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Si te estás haciendo esta pregunta “¿cómo saber si tengo depresión o ansiedad?” probablemente es porque sientes que algo no anda bien en tu vida y que no puedes alcanzar ese bienestar emocional que tanto deseas. Es importante mantenernos informados acerca de este tipo de padecimientos ya que al conocerlos con mayor profundidad podemos darnos cuenta si realmente es lo que nos está ocurriendo a nosotros y finalmente buscar la ayuda adecuada para tratarlos.

Es por ello que en este artículo de voy a darte a conocer con detalle en que consiste cada una de estas patologías y finalmente brindarte algunos consejos para que puedas saber que hacer cuando tienes ansiedad y depresión.

Para que puedas saber si padeces de alguno de estos trastornos, es necesario que prestes atención a los principales síntomas que caracterizan a cada uno de ellos.

Síntomas de ansiedad
Experimentar en determinados momentos, a veces sin causa aparente taquicardia, opresión o dolor en el pecho (esto no se tiene que deber a algún padecimiento médico)
Sudoración excesiva cuando la persona se encuentra ante una situación que le genere ansiedad
Dolor estomacal que es acompañado algunas veces con nauseas e incluso vómitos.
Rigidez muscular
Mareos
Inquietud
Temor debido a que se tiene constantemente una sensación de peligro
Síntomas de la depresión
Cansancio extremo
Sensación de inutilidad
Falta de concentración y dificultad para aprender alguna habilidad nueva
Falta de interés por realizar actividades que antes resultaban placenteras
Problemas de sueño
Irritabilidad
Sensación de vacío emocional y desesperanza
Sentir tristeza la mayor parte del día
Cómo saber si tengo depresión o ansiedad – ¿Cómo saber si padezco depresión o ansiedad?

¿Qué hacer cuando tienes ansiedad y depresión?
Después de haberte informado acerca de cuales son los síntomas de la ansiedad y la depresión, lo primero que debes hacer es analizar y reflexionar sobre los síntomas que estás experimentando en estos momentos y determinar si te identificas más con unos o con otros. Una vez que ya lo hayas identificado, es necesario acudas con un profesional para que pueda ofrecerte el tratamiento que mas se adecue a tus necesidades específicas. A continuación voy a mencionarte en que consiste el tratamiento psicológico que más se utiliza en terapia para resolver este problema.

Tratamiento psicológico para la ansiedad y depresión
La psicoterapia es esencial para la cura de ambos trastornos, ya sea que la persona tenga solamente uno de ellos o los dos, siempre va a ser necesario acudir con un profesional para resolverlo.

El tratamiento psicológico que va a ser utilizado en estos casos tiene como objetivo aliviar todos los molestos síntomas que presentan ambos trastornos y que están impidiendo a la persona llevar la vida que tanto desea. Antes que nada se va a analizar la situación del paciente y se le va a hacer un diagnóstico certero de su padecimiento. Después de haber determinado el diagnóstico, se le explica al paciente, por medio de la psicoeducación de qué manera se va a trabajar según su caso en particular, cuál es su diagnóstico y en que consiste, es decir, cuales son las causas, síntomas, consecuencias y el tratamiento más efectivo.

Normalmente, se trabaja también con técnicas de relajación, respiración e incluso con la meditación. Por otro lado, se debaten con el paciente las ideas y creencias irracionales que no le permiten tener una mejor perspectiva de la vida y se logra modificarlas para que pueda pensar de manera más asertiva, objetiva y sobre todo positiva. Se trabaja de manera gradual con el paciente para que poco a poco vaya logrando sus metas y objetivos personales que no podían llevar a cabo por la enfermedad mediante la activación física y la realización de actividades placenteras, etc. Finalmente, el paciente termina por encontrarse mejor debido a que ha conseguido un mayor equilibrio entre lo que piensa, lo que siente y lo que hace.

Cómo saber si tengo depresión o ansiedad – ¿Qué hacer cuando tienes ansiedad y depresión?

Cómo curar la ansiedad y la depresión
Si apenas estás comenzando a experimentar síntomas de ansiedad y/o depresión o incluso si ya estás llevando a cabo un tratamiento y te gustaría reforzarlo y ayudarte más, a continuación te presento una serie de consejos que te serán de gran utilidad.

Aunque es difícil decidirse a hacerlo y sobre todo comenzar, es recomendable hacer ejercicio. El ejercicio libera algunas hormonas de la felicidad como son la serotonina y dopamina que ayudan a que te sientas mucho mejor después de haberlo hecho.
Trata de hacer cosas distintas y deja a un lado la rutina.
Practica la meditación.
Cada vez que te sorprendas teniendo pensamientos negativos, trata de modificarlos y volverlos más constructivos y positivos.
Rodéate de amigos, familia y/o personas cercanas y significativas para ti. Invítalos a casa o sal a dar un paseo con ellos, trata de no aislarte y convivir.
Lleva a cabo actividades que te parezcan relajantes y que sean de tu agrado.
Recuerda que no vas a sentirte así toda la vida, todo tiene solución y mientras más rápido busques ayuda, te sentirás mejor en menos tiempo

El ser humano no funciona de manera automática en lo que se refiere a los afectos. Pensar en alguien es un reflejo de que esa persona tiene un significado para ti. Sin embargo, puede ocurrir que dejar de pensar en ella en el modo en que lo haces, sea lo más conveniente. Por ejemplo, cuando estás enamorado de alguien que no te corresponde.

Por tanto, no se trata tanto de dejar de pensar en el alguien sino de cambiar el foco de esta experiencia emocional.

1. Intenta tener tu mente ocupada en otros asuntos
Por ejemplo, puedes aprender un nuevo idioma, asistir a clases de un curso que te guste, acudir al gimnasio, centrarte en las ocupaciones inmediatas del trabajo, elaborar un plan de mejora de empleo, sorprender a amigos con detalles especiales… ¿Significa eso que ya no vas a recordar a esa persona? No, pero cuando actúas de este modo, lideras tu atención por medio de la programación de una agenda que requiere de tu implicación personal.

2. No hagas cosas que te perjudican
Por ejemplo, cuando consultas las redes sociales de esa persona, alimentas su recuerdo en lugar del olvido. Para marcar distancia respecto a esta persona es recomendable que evites aquellas situaciones que te llevan a reforzar la imagen de ese alguien en tu mente. Por ejemplo, evita ver fotografías.

¿Y qué ocurre si en algún momento no puedes evitarlo? Sé amable contigo y continúa con tu camino.

3. Céntrate en sus defectos
En lugar de alimentar la idealización, enfócate en aquellos aspectos que no te gustan. También puedes recordar comportamientos que no te parecen admirables. Puedes potenciar el proceso del olvido al fijarte conscientemente en esta perspectiva. Descubre aquí cómo dejar de idealizar a alguien.

4. Comparte tu propósito de olvidarle
Haz partícipes a otras personas de tu máxima confianza de tu compromiso de olvidar a esa persona. Cuando verbalizas tu deseo ante amigos esenciales, incrementas tu implicación en esta meta. Además, ellos también serán un apoyo para ti al poder comentar detalles de esta evolución. Para olvidarte de alguien necesitas tiempo, pero el tiempo no lo hace todo por sí mismo.

5. Queda con otras personas
Cuando sientes que alguien es inolvidable corres el riesgo de encerrarte en ese pensamiento. Sin embargo, cuando en lugar de aislarte, intentas activar tus relaciones sociales para nutrir tu bienestar emocional con conversaciones y encuentros, estás ampliando tu mapa en este momento de tu vida.

Sin embargo, más allá de estos consejos, la clave definitiva del cambio reside en la clara convicción de que olvidarle es lo mejor que te puede pasar.

Cómo dejar de pensar en alguien – Cómo dejar de pensar en alguien que te gusta

¿Cuándo dejar de pensar en alguien? Cuatro situaciones
¿En qué casos puedes plantearte dejar de pensar en alguien? En Psicología-Online enumeramos un catálogo de situaciones posibles:

1. Deja de pensar en tu ex
Una ruptura de pareja no se materializa completamente hasta que esa persona también ha interiorizado esa información en su mente y en su corazón. Es entonces cuando el adiós adquiere un significado profundo. Para dejar de pensar en tu ex, tienes que hacer un proceso de duelo necesario.

2. Deja de pensar en alguien cuyo recuerdo te hace sufrir
Cuando el recuerdo de una persona es sinónimo de dolor para ti, necesitas avanzar más allá de este hecho para sanar las emociones que sientes en torno a esta vivencia. El ser humano es tan complejo que puede sufrir por un recuerdo muy lejano del pasado. Por ejemplo, puede ocurrir que, en relación con este punto, te haga sufrir aquello que pudo ser y no fue. O la eterna pregunta de no saber qué hubiese pasado en caso de tomar una decisión diferente en la vida. Nadie puede ser adivino del ayer, la realidad es la que fue. ¡Concéntrate en tu presente!

3. Das mucho y recibes poco
La cuenta bancaria emocional de las relaciones personales está en un buen momento cuando existe un equilibrio entre el dar y el recibir. Sin embargo, cuando tienes el dolor repetitivo de implicarte con una persona que te responde con indiferencia habitualmente y esto te afecta en forma de sufrimiento, es recomendable que dejes de pensar en ese alguien como una prioridad para ti.

4. Cuando el recuerdo te roba más de lo que te aporta
El pensamiento forma parte de la vida, al igual que el recuerdo. Cuando pensar en alguien se torna un peso que te aleja del estado deseado de ilusión, alegría y bienestar, es positivo hacer algo al respecto. Por ejemplo, cuando este pensamiento se convierte en una forma de rumiación mental.

Cómo dejar de pensar en alguien – ¿Cuándo dejar de pensar en alguien? Cuatro situaciones
4 razones para dejar de pensar en alguien que no te conviene
Esa persona pudo tener su momento en tu vida, sin embargo, por determinadas circunstancias, debe quedar en el ayer. Es importante olvidar el pasado y vivir el presente.
Para olvidar a alguien no solo tienes que sacarle de tu mente sino también de tu pensamiento.
Cuando dedicas tanto tiempo en tu vida a pensar en alguien que debe estar en tu pasado, no dejas espacio a lo nuevo.
Tal vez, pensar en ese alguien es tu única forma de mantener el vínculo anímico a través de las emociones que experimentas en tu interior. Sin embargo, tienes que dejar ir este recuerdo para aceptar la realidad.

5 consejos para dejar de pensar en alguien según la psicología
Finalmente, para lograr olvidar a alguien, debemos seguir algunos consejos que nos ofrece la psicología:

Concluye cuál es el motivo por el que has tomado esta decisión y actúa de forma coherente con esta motivación inicial.
Concreta un plan. ¿Qué vas a hacer para dejar de pensar tanto en esa persona? Elabora una lista de acciones que puedes realizar para lograr este fin.
Márcate objetivos que puedas cumplir para reforzar tu nivel de autoconfianza. No te marques promesas imposibles. No aceleres el proceso del olvido a través de la prisa. Tómate el tiempo que necesites pero avanza en tu camino.
Lee cada día una frase de inspiración de un autor célebre. Y conecta con el mensaje de la jornada como un mantra de plenitud. Si una cita no te ayuda especialmente, cámbiala por otra.
Escribe una carta de despedida en la que expreses un mensaje de olvido. Escribirlo y verbalizarlo te ayudará a dar el primer paso.
¿Cómo dejar de pensar en alguien? Empezando a pensar en ti.

Como sabemos, uno de los pilares fundamentales que debe de tener una relación de pareja es el amor y la confianza. Cuando uno de estos dos componentes esenciales falla, esto genera un desequilibrio y la relación se vuelve inestable. Por lo que si te estás preguntando: cómo recuperar la confianza en tu pareja, es porque de algún momento a la fecha has roto con ese pacto de confianza que existía entre ambos, ya sea porque le hayas ocultado una información importante a tu pareja, hayas hecho o dicho algo en su contra o hayas cometido algún tipo de infidelidad.

No pretendas ganarte la confianza de tu pareja de la noche a la mañana. Recuerda que para que tu pareja comenzara a confiar en ti y tu en ella, tuvo que pasar algún tiempo a partir de que se conocieron y comenzaron a salir juntos. La confianza se construye con el tiempo, con las experiencias y los momentos juntos, por lo que cuando se rompe y se quiere volver a recuperar, se tiene que ser paciente y aprender a darle tiempo al tiempo.
Asegúrate de no cometer la misma acción nuevamente. Por ejemplo, si tu pareja dejó de confiar en ti porque le fuiste infiel con otra persona, tienes que estar consciente de que si vuelves a romper nuevamente con su confianza y a hacer lo mismo, probablemente en la siguiente ocasión te sea imposible recuperarla.

¿Qué tan buena era su relación? Es una cuestión que debe de reflexionarse ya que cuando no se tenía una buena relación desde antes de que tu pareja perdiera la confianza en ti y existían ya muchos problemas, es más difícil reconstruir la confianza. Descubre si sois compatibles en el siguiente test de compatibilidad de pareja.
Cómo recuperar la confianza en tu pareja – Cómo recuperar la confianza de tu pareja: cuestiones a tomar en cuenta

Cómo recuperar la confianza después de una mentira
Ahora te gustaría que tu pareja te volviera a tener esa confianza que te tuvo en algún momento ya que percibes en ella su falta de confianza hacia ti, ha cambiado su forma de ser contigo y no te estés sintiendo a gusto en tu relación. Muchas parejas logran recuperar esa confianza que se tenían entre ambos, sin embargo es necesario saber que en la mayoría de las ocasiones, dependiendo de la situación individual requiere de tiempo y esfuerzo. A continuación, te mostramos cómo recuperar esa confianza después de una mentira:

Asume tu responsabilidad. No trates de culpar a otras personas de lo que hiciste y como adulto responsabilizate de tus acciones. Esto es algo que aunque a simple vista no lo parezca, tu pareja lo va a tomar de manera más positiva que si intentas culpar a otros de tus propios hechos.

Mejora tu actitud. Si quieres que tu pareja confíe en ti después de una mentira, date cuenta que aspectos de tu manera de actuar no están ayudando a que tu pareja vuelva a recuperar la confianza en ti y mejorarlos o cambiarlos. Por ejemplo, si una de las actitudes que tomas en el día a día es que sigues comportándote exactamente igual y actúas como si nada pasara, puedes modificarlo y hacer cosas en tu vida cotidiana que demuestren mas atenciones hacia tu pareja, que te impliques más en la relación, etc.

Demuéstrale que puede confiar en ti. Demuéstrale con hechos y no únicamente con palabras que puede confiar en ti nuevamente y que no vas a volver a traicionar su confianza. Dependiendo de la situación y del tipo de relación que tengas, realiza acciones que hagan que tu pareja se sienta segura y confiada a tu lado.

No restes importancia a lo que haz hecho. Si por ejemplo, en el caso de la infidelidad, tu pareja te hace saber cuanto le duele el que le hayas sido infiel, evita decir cosas como: “vamos a olvidarlo y a hacer como si no hubiera pasado”, “ya no lo menciones porque no tiene importancia”, etc. y reconoce lo que hiciste y los sentimientos de tu pareja.
Cómo recuperar la confianza en tu pareja – Cómo recuperar la confianza después de una mentira

Qué hacer cuando pierdes la confianza en la pareja
Si necesitas más consejos para poder recuperar la confianza o superar una infidelidad y seguir con tu pareja, puedes tomar nota de estas claves finales:

No te pongas a la defensiva. Evita ponerte a la defensiva cuando tu pareja te reclame acerca de lo sucedido, ya que eso provocará que la discusión se haga más larga y no solucionarán nada.
No exijas que tu pareja vuelva a confiar en ti. Como te mencionaba anteriormente, la confianza requiere de tiempo y paciencia. Lo peor que puedes hacer es desesperarte y comenzar a exigirle a tu pareja que vuelva a confiar en ti echándole en cara todo lo que haces por ella. Recuerda cada vez que pretendas hacer esto, que más que ayudarte, únicamente va a hacer que esos avances que has tenido, vayan otra vez en retroceso.

Mejora la comunicación con tu pareja. Si ahora mismo o desde antes del suceso, la comunicación ha sido deficiente, va a ser más difícil que te ganes nuevamente su confianza. Por lo que ambos deben de estar abiertos al diálogo y expresarse con respeto y sinceridad sus sentimientos en todo momento. También es importante no dar pie a malos entendidos y aclarar cada situación por la que estén atravesando.

Cuando se está en una relación e incluso cuando todavía no se tiene la relación como tal con la otra persona, en ocasiones podemos llegar a confundir dos sentimientos que aunque muy similares, son totalmente opuestos como lo es el amor y la obsesión. El amor es un sentimiento bastante profundo e intenso que incluso nos cambia la química de nuestro cerebro. Por todo esto es fácil que una persona que está enamorada no logre identificar hasta que punto el amor que siente se está convirtiendo o se ha convertido ya en una obsesión.

En este artículo te voy a decir cómo saber si tienes una obsesión por una persona, voy a darte a conocer algunas de las señales de que lo que sientes se trata de una obsesión y no de un enamoramiento.

A continuación te vamos a mostrar cuales son los síntomas principales de una persona que está experimentando una obsesión y no amor. ¿Enamorado o enganchado psicológicamente? Presta atención a esta serie de síntomas ya que si te sientes identificado con uno o con la mayoría de ellos, es un gran indicador de que estás obsesionado por esa persona.

TODO el tiempo estás pensando en esa persona
Te la pasas todo el tiempo pensando en esa persona, al grado de que te estás empezando a olvidar de ti mismo(a), de tus intereses e incluso de algunas de tus necesidades. Te has dado cuenta de que te cuesta concentrarte en tu trabajo, en la escuela y en prácticamente todo lo que haces.

Olvidas con frecuencia cosas importantes que tienes pendientes de hacer porque esa persona ocupa todos y cada uno de tus pensamientos. Tus pensamientos hacia esa persona se basan principalmente en la preocupación que te genera el imaginar que en algún momento el(ella) pueda conocer a otra persona y dejarte de querer, en planear minuciosamente el siguiente encuentro, pensar que podría estar haciendo en estos momentos sin ti, como se estará sintiendo contigo, temes que no te quiera tanto como lo deseas, entre muchos otros pensamientos más que únicamente te producen tensión y estrés.

Estas al pendiente de todo lo que hace
Te la vives al pendiente de el(ella) y pasas todo el tiempo espiandolo(a) por todos los medios posibles. Por lo que haces uso de las redes sociales para darte cuenta o por lo menos tener pistas acerca de donde estará en estos momentos, con quien estará, qué es lo que estará haciendo, entre otras cosas. También estás al pendiente de que si ha conocido nuevas personas y si es así, te pones a investigar quienes son, de donde las ha conocido, etc. Es decir, te vuelves un detective privado cuya única prioridad es estar informado(a) en todo momento de cada movimiento que hace la otra persona. Incluso, tiendes a revisarle su móvil, (en caso de que puedas tener acceso a el) leyendo uno a uno sus mensajes, averiguando acerca de todos sus contactos, revisando todas sus fotos, etc. En resumen, no dejas de planear nuevas estrategias para mantenerte al tanto a detalle de esa persona.

Obsesión por una persona: síntomas

Insomio
El sueño es otro de los aspectos que están relacionados con el enamoramiento. Las personas enamoradas, generalmente, tienden a dormir menos debido al grado de excitación que les provoca el estar pensando en la persona amada. Por ejemplo, pueden acostarse imaginando como y cuando será su próximo encuentro, lo bien que se la pasan con esa persona, creando historias relacionadas con los siguientes encuentros o imaginando como sería su vida juntos, entre otras cosas.

Esto, hasta cierto punto, es algo normal y típico en esta etapa en la que una persona está sumamente enamorada, sobre todo al principio de la relación o cuando apenas se están conociendo. Sin embargo, podemos decir que esto se ha empezado a convertir en una obsesión cuando, pasan los días, las semanas y los meses y se continúa sin poder dormir bien, las preocupaciones no te dejan dormir y cada vez se duerme menos horas, los pensamientos que antes eran más positivos y relacionados con la historia de amor perfecta, ahora se han vuelto sumamente negativos y catastróficos ya que a la vez que se imagina con la relación perfecta, aparece siempre el miedo espantoso de pensar que la otra persona podría abandonarte. Pasas una larga temporada encontrándote la mayor parte del tiempo mal física y emocionalmente debido a la falta de sueño, tienes sueños y/o pesadillas a menudo con esa persona, notas que cada vez te encuentras peor y más agotado.

Inseguridad con uno mismo
Notas que con el paso del tiempo, probablemente desde que conociste a esa persona, la seguridad que antes tenías en ti mismo(a) ha ido disminuyendo considerablemente. Antes te considerabas una persona con una autoestima más alta, más independiente, más alegre, sentías que tu felicidad no dependía de nada ni de nadie y ahora te encuentras con que te está sucediendo todo lo contrario.

Ahora mismo sientes que sin esa persona la vida para ti no tendría mucho sentido, te sientes bien estando únicamente a su lado, te sientes muy intraquilo(a) cuando están separados y tienes la constante sensación de que en cualquier momento podría abandonarte. Al enfocarte única y exclusivamente en esa persona, has comenzado a dejar de lado todo lo que te gustaba hacer, ya no disfrutas de estar con tu amigos y familia como antes, te sientes más vulnerable y dependiente del otro(a). Puede ser también que ya no te atrevas a comenzar proyectos nuevos o plantearte nuevos objetivos ya que te sientes incapaz de poder lograrlos. En pocas palabras, el estar con esa persona, más que ayudarte a ser cada vez mejor y a sentirte más alegre y seguro, notas que cada día que pasa te sientes peor contigo mismo y más aferrado(a) a el(ella).

Cómo saber si tengo obsesión por una persona – Inseguridad con uno mismo

Obsesión por una persona: tu mundo se centra en ella
Te has dado cuenta de que has llegado a un punto en el que ya no hablas y mucho menos visitas a tus amigos e incluso a tu familia ya que dedicas todo tu tiempo libre a pasarlo con esa persona. Sientes que no te preocupa nada ni nadie más, ya sean las demás personas o las circunstancias por las que estés atravesando, lo más importante para ti es esa persona. Lo único que te preocupa es estar bien con el(ella) porque en este momento es la única razón que tienes para estar feliz y en caso de que algo marchara mal entre ustedes, estás seguro(a) que tu mundo se vendría abajo.

También se puede dar el caso de que si eras una persona a la que le gustaba mucho conocer gente nueva y relacionarse con los demás, ahora te estés escondiendo de todo el mundo y ese interés tan grande que antes tenías parece como si se hubiera esfumado de un día para otro. Todos tus planes, tus objetivos vitales, tu día a día está enfocado en esa persona y en ti, en nadie más.

Silenciosa y sin esfuerzo poco a poco la persona codependiente deja de vivir su vida por proteger a los que la lastiman.

Una mujer que vivió y protegió muchos años a su marido alcohólico y drogadicto, termino con su matrimonio después de 20 años de casados. El divorcio no ha sido nada fácil, ya que negociar con una persona que no tiene límites, ni conoce de razones es prácticamente imposible. Sin embargo uno de sus problemas mayores hoy en día, no es la lucha con los abogados ni con su ex marido. La lucha más difícil que tiene, es con ella misma y con la relación que lleva con sus hijas.

Muchos años vivieron en un hogar disfuncional, aterradas por la agresión y el maltrato del padre cuando él estaba intoxicado. Mil y una veces la mujer, ponía excusas y sobreprotegía la enfermedad de su marido. Ya sea por vergüenza de que nadie lo viera en sus condiciones deplorables. Por proteger la imagen de la familia, por cuidar a sus hijas, por no confrontar sus problemas o simplemente por miedo a que su marido de desquitara con ella.

Además, también tenían los momentos de lucidez, de amor y de seducción, donde el marido manipulaba a todos en la casa, donde él les prometía el oro, el sol y las estrellas. Donde él era un encanto y sin querer… ellas le creían, teniendo fe de que él iba a cambiar. Todas tenían la gran esperanza de que su padre, sería el proveedor y protector adorado que les iba a dar una muy buena calidad de vida.

Así pasaron 20 años, entre miedo, esperanza y dolor. Tiempo que solo ayudo para fincar un nuevo problema la codependencia familiar. Por un lado, no era sano para nadie vivir con el padre intoxicado, pero por el otro la culpa de abandonarlo y la esperanza de sanarlo, permito que ellas aprendieran a vivir con él.

Ahora después de tantos años de vivir en un hogar enfermo, la madre ha decidido tomar valor y finalmente dejar a su marido. La cuestión es que ahora, las hijas ya mayores tienen problemas con el tipo de hombres que ellas se están relacionando. Ellas quieren proteger, ayudar y tomar la responsabilidad de sacar adelante a hombres que aunque no toman, ni consumen drogas, tampoco trabajan, ni se quiere superar.

La madre que se siente culpable por haberse permitido vivir con su marido hundido en las adicciones, ahora sobreprotege a sus hijas y las apoya en todas sus acciones. No importa que ellas estén imitando el ejemplo de su madre, justifican a sus novios y amigas. Se dejan dominar y sienten que es su responsabilidad cuidar y ayudar a sanar a una persona que ni siquiera tienen la mínima intensión de tomar conciencia y vivir mejor.

Tristemente, la codependencia y el miedo a confrontar la realidad, terminaron intoxicando a toda la familia. Esta es una enfermedad real que se debe de tratar con la misma seriedad que cualquier otra enfermedad.

La codependencia adormece los sentimientos, mata las emociones y evita que la persona pueda vivir con paz y felicidad. Esta es una enfermedad muy desgastante que hace que las personas vivan con miedo y angustia continua. Esta se inicia por la necesidad de protegerse a uno mismo y satisfacer las necesidades personales. Todo esto se hace con el fin de sobrevivir, mental, emocionalmente y en algunos casos físicamente.

La codependencia trata de enfrentar el mundo disfuncional y doloroso de la mejor manera que pueda. El ser codependiente no es un crimen, ni un privilegio, es simplemente una forma equivocada para sobrevivir.

¿Cuáles son los síntomas de la Codependencia?

1.- Dificultad para establecer y mantener relaciones íntimas sanas

2.- Congelamiento emocional

3.- Perfeccionismo

4.- Necesidad obsesiva de controlar la conducta de otros

5.- Conductas compulsivas

6.- Sentirse sobre responsables por las conductas de otros

7.- Profundos sentimientos de incapacidad

8.- Vergüenza

9.- Autoimagen negativa

10.- Dependencia de la aprobación externa

11.- Dolores de cabeza y espalda crónicos

12.– Gastritis y diarrea crónicas

13.- Depresión

La codependencia se puede curar. Hay recursos abundantes y personas profesionales que pueden ayudar a que esta enfermedad tenga un fin. Es importante pedir ayuda y estar consiente que todo lo que es aprendido se puede redirigir. Existen técnicas especializadas y muchos tratamientos así como lecturas que apoyan a mejorar esta condición.

Lo más importante es estar consiente, estar decidido a cambiar y querer tener una mejor vida.

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Miguel Angel Pla
Psicoterapeuta
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