos es posible que fume 15 ó 10 y entonces ahora queda el trabajo de quitar los cigarros que son por abstinencia.

Para ellos, cuando usted está fumando, trate de llevar un registro que indique a qué hora fumó, porqué razón lo hizo (era después de comida, estaba ingiriendo alcohol, estaba demasiado nervioso, estaba hablando por teléfono), la idea es que vaya anotando la situación concreta en la cual a usted no le fue posible dejar el deseo de fumar. Un método que la ayudará es cambiar la rutina, si usted fuma al estar tomando café, entonces trate de tomar sólo café. Si usted fuma cuando toma alcohol, trate de alejarse un poco del alcohol, pero de tal manera que usted tenga un mapa claro de cuáles son los momentos de ansiedad en los cuales usted necesita fumar.

Siempre tenga presentes las razones que tiene para dejar de fumar, por ejemplo la presión de la familia, alguna enfermedad que padece, etcétera, e identifique cuáles son los disparadores, es decir, qué situaciones, emociones o pensamientos le llevan a usted a fumar y debe tenerlos muy bien identificados. La terapia conductual le puede ser de gran ayuda. Analice qué es lo que más le conviene, además de la terapia, para que inicie su cambio a dejar de fumar, puede ser un parche, algún tranquilizante, goma de mascar, el objetivo es que durante el periodo de abstinencia usted no esté tan nervioso.

Usted puede dejar de fumar, muchas veces tiene que intentarlo dos o tres o más veces hasta que lo logra, entonces, le sugiero que insista en ello.

¿Considera que fumar es un hábito que no ha logrado superar?¿Es consciente del daño que le ocasiona y quiere hacer un cambio? Acuda a terapia, envíe un correo a: direccion@psicoterapiamp.com o bien envíe un mensaje al número (811) 5165494

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