El estrés y cómo sobrellevarlo

El brote de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) podría ser estresante para las personas. El temor y la ansiedad acerca de una enfermedad pueden ser abrumadores y causar emociones fuertes en los adultos y los niños. Sobrellevar el estrés hará que usted, las personas que usted quiere y su comunidad sean más fuertes.

Cada persona reacciona de manera diferente a las situaciones estresantes.  La manera en que responda al brote puede depender de sus antecedentes, las cosas que lo distingan a usted de las demás personas y de la comunidad en la que viva.

Entre las personas que podrían tener respuestas más fuertes al estrés de una crisis se incluyen:

Personas mayores y personas con enfermedades crónicas que están en mayor riesgo si contraen COVID-19.

Niños y adolescentes.

Personas que están ayudando con la respuesta al COVID-19, como médicos y otros proveedores de atención médica, o personal de respuesta a emergencias.

Personas que tienen afecciones de salud mental como problemas con consumo de sustancias.

Si usted o alguien a quien usted quiere se sienten abrumados con emociones como tristeza, depresión o ansiedad, o sienten que quieren hacerse daño a sí mismos o a los demás, llame: al 911 a la línea telefónica de ayuda para sobrellevar la angustia provocada por desastres de la Administración de Salud Mental y Abuso de Sustancias (SAMHSA): 1-800-985-5990 o envíe un mensaje de texto que diga TalkWithUs al 66746. (Línea TTY: 1-800-846-8517)

El estrés durante un brote de enfermedad infecciosa puede incluir:

Temor y preocupación por su propia salud y la de sus seres queridos.

Cambios en sus patrones de sueño o alimentación.

Dificultad para dormir o concentrarse.

Empeoramiento de los problemas de salud crónicos.

Aumento en el consumo de alcohol, tabaco u otras drogas.

Las personas con afecciones de salud mental prexistentes deben continuar con su tratamiento y estar atentas por si presentan nuevos síntomas o si los que tienen empeoran. Se puede encontrar información adicional en el sitio web de la Administración de Salud Mental y Abuso de Sustancias (SAMHSAexternal icon).

 

Cuidarse a sí mismo, y cuidar a sus amigos y a su familia puede ayudarlo a sobrellevar el estrés. Ayudar a los demás a sobrellevar el estrés también puede hacer que su comunidad sea más fuerte.

Cosas que puede hacer para ayudarse:

De tanto en tanto, deje de ver, leer o escuchar las noticias, incluso los medios sociales. Escuchar sobre la pandemia reiteradamente puede afectarlo.

Cuide su cuerpo. Respire profundamente, estírese o medite. Trate de comer alimentos saludables y comidas bien balanceadas, hacer ejercicio con regularidad, dormir lo suficiente, y evitar el alcohol y las drogas.

Hágase un tiempo para relajarse. Trate de hacer otras actividades que disfrute.

Comuníquese con otras personas. Hable con las personas en quienes confía sobre sus preocupaciones y cómo se está sintiendo.

Llame a su proveedor de atención médica si el estrés interfiere con sus actividades diarias por varios días seguidos.

Reduzca el estrés en usted mismo y en los demás

Compartir la información sobre el COVID-19 y entender cuál es el verdadero riesgo para usted y las personas a quienes usted quiere puede hacer que el brote sea menos estresante.

Cuando usted comparte información precisa sobre el COVID-19, esto puede ayudar a que las personas se sientan menos estresadas y permitirle conectarse con ellas.

Infórmese más sobre cómo cuidar su salud emocional.

Para los padres

La manera en que los niños y los adolescentes reaccionan se debe en parte a lo que observan en los adultos a su alrededor. Cuando los padres y cuidadores enfrentan el COVID-19 con calma y seguridad, pueden darles a los niños el mejor apoyo. Los padres pueden transmitir más tranquilidad a quienes se encuentren a su alrededor, especialmente a los niños, si están mejor preparados.

No todos los niños y adolescentes responden al estrés de la misma manera. Algunos cambios comunes en los que hay que fijarse son:

Llanto o irritación excesivos en los niños pequeños.

Volver a tener comportamientos que ya habían superado (por ejemplo, tener “accidentes” [mojar o ensuciar la ropa interior] o mojar la cama).

Preocupación o tristeza excesivas.

Hábitos de alimentación o de sueño no saludables.

Irritabilidad y comportamientos impulsivos en los adolescentes.

Mal desempeño escolar o evitar ir a la escuela.

Dificultad para prestar atención y concentrarse.

Evitar las actividades que se disfrutaban en el pasado.

Dolores de cabeza o corporales sin causa aparente.

Consumo de alcohol, tabaco u otras drogas.

Hay muchas cosas que puede hacer para apoyar a su hijo

 

Saque tiempo para hablar con su niño o adolescente acerca del brote de COVID-19. Responda las preguntas y comparta la información sobre el COVID-19 de una forma en que su niño o adolescente puedan entender.

Asegúreles a su niño o adolescente que están seguros. Déjeles saber que está bien sentirse molestos. Dígales cómo enfrenta usted su propio estrés para que puedan aprender a sobrellevarlo con su ejemplo.

Limite la exposición de su familia a la cobertura de noticias sobre el evento, incluidos los medios sociales. Los niños podrían malinterpretar lo que escuchen y podrían asustarse acerca de algo que no comprendan.

Trate de mantener la rutina normal. Si las escuelas están cerradas, cree un horario para actividades de aprendizaje, y para actividades de relajamiento o entretención.

Sea un buen ejemplo. Tome descansos, duerma lo suficiente, haga ejercicio y aliméntese bien. Comuníquese con sus amigos y familiares.

Infórmese más acerca de cómo ayudar a los niños a sobrellevar las emergencias.

Para el personal de respuesta

Responder al COVID-19 puede tener un costo emocional para usted. Pero hay cosas que puede hacer para reducir las reacciones del estrés traumático secundario (ETS):

Reconozca que el ETS puede afectar a cualquier persona que esté ayudando a familias después de un evento traumático.

Sepa cuáles son los síntomas, incluidos los síntomas físicos (fatiga, enfermedad) y mentales (temor, retraimiento, culpa).

Dese tiempo para que usted y su familia se recuperen después de responder a la pandemia.

Haga una lista de las actividades de autocuidado personal que disfruta, como pasar tiempo con los amigos y la familia, hacer ejercicio o leer un libro.

De tanto en tanto, deje de seguir la cobertura del COVID-19 en los medios de comunicación.

Pida ayuda si se siente abrumado o le preocupa que el COVID-19 esté afectando su capacidad para cuidar a su familia y a sus pacientes como lo hacía antes del brote.

Obtenga más consejos para cuidarse a sí mismo durante la respuesta a emergencias.

 

Para personas a quienes se permite salir de cuarentena

Ser separado de los demás, si un proveedor de atención médica cree que usted podría haber estado expuesto al COVID-19, puede ser estresante, incluso si no se enferma. Cada persona se siente de manera diferente después de salir de la cuarentena. Algunos sentimientos incluyen:

Mezcla de emociones, incluso alivio después de la cuarentena.

Temor y preocupación por su propia salud y la de sus seres queridos.

Estrés causado por la experiencia de monitorearse a sí mismo o de ser monitoreado por otros, en busca de signos y síntomas del COVID-19.

Tristeza, enojo o frustración porque amigos o seres queridos tienen temores infundados de contraer la enfermedad si tienen contacto con usted, aun cuando se haya determinado que usted no es contagioso.

Culpa por no poder hacer el trabajo normal o las tareas de crianza de los hijos durante la cuarentena.

Otros cambios emocionales o de salud mental.

Es posible que los niños también se sientan molestos o tengan otras emociones fuertes si a ellos, o a alguien a quien conocen, se les permitió salir de la cuarentena. Usted puede ayudar a su hijo a sobrellevar la emergencia