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Estoy deprimido o triste ? Cómo diferenciarlo ?

Sentirse deprimido o presentar un conjunto de síntomas depresivos es normal ante algunos sucesos negativos que viven las personas. Es una respuesta natural motivada por las circunstancias que experimenta la persona.

Sin embargo, cuando la tristeza, desánimo o apatía extrema tienen una duración excesiva sin causa aparente es cuando podemos decir que se sufre “depresión”.

Esta clase de alteraciones mentales son complejas, así que en las próximas líneas veremos varias explicaciones que ayudan a entender los Trastornos Depresivos.

¿Qué son los trastornos depresivos?
La depresión afecta física y mentalmente al modo de sentir y pensar del individuo, pudiendo provocar deseos de alejarse de la familia, trabajo y amigos. Además, puede causar ansiedad y otros trastornos psicológicos.

Es frecuente encontrar en algunos testimonios de pacientes la pérdida del interés y la incapacidad para disfrutar las actividades habituales, manifestando poca motivación.

Además, son muchos los pacientes que piensan que tener depresión es quedarse en cama llorando y sin ganas de nada, razón por la cual no se ven identificados con este concepto a pesar de ue en realidad pueden ser diagnosticados con algún trastorno depresivo. Y aunque hay síntomas que son característicos de esta clase de alteraciones psicológicas, existen diferencias de una persona a otra.

Para Marta Garrido González psicóloga especialista en Psicólogos Málaga PsicoAbreu, la depresión es un trastorno emocional que aparece por pensamientos irracionales. Estas creencias, actitudes y pensamientos se crean a partir de las experiencias vividas y por el aprendizaje de la persona.

A menudo, las personas que sufren depresión piensan que si el entorno no está como desean (es decir, la falta de algún ser querido, una ruptura de pareja, no conseguir un determinado puesto de trabajo, etc.) es normal encontrarse deprimido y que la vida no tenga sentido.

Sin embargo, esto ocurre por la forma de afrontamiento de la persona y por depositar su felicidad en factores externos a sí mismas, sin darse cuenta de que la felicidad no depende de lo que nos ocurra, sino de cómo nos lo tomamos.

¿Qué diferencias hay entre sentir tristeza y tener depresión?
El término depresión es confuso ya que se utiliza de forma cotidiana para describir cuando la persona se encuentra baja de ánimo, cuando es muy negativa, o en procesos de duelo, entre otros motivos.

Es evidente que todas las personas pasan por situaciones difíciles a lo largo de su vida y esas les pueden causar tristeza. Sin embargo, esto no tiene que significar que se sufra de depresión.

Las características de la tristeza normal son las siguientes:

La intensidad y duración es proporcional al estímulo que lo ha provocado.
La atención de la persona se centra en la necesidad de espacio y poner en su lugar todas las emociones encontradas.
Aceptación y aprendizaje.
A continuación veremos un ejemplo de caso en el que aparecen síntomas similares a los de la depresión pero no llegan a constituir una verdadera patología psiquiátrica.

En una ruptura de pareja la persona que ha sido dejada puede no comprender por qué vuelve a ser soltera, y siente que amaba a esa persona y que no sabe vivir sin ella, piensa en todo el tiempo vivido juntos y en el futuro que ya no será junto a esa persona.

A nivel psicológico la persona siente dolor emocional, negatividad hacia el futuro, etc. Puede querer encerrarse en casa, llorar e incluso hacer muchos planes sin disfrutar.

En estos casos, los síntomas son los mismos que en la depresión, pero proporcionales al suceso.

Por otro lado, las características de la depresión son las siguientes:

Puede no haber suceso que desencadene el estado emocional depresivo.
Intensidad y duración desproporcionadas.
Le afecta a todas las áreas de su vida.
Un ejemplo de depresión puede ser el siguiente:

En el caso anterior; imaginemos que la persona se encierra y mantiene sus pensamientos negativos durante semanas, llevándole esto a perder la seguridad en sí mismo, a tener la sensación de fracaso y a sentir malestar constante.

Cuando la persona tiene depresión la tristeza es constante y provoca sentimientos de inutilidad y pérdida del placer. La depresión es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por una alteración cognitivo-afectiva, influyendo negativamente en todas las áreas de su vida. En casos extremos, hay personas que no ven sentido a la vida, y empiezan a pensar en el suicidio.

Síntomas de la depresión
La depresión provoca síntomas a nivel cognitivo, físico y conductual.

Aparecen un conjunto de síntomas que afectan a la esfera afectiva, mostrando tristeza constante, decaimiento, irritabilidad, malestar emocional, frustración, disminución de la actividad diaria habitual, etc. Los psicólogos del equipo PsicoAbreu afirman que los síntomas físicos son los que habitualmente llevan a las personas a buscar ayuda psicológica.

1. Síntomas motivacionales y conductuales
Son la apatía, la indiferencia, disminución de la capacidad para el disfrute, estado de ánimo deprimido. Levantarse de la cama, ir al trabajo o a la escuela, en definitiva, hacer cualquier tarea cotidiana, resulta complejo para una persona que se encuentra en este estado.

Estos pacientes suelen aislarse del entorno, disminuir la frecuencia de las relaciones sociales y tener dificultades para resolver problemas.

2. Síntomas emocionales
Los síntomas emocionales más destacables son la pérdida de confianza en uno mismo, la apatía y desgana, el sentimiento de culpa, los pensamientos suicidas provocados por su presente horrible y su futuro (teóricamente) peor, la preocupación excesiva, etc.

3. Síntomas físicos
Los síntomas físicos son una característica habitual en las personas que padecen depresión. Un porcentaje alto de pacientes que acuden a la consulta presentan problemas de sueño (insomnio). Otros síntomas son la fatiga, la pérdida del apetito, disminución de actividad y deseo sexual, etc.

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Causas de la depresión
A pesar de los estudios realizados para encontrar el origen de la depresión, aún no se conocen cuáles son los mecanismos causantes de la misma. Sin embargo, existen factores que influyen. Son los siguientes.

1. Personalidad
Las personas propensas a desarrollar depresión suelen ser individuos más inseguros, con baja autoestima, perfeccionistas, autoexigentes…

2. Factor ambiental
Cuando la persona afronta algún problema económico, o familiar, laboral, etc.

3. Factor biológico
Aquí se encuadran las alteraciones cerebrales o alteraciones en neurotransmisores (la no comunicación correcta en las neuronas del cerebro).

Tipos de trastornos depresivos
La depresión se puede clasificar en diferentes subtipos dependiendo del grado, intensidad y duración. Los episodios depresivos difieren por la gravedad, es decir, el impacto que tienen sobre la vida de la persona.

1. Depresión Mayor
En este subtipo los síntomas depresivos son muy intensos y aparecen en episodios que pueden durar semanas o meses. El episodio depresivo se define por la aparición de síntomas durante un periodo continuado que afecta a todas las áreas de la vida.

2. Distimia o Trastorno Distímico
La persona padece estados depresivos prolongados con una duración de dos o más años, y no incapacitan a la persona, aunque sí le impiden que desarrolle su vida con normalidad.

Los síntomas más usuales son la pérdida del placer generalizado, el pesimismo, la desesperación, la baja autoestima, la irritabilidad, el aislamiento social, los problemas de concentración y de memoria… Es uno de los trastornos depresivos más habituales.

3. Depresión psicótica
Se produce cuando la depresión está acompañada por alguna forma de psicosis, como discordancia con la realidad, delirios o alucinaciones.

4. Trastorno afectivo estacional
La depresión aparece durante el invierno, cuando disminuyen las horas de luz solar y en los cambios de estación.

5. Depresión postparto
Se produce cuando una mujer sufre un episodio de depresión grave dentro del primer mes después del parto.

6. Trastornos Bipolares
Es un trastorno sufrido por personas que tienen episodios de manía y de depresión.

El paciente tiene altibajos en el estado de ánimo. Cuando se encuentra en la fase de manía suele manifestar sentimientos de grandiosidad o elevada autoestima, disminución de la necesidad de dormir, actividad excesiva en las diferentes áreas de su vida (amorosa, laboral, social), actividades de alto riesgo potencial… y en la fase depresiva sus síntomas son opuestos.