EnvejecerMiedo a envejecer

Esta sociedad está llena de mitos; uno de ellos es el miedo a envejecer. El  Dr. Nuland escribió el libro: “El Arte de envejecer” y es el fundamento de este artículo. Se dice que Buda, siendo un niño, se escapaba de su palacio acompañado de algunos de sus sirvientes para conocer el mundo y en una de esas excursiones vio a un anciano y preguntó: ¿Qué es eso? Entonces, le explicaron que era un viejo, entonces, Buda expresó esa frase famosa que dice: “soy la morada de la vejez”.

Todos los seres humanos llevamos dentro de nosotros el germen de la vejez desde el momento que nacemos. Sin embargo, el ser humano va envejeciendo en algunos casos más a prisa o en otros más lentamente, pero todos llegan, indefectiblemente, a la vejez y finalmente, a la muerte. Generalmente aquellas personas que tienen una buena condición física y de salud pueden llegar mejor a la vejez, pero es indudable que la cara del niño, del adulto y del anciano se van manifestando con una serie de características físicas que nos van diciendo qué edad tiene cada quien.

Hay una extraña obsesión del hombre en dividir la edad en décadas cuando llega a los ceros, por ejemplo dicen: “ya tengo 30 años ya estoy viejo”, “ya tengo 40 años qué pesado”, “qué difícil, ya llegue a la edad de los 60”. Las décadas hacen que la gente se alarme. En gran medida, esto se debe a que existe el mito de que la juventud es la más importante, es lo más valorado por nuestra sociedad por ejemplo en los concursos de belleza.

En el ámbito laboral los jóvenes tienen mayor competencia para conseguir un puesto de trabajo, puesto que las compañías saben que la persona mayor le va costar más cara porque muy pronto se retirará, entonces, tienden a contratar a los jóvenes por menor cantidad de dinero que a la gente mayor. En las empresas se practica lo que llaman reingeniería, con esto descartan las generaciones de personas de 40 a 50 años para contratar a personas más jóvenes, entonces, en alguna medida han estado provocando que se piense que la juventud tiene ese poder. Esta situación de exaltar la juventud, lo tienden a juntar con lo moderno, se dice que los jóvenes manejan mejor la máquinas, los jóvenes manejan mejor el internet, los jóvenes saben mejor de los juegos, cuando sabemos perfectamente que si uno se propone puede tener esa misma competencia a lo largo de la vida.

Al principio, los jóvenes tienen ganas de ser adultos, usted ha visto que muchas de las adolescentes ya quisieran tener su fiesta de quince años u otros que quisieran tener su identificación para poder entrar a los antros y que les permitan tomar alcohol, también esto les permite una serie de situaciones en la hora de coquetear, en la hora del galanteo, ya se pueden maquillar las mujeres y los hombres de ya pueden tomar alcohol, conducir un auto, puesto que ya tendrán una licencia, entonces hay un deseo y una fuerza que hace que los adolescentes quieran ser adultos, sin embargo, ese gusto por la adultez empieza a desaparecer pronto. Cuando la sociedad empieza a meter ciertos estereotipos de los viejos, entonces, uno tiende a ver a los viejos con cierto deterioro físico, con dificultades para caminar, donde, se le ve también un deterioro intelectual. Estos signos de carencia física, empiezan a hacer sentir a los jóvenes un miedo a estar como aquellos, puesto que no se ven atractivos los ancianos.

Esta visión que se tiene de los ancianos empieza aterrar a los jóvenes, pensando que los viejos dan molestias, que son una carga para la sociedad, sin darse cuenta que ellos fueron productivos en algún momento de su vida. Lo que pasa sobre todo en la vejez, es que, dependan de otras personas, de alguna manera la juventud va ligada en gran medida con la independencia física y económica, sin embargo, hay que tener cuidado puesto que las cosas están cambiando, usted sabe que existe una serie de medicinas que prolongan la vida sexual de los seres humanos y concretamente los viejos pues tienden a llegar a la vejez, pero no enfermos, si no, sanos, fuertes y lo más interesante: con dinero. Muchos de ellos tienen independencia económica y por supuesto, son viejos inteligentes y tenemos una enorme generación de seres que han ido prolongado la vida al grado que los viejos superen la muerte temprana y lleguen a más edad; entonces tenemos un enorme y poderoso grupo de ancianos que tienen una enorme influencia en las compañías, concretamente en los negocios familiares, el gran patriota no se quiere retirar del poder y, empiezan a tener una influencia económica, además como son seres que tienen dinero están consumiendo a través de hacer viajes, comprar hogares para irse a retirar a un sitio agradable, etcétera. Son objeto del mercado, que se han dado cuenta de esto y empiezan a seducir a los ancianos,  para que consuman cosas que ellos necesitan, por ejemplo, la tecnología avanza muy rápidamente y cada vez es más accesible a los seres humano, no nada más a los jóvenes, si no, los ancianos pueden manejarla y esto los hace ser más y más competentes, esa historia de que los viejos son obsoletos es hasta cierto punto falsa y por supuesto, que no se están quedando atrás.

También muchos viejos, concretamente algunos políticos, siguen teniendo un poder importante en la toma de decisiones gubernamentales, una ejemplo es el hasta ahora nuevo posible Presidente de los Estados Unidos y muchos viejos también, empiezan a casarse con gente joven, lo hemos  visto con los artistas en Hollywood; las mujeres se casan incluso con hombres más jóvenes que ellas y empezamos a ver que existen hombres y mujeres que al momento que llegan a la vejez ejercen su poder haciendo lo que les da la gana, influyendo en la política, y por supuesto, controlando una serie de actividades.

Hay que saber envejecer, hoy en día tenemos mayor información de cómo llegar a una vejez sin enfermedades, con buena condición física, con una aceptable competencia sexual hasta el último día de la vida, aunque nadie nos enseñó a hacerlo, tenemos una enorme generación de viejos sanos y fuertes, están llegando a la edad adulta con muy buena calidad de vida porque esto se ha ido preparando cuando menos con tres cosas: teniendo salud, dinero y una buena compañía que este con ustedes al final de su vida adulta.

Si desea saber más le invito a que nos envíe un correo a: direccion@psicoterapiamp.com o un mensaje al número (811) 516-5494.

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