ayuda psicológica

En muchas ocasiones, no es fácil decidir cuando se necesita ayuda de un profesional de psicología y muchas personas deciden esperar para pedir ayuda y su malestar cada vez es mayor.

Años de exeperiencia como psicólogo clínico  me han enseñado que antes de pedir atención psicológica, mucha gente decide consultar a amigos o familiares para resolver el problema por ellos mismos, pero en raras ocasiones esto se consigue y el problema cada vez se agrava más.

 

Dentro de la psicología clínica, los psicólogos atenemos a personas con diferentes problemas. Las dificultades más habituales en terapia con adultos son ansiedad, depresión, baja autoestima o dependencia emocional.

 

También se trabaja en terapia familiar, pero existen muchas otras situaciones en las que en las sentimos un gran sufrimiento o una dificultad para afrontar situaciones difíciles, que pueden venir causadas por diversos problemas como:

  • Estrés laboral
  • Crisis vital
  • Ruptura de pareja
  • Problemas familiares
  • Problemas en las relaciones con los demás
  • Fallecimiento de un ser querido

 

Dudas acerca de acudir a un psicólogo:

 

Hoy en día existe todavía una gran indecisión sobre buscar atención psicológica cuando nos encontramos con situaciones o problemas que no sabemos resolver, ya que aún existen muchos miedos e inseguridades sobre la idea de pedir ayuda psicológica. La terapia Gestalt puede ser un método de terapia.

 

A muchas personas les genera vergüenza, miedo o incertidumbre por no saber en qué consiste el proceso de terapia psicológica, lo cual retrasa la búsqueda de la ayuda.

 

Otras personas consideran que su problema no es lo suficiente grave como para solicitar ayuda y eso les hace esperar más tiempo para dar el paso.

Todo esto puede ser mucho más perjudicial para la persona, ya que el retrasar la búsqueda de ayuda debido a la indecisión que le causa su dificultad, se puede agravar el problema y que el tratamiento se alargue durante un mayor tiempo.

Indicaciones de que necesitas ayuda psicológica

 

Existen unas señales que pueden indicar que algo no va bien y que pueden ayudarte a saber cuándo pedir ayuda psicológica:

 

  • Sientes ansiedad con bastante frecuencia y ante situaciones donde antes no lo sentías. Existen situaciones que nos pueden generar ansiedad como un examen o una entrevista de trabajo, pero si sientes niveles de ansiedad elevados de forma habitual es necesario saber recuperar el control. Existen ejercicios y pautas que te pueden ayudar a manejar esta sensación, y aprender a focalizar tu atención en el momento presente para disminuir la ansiedad.
  • Tu motivación ha disminuido y no encuentras la ilusión en tu día a día. Es importante tener claros tus objetivos y motivaciones, ya que eso hace sentirse mejor con uno mismo. No siempre es posible conseguir todo lo que nos proponemos, pero si es necesario focalizartoda tu energía y atención en aquello que quieres para aumentar la posibilidad de conseguirlo.
  • Sientes que tu estado de ánimo es más bajo de lo normal y esto predomina la mayor parte de los días. Es normal que existan situaciones por las cuales nuestro de ánimo cambia y nos sintamos más tristes, pero es necesario saber recuperar un estado de ánimo positivo. Una de las primeras pautas para mejoralo, es recuperar actividades que te resulten agradables, ya sea solo o con otras personas como amigos y familiares.
  • Tienes dificultad para controlar tus emociones y sientes que éstas te dominan a ti. La falta de control emocional puede generar un gran malestar, pero se puede aprender a recuperar el equilibrio y la estabilidad emocional mediante terapia psicológica. Tener una adecuada gestión emocional y saber manejar nuestras emociones es fundamental para mantener nuestra estabilidad interna.
  • Tienes síntomas físicos como dolores de cabeza, palpitaciones o fatiga excesiva, no justificados por una enfermedad física. En muchas ocasiones, existe la posibilidad de tener dolores físicos como consecuencia de otros problemas psicológicos, y pueden mejorar mejorando tu estado emocional. Identificar el origen de dicho malestar y saber cómo tratarlo puede ayudarte a sentirte mejor.
  • Experimentas dificultad para dormir y te cuesta relajarte y descansar de forma adecuada. Los problemas de sueño pueden influir negativamente en nuestra vida diaria ya que provocan un estado de ánimo negativo. Además, esto repercute en el resto del día ya que te sientes cansado y sin fuerzas ni energía. Mediante técnicas de relajación o meditación, puedes aprender a gestionar este problema.
  • Tienes problemas en la relación con los demás y sientes que no sabes cómo gestionarlas. Es importante saber relacionarnos de forma sana con los demás y rodearme de personas saludables. Tener habilidades asertivas como pedir lo que necesito, exponer mi opinión o a decir que no, es fundamental para mantener relaciones sanas con el resto de personas de mi entorno.

Mediante la terapia se proporciona la ayuda psicológica necesaria para que la persona aprende a manejar dichas situaciones y se facilitan pautas para lograrlo

  • Has sufrido una ruptura de pareja recientemente y no sabes cómo superarla. Saber pasar página ante una ruptura sentimental es fundamental para poder seguir con nuestra vida. Apoyarse en amigos y familiares es fundamental para superar esa situación y continuar con tu vida. Pero si no consigues pasar página, quizá sea necesario acudir a terapia para superar esa relación.
  • Te sientes inferior a los demás y te comparas constantemente con ellos. Tener una adecuada autoestima es fundamental para sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás. Si sientes indecisión sobre tu propia valoración personal, esto puede ser una dificultad para sentirte bien contigo y con los demás.
  • Observas que tienes dificultad para decir no y poner límites a los demás. Las habilidades asertivas son fundamental para mantener relaciones adecuadas con las demás personas y sentirnos bien con nosotros mismos. Aprender a decir no y poner límites al resto de personas es muy importante para mantener relaciones saludables.
  • Tienes hijos y no sabes cómo llevarlos y mejorar su comportamiento. Tener una buena relación familiar es muy importante para mantener nuestro equilibrio interno y de nuestros hijos. Existen pautas y consejos para saber cómo mejorar la relación con tus hijos y que estos crezcan en un ambiente sano y feliz.
  • Quieres cumplir tus objetivos personales o laborales y no sabes cómo conseguirlo. A veces una inadecuada planificación y organización, o una falta de objetivos claros y concretos, nos pueden desviar que nuestro objetivo principal y que parezca imposible lograrlo.
  • Has intentado solucionar cualquiera de las anteriores situaciones y esos intentos no han funcionado para resolver tu problema. Es posible que los intentos realizados hasta ahora de mejorar tu situación no hayan funcionado si no que hayan mantenido o empeorado el problema.
  • Tu estado o dificultad te está afectando en tu día a día. Es muy importante identificar hasta qué punto nuestra dificultad nos está afectando en nuestro día a día. Si las alteraciones que presentamos están afectando a distintos ámbitos deberemos acudir a un psicólogo.
  • En general y como conclusión, si sientes que hay alguna situación o problema que no sabes gestionar, te está causando malestar y no sabes cómo gestionarlo, o te gustaría mejorar algún aspecto de tu vida para vivir plenamente.

Para decidir cuándo ir al  psicólogo, hay que tener en cuenta varios factores. En cierto sentido, cualquier persona puede beneficiarse de los servicios psicológicos que incrementan y mantienen el bienestar general, y promueven la libertad para tomar decisiones y la fuerza para existir. Hay casos sin embargo en que es necesario o muy recomendable buscar ayuda psicológica.

En términos generales, es recomendable acudir a terapia psicológica cuando existe un problema que supera las fuerzas que tienes en determinado momento para solucionarlo, que te impide vivir y experimentar bienestar y que por lo tanto te ocasiona malestar y sufrimiento. Un problema existe cuando hay una discrepancia entre lo que haces y lo que quisieras estar haciendo, o entre los resultados que obtienes (conductual y emocionalmente) y los resultados que quisieras tener. Es por esta razón que las personas pueden necesitar ayuda psicológica.

En ocasiones no es tan sencillo detectar que existe esta discrepancia, lo único que sentimos es malestar, inconformidad o sufrimiento. E incluso cuando se llega a identificar el problema a veces no es tan simple solucionarlo, en el sentido que posiblemente no dependa de una decisión de la conciencia.

Por ejemplo, para Jack Nickolson, en la película Mejor Imposible (As Good As It Gets), no es tan sencillo como proponerse que a partir del próximo lunes va a dejar a un lado sus obsesiones, y dejará de lavarse las manos 10 veces antes de acostarse. Existen también resistencias inconscientes que bloquean lo que nos proponemos. Es por esto que resulta difícil lograr un cambio a este nivel, aunque nos lo propongamos.

 

Los motivos para ir con un psicólogo pueden ser:

Una dificultad personal, como la ansiedad o malestar,

Una situación dolorosa, como una enfermedad, duelo, trauma o separación,

Dificultades relacionales, como problemas de pareja, problemas en la familia, o en el trabajo,

o bien un deseo de cambio o de trabajo en sí mismo.

Has sufrido un trauma en el pasado y no puedes dejar de pensar en ello

El dolor de una muerte de un ser querido, la pérdida de trabajo pueden ser razón suficiente para buscar apoyo psicológico. Solemos pensar que este malestar del duelo se va a ir solo eventualmente, y sin embargo no siempre es el caso. El duelo por una pérdida puede ocasionar daños futuros si no es bien asimilado, y puede llevar a aislarse de amigos y seres queridos. Si te das cuenta que no te estás involucrando en las actividades diarias de tu vida o los demás se percatan que te distancias, es recomendable que hablas con alguien profesional que te ayude a asimilar adecuadamente lo que te sigue afectando. Por otro lado, otras personas reaccionan a la pérdida más bien con actitudes maniáticas, y se involucran excesivamente con amigos en eventos o fiestas, alterando así su capacidad de dormir. Estos también son signos de que es momento de buscar a un psicólogo.

Sufres de dolores recurrentes de cabeza, estómago, o bajas defensas que no tienen explicación médica

Los problemas emocionales tienden a manifestarse en nuestros cuerpos. El estrés, o el malestar emocional, por ejemplo, puede manifestarse de muchas formas en nuestra relación con la comida, en dolores crónicos de estómago y cabeza, y resfríos frecuentes o disminución del apetito sexual.

Te sientes desconectado de actividades que antes disfrutabas

Si ya no disfrutas igual ver a tus amigos o seres queridos, o ir a tus lugares favoritos, puede ser una señal que algo anda mal. Si sientes una desilusión generalizada, y tienes la sensación de que no tiene sentido hacer ya  las cosas, o te sientes infeliz, ir con un psicólogo puede ayudarte a volver a conectarte con tus emociones y a volver a andar tu camino.

Tus relaciones están dañadas

Si sientes descontento en tus relaciones con tus seres queridos, ya sea tu pareja, tus hijos, hermanos o padres, o bien ya no te sientes a gusto en tu grupo de amigos y tienes dificultades para comunicar como realmente te sientes, es probable que necesites ayuda psicológica. Ya sea de forma individual, o incluso de pareja o familiar. Muchas veces solo tú eres consciente de este descontento, y los demás pueden percibirlo como una simple actitud diferente hacia ellos. Por eso es importante que prestes atención a estos signos, que pasaran desapercibidos para otros.

Tus amigos te han dicho que están preocupados por ti

A veces simplemente ignoramos los signos mas obvios en nuestras vidas. El comentario de un buen amigo o de nuestra esposa, y la recomendación de buscar ayuda. Pudo haber sido un amigo que se acercara y dijera por aparte «¿Oye, te sientes bien? Me he percatado de que has tenido problemas últimamente, tal vez deberías hablar con alguien». O tu pareja la que te dijo: «Mira, necesitas ayuda. No has estado bien de humor últimamente. Nada de lo que haga te ayuda, de hecho, la relación va empeorando.» Muchas veces las personas que nos conocen y nos observan pueden detectar signos difíciles de detectar por nuestra cuenta, por lo que es importante estar atento a las perspectivas que los otros tienen sobre ti.

Usas alguna sustancia adictiva para lidiar con tus problemas

Si has bebido o utilizado drogas más frecuentemente o en mayor cantidad, incluso pensado en utilizarlas, o has tenido cambios de apetito notables, tanto el deseo de comer excesivamente como la falta de apetito, estos pueden ser signos de que quieres hacer desaparecer emociones o impulsos que es necesario atender.

Sientes malestar en tu vida diaria

Si sientes que un problema causa problemas significativos en el funcionamiento de tu vida diaria, ya sea en el trabajo, en casa, en la escuela o en otro lugar, es una señal que te beneficiaría ir al psicólogo. Tal vez tu concentración está dispersa, tu entusiasmo y empuje para lograr cosas ha desaparecido. Tal vez evitas la interacción con tus compañeros de clase o de trabajo. O simplemente tal vez te sienes abrumado en general. Si este malestar persiste por semanas es una clara señal de que es tiempo de buscar ayuda.

Nada de lo que hayas hecho parece haber ayudado

A veces nuestras habilidades para lidiar con las dificultades no es suficiente. Simplemente dejan de funcionar o se hacen menos efectivas que en el pasado. Si has intentado varias cosas para salir adelante, como hablar con un amigo, hacer más ejercicios, realizar técnicas de auto-ayuda, y no has conseguido mayor diferencia, esta es una señal de que es momento de hablar con un terapeuta.

 

8 razones positivas para ir al psicólogo

Además, la terapia psicológica individual es igualmente útil y beneficiosa en casos en que la meta es aumentar el potencial y hacer de la vida una experiencia mejor.

 

  1. Aceptarte a ti mismo
  2. Enriquecer tu relación de matrimonio
  3. Ser mejores padres
  4. Prosperar en tu trabajo
  5. Profundizar en el sentido de tu vida
  6. Lograr disciplina para realizar ejercicios
  7. Dejar atrás y perdonar
  8. Mejorar la capacidad de expresar emociones