Adicción a la comida

Una de las grandes preocupaciones de la Salud Pública es el incremento que existe en México, y en general en el mundo, es la obesidad.

Recientemente se llevó a cabo la reunión de la Asociación Psiquiátrica Americana que hizo en conjunto con el Instituto Nacional de Drogas en los Estados Unidos y se tocó el tema de las adicciones. La Doctora Nora Volkow habló concretamente sobre la adicción a la comida y la relación que existe con la obesidad.

Una de las características importantes en el tema de la obesidad es que a lo largo de los últimos años el incremento en el peso de la gente ha sido importante. Hoy la gente de 20 a 29 años de edad pesa 10 kilos más que lo que pesaba en los años 70´s, de igual manera la gente entre 50-59 años de edad también ha crecido enormemente la cantidad de peso que tienen actualmente;, esta condición nos dice que algo ha sucedo en los últimos años que están haciendo un daño importante a la salud.

¿Por qué preferimos un helado de chocolate? ¿Será por el azúcar? ¿Por la grasa? ¿Será por los saborizantes? muy probablemente es por las tres cosas, ya que, actualmente concebimos el problema de la obesidad como un problema muy complejo que no solo tiene que ver con el cerebro, si no también con las células de grasa que tenemos en el cuerpo.

¿Cuáles son las características de la adicción a la comida? La gente tiene una pérdida de control importante al momento de comer, no tiene el sentimiento de saciedad y empieza a volverse una idea obsesiva el querer ir al refrigerador o volver a comer. Tenemos una serie de imágenes cerebrales que nos muestran cómo es que muchas de nuestras decisiones, como la capacidad de decir sí o no a comerse un chocolate, tienen mucho que ver con las relaciones neuroquímicas de nuestro cerebro.

También tenemos que mucha gente, aquellos que tienen índice de masa corporal alto, o sea, la gente que tiene sobrepeso, va a tener una actividad mayor en cierta parte del cerebro que es la amígdala, no así la gente que tiene un peso normal.  ¿Qué nos dice esto? Que solo el hecho de pensar que va a comer y empieza a provocar una especia de excitación dentro del cerebro.

 

Dentro de nuestra cabeza tenemos una representación visual de la comida, tenemos el olor, el sabor, la visión de la comida, esta representación cerebral no solamente se da a los sabores, si no a todas las cosas, el simple hecho que estemos pensando en ello, despierta un reflejo condicionado que lo lleva frecuentemente a pensar en comer, concretamente el olor a pan que se usa mucho en los supermercados nos puede llevar a eso. Cada vez el cerebro está dispuesto a tomar los estímulos que son más relevantes, los más grandes, los más notorios  y entonces, la mercadotecnia ha tenido una conducta abusiva en este sentido y nos hace ver situaciones de comida con anuncios siete días a la semana durante 24 horas diarias. Permanentemente estamos expuestos durante nuestra vida diaria a este tipo de condición.

La industria alimentaria también en los últimos años ha promovido una gran cantidad de sabores importante, antes solo teníamos algunos tipos de helados, como el de vainilla, fresa, chocolate, etc. Ahora podemos tener docenas de diferentes sabores que los hace mucho más sabrosos. Entonces la función de recompensa que tenemos en la cabeza, cuando comemos o  tenemos placer, puede ser alterado por la genética: son sujetos que ya nacen con cierto sobrepeso. El segundo es la repetida experiencia de estar comiendo algo que es agradable para el paladar y por supuesto, los efectos secundarios de la obesidad que nos hacen buscar la comida.

El Dr. Hans decía que durante siglos el cerebro estuvo acostumbrado a las hambrunas, no era tan fácil conseguir la comida, había que buscarla, había que tener cuidado con ella y nos protegía de sobrealimentarnos. La disponibilidad de alimentos hoy es enorme y generalmente la más adictiva es la que menos costos y más sabor tiene.

También se ha demostrado que cuando el sujeto cree que las cosas que le dan son demasiado ricas, por ejemplo un vino  que es muy caro, tienden a pensar que es más sabroso que otro vino. De igual manera si el sujeto tiene en su cabeza la idea de que la comida ha sido hecha por una chef especial, debiera saber mejor o ser más cara.

El Dr. Ahmed de Francia demostró que las ratas en un momento determinado preferían más el azúcar que la misma cocaína y de alguna manera, andan buscando gratificación inmediata más que gratificación a largo plazo.

La anfetamina al momento que se ingiere, sube enormemente los niveles de neurotransmisores pero también lo hace la comida, empezamos a demostrar que existe una adicción; la anfetamina, que es una droga, sube la  dopamina pero la comida también lo hace.

 

Ya para concluir tenemos que decir que es muy importante entender que incluso la comida puede ser adictiva y que usted pudiera tener un grave problema con ello, por eso yo lo invitaría a que cuide desde la infancia a sus niños para que ellos no caigan este tipo de perversiones alimentarias que podrían hacer mucho año en el futuro.

Si necesita ayuda respecto a este tema, le invito a que nos envíe un correo a direccion@psicoterapiamp.com o envíe un mensaje al número (811) 5165494.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario